EVOLUCION SOCIAL
Introducción
En este segundo bloque
vamos a ver los temas de comunismo primitivo el cual nos habla de la teoría de
Marx que vio la necesidad de formar grupos para trabajar en comunidades como la
caza pesca y recolección pues él pensaba que el individuo que se encontraba
solo se encontraban desprotegido en la naturaleza a las mujeres se les
consideraba propiedad sexual de la comunidad. En el comunismo primitivo la
producción estaba directamente definida
a esta época los prehistoriadores la llamaron paleolítico y fue hasta el
desarrollo de la agricultura y ganadería se le denomino neolítico.En el capitalismo la propiedad
privada ocupa un lugar primordial, no sólo consiste en el principio básico del
capitalismo sino que además, gracias a él se regulan todos los demás elementos
que lo forman, tales como la libertad de las empresas, el interés propio como
motivación principal, sistema de precios, reducida interferencia del estado en
el mercado y existen .Hablar del capitalismo como del sistema económico
perfecto también es un error, cabe señalar las grandes fallas que presenta,
como aumento del enriquecimiento de unos pocos a costa del empobrecimiento de
los más vulnerables. De todas formas si se pudieran establecer ciertos cambios,
posiblemente la vida en sociedad mejoraría considerablemente. Bastaría con
cambiar las condiciones del intercambio de bienes y servicios, las bases del
mercado, el grado de competitividad y medidas que el estado toma en base al
mercado.
Globalización es un
fenómeno moderno que puede ser analizado desde diversos ángulos. El término
proviene del inglés globalización, donde global equivale a mundial. Por eso,
hay quienes creen que el concepto más adecuado en castellano sería
mundialización, derivado del vocablo francés mundialización. A grandes rasgos,
podría decirse que la globalización consiste en integración de las diversas
sociedades internacionales en un único mercado capitalista mundial. Por eso, el
fenómeno es defendido desde teorías económicas como el neoliberalismo y por
entidades como el Fondo Monetario Internacional y el Mundial. Es una sociedad
puede organizarse de diversos modos, con distintas clases de instituciones,
reglas, etc. Cuando la economía y el orden social están basados en la gestión
del Estado y los medios de producción son colectivos, el sistema se conoce como
socialismo.
Este mismo concepto se
utiliza para nombrar al pensamiento político y filosófico que desarrolló Karl
Marx y al grupo o movimiento que pretende instaurar este tipo de sistema. Por
ejemplo: “Cuando estudiaba en la universidad, era un firme defensor del
socialismo”, “Muchos creen que Cuba debería abandonar el socialismo para
crecer”, “El socialismo podría obtener tres nuevas bancas en las próximas
elecciones”.
Comunismo primitivo
Por comunismo
primitivo, comunidad primitiva, o modo de producción primitivo, se entiende, en
la teoría marxista, una etapa del desarrollo de las formaciones
económico-sociales, caracterizadas por el bajo nivel de desarrollo de las
fuerzas productivas, la propiedad colectiva de los medios de producción (la
tierra y las herramientas rudimentarias) y la distribución igualitaria de los
productos. Es el primero de los modos de producción que Marx definió como
estados de la evolución de la historia económica.
Características
En el comunismo
primitivo los seres humanos estaban organizados en grupos, dedicados a la caza,
pesca y recolección. La actividad productiva humana se basaba en la cooperación
simple. Para Marx, este tipo de asociación cooperativa era una necesidad
inexorable debido al desamparo en que se encontraba el individuo aislado en la
naturaleza. Como consecuencia de su modo de vida, el humano primitivo no
concebía la posibilidad de la propiedad privada de la tierra y de los demás
medios de producción; pero lo que sí concebía era lo que Marx describió en sus
Manuscritos Económico-filosóficos de 1844 como "propiedad privada
general" que en el ejemplo de la comunidad de mujeres era una especie de
propiedad sexual de la comunidad hacia el cuerpo de la mujer, con el
capitalismo esta se transforma en la "propiedad privada exclusiva"
que en este caso se denominó "matrimonio". Tan sólo algunos
instrumentos y bienes les pertenecían en propiedad personal.
En el comunismo
primitivo la producción estaba directamente definida por las necesidades
colectivas, y entre el acto sustancial de la creación y lo creado no había
ninguna mediación social y, por tanto, ninguna ruptura epistemológica.
Esta forma de vida
corresponde al periodo que los prehistoriadores han denominado Paleolítico, y
no fue sino con el desarrollo de la agricultura y la ganadería, realizado
durante el Neolítico que permitió una primera especialización y división social
del trabajo, como describe el historiador Vere Gordon Childe con sus conceptos
de Revolución neolítica (en la que las aldeas campesinas aún conservaban buena
parte del igualitarismo social) y la posterior Revolución urbana (cuando ya
aparecen claramente las clases sociales y el poder político y religioso).
Este modo de producción
fue sustituido, dependiendo del lugar o la época, bien por el modo de
producción esclavista o bien por el modo de producción feudal, ya fuera por
desarrollo propio o como resultado de la conquista.
La división del trabajo
se hacía de acuerdo a la edad y al sexo, lo cual significa que los niños y las
mujeres realizaban trabajos que su estado físico les permitiera.
La teoría del
matriarcado (hoy muy puesta en cuestión y matizada por la antropología moderna)
consideraba que en este tipo de sociedad la autoridad del grupo la
representaban las mujeres. Lo mismo ocurría con la práctica de la poliandria
(múltiples compañeros sexuales para cada mujer).
Las herramientas de
trabajo eran muy rudimentarias, pues estaban hechas de piedra, madera o hueso.
Los tipos de familia
que se identificaron son las siguientes:
1. Consanguínea: Los grupos conyugales se
separan por generaciones. Todos los miembros de una misma generación pueden
copular entre sí, estando prohibido hacerlo con un miembro de la generación
anterior (padres, tíos) o posterior (hijos, sobrinos).
2. Punalúa: Aparece la prohibición de
encuentros sexuales dentro de la misma generación, primero entre hermanos
uterinos y luego se extiende a más grados (primos, primos segundos, etc),
formándose grupos de hermanas o primas que copulan con un grupo de hermanos o
primos.
3. Sindiásmica: En el régimen de
matrimonio por grupos, o quizás antes, se formaban parejas conyugales por un
tiempo más o menos largo, en la que eran mutuamente «cónyuges principales»
entre varias otras uniones sexuales.
ESCLAVITUD
El mercado de esclavos,
de Jean-Léon Gérôme (c. 1884).
La esclavitud, de
Jean-Baptiste Debret.
.
La esclavitud, como
institución jurídica, es una situación por la cual una persona (el esclavo) es
propiedad de otra (el amo); como modo de producción (en terminología marxista)
es una forma particular de relaciones de producción, característica de un
determinado de nivel de desarrollo de las fuerzas productivas en la evolución
de la historia económica. Esclavismo es la ideología que sustenta la
esclavitud.
La esclavitud: se
remonta a la Edad Antigua, aunque no de forma equivalente en todas las
civilizaciones. Parece que su origen histórico proviene de la práctica de
aprovechar como mano de obra a los cautivos en las guerras, como alternativa a
otra posibilidad también usual: sacrificarlos. También fue la suerte de algunos
pueblos conquistados. Otra vía para llegar a la condición de esclavo era la
esclavitud por deudas1 o apremio individual. El florecimiento cultural de la
Atenas de Pericles o de la Roma clásica estaba fundamentado en una economía
basada en la fuerza de trabajo esclava. Aristóteles sostuvo que la esclavitud
es un fenómeno natural. Con la transición del esclavismo al feudalismo, a
partir de la crisis del siglo III, la mayor parte de la fuerza de trabajo ya no
era esclava. No obstante, la esclavitud no desapareció, y se mantuvo como una
condición social más o menos marginal, según las zonas, durante toda la Edad
Media y toda la Edad Moderna, renovándose su utilización masiva durante la
colonización de América. El movimiento antiesclavista se desarrolló a partir de
finales del siglo XVIII, culminando con la abolición de la esclavitud en la
mayor parte de los países del mundo, no sin fuertes resistencias (como la
Guerra de Secesión en Estados Unidos).
Historia
Los primeros escritos
en los que se tiene constancia de la presencia de esclavos en una gran
civilización es en Mesopotamia durante la época sumeria, si bien muy limitada.
En el Antiguo Egipto un número de esclavos suficiente como para tener cierta
importancia social se dio solamente en algunos periodos, especialmente en el
Imperio Nuevo. El origen de los esclavos provenía de las conquistas y no existía
una regulación jurídica sobre los mismos. También eran recogidos por los
traficantes de esclavos los niños abandonados, por ejemplo, en la puerta de las
casas o en la columna lactaria, cuando el pater familias no quería reconocer su
paternidad, ya que él poseía el poder del «ius exponendi». Un hombre libre
también podía convertirse en esclavo para tener que pagar una multa por haber
cometido algún delito.
La esclavitud como
práctica social y económica fue usual en la antigüedad greco-romana, y ambas
pueden considerarse las primeras sociedades «esclavistas» al estar sustentada
su base económica por este sistema. El estatus social y el papel de los
esclavos era considerado inferior o inexistente en relación a una persona
libre. La sociedad de la Antigua Grecia tenía fundamentada filosóficamente la
esclavitud que, para Aristóteles era la garantía indispensable para que los
hombres libres pudieran dedicar su tiempo a la política y buen gobierno de la
ciudad. En la Antigua Roma la práctica de la esclavitud se regula, en algunas
ocasiones al mínimo detalle, estableciéndose la manumisión como fórmula de
liberación de los esclavos, siempre con causa. Del siglo V a. C. al siglo I es
la época de mayor implantación y extensión de la esclavitud. Las guerras de
conquistas emprendidas por la República romana significaron la adquisición de
demasiados esclavos.
Estos protagonizaron
tres guerras serviles y la última fue la más peligrosa (la de Espartaco) las
rebeliones fueron una causa de la caída de la república. Durante el Imperio
romano empieza a remitir sobre todo por el agotamiento de las fuentes
tradicionales de suministro de nuevos esclavos como resultado de la
finalización de la expansión territorial romana (siglo I).
La noción de
esclavitud, en la Antigua Roma, designaba las condiciones sociales más
dispares. Un esclavo podía ser, tanto un criado o sirviente como el ministro de
Economía del emperador, el profesor de griego y latín de los hijos de un
legislador romano como un gladiador. Los esclavos no poseían una habitación
donde dormir, simplemente se acostaban en el suelo en cualquier rincón de la
casa. Cada romano de mediana fortuna poseía, por lo menos, un par de esclavos.
Salía de su casa acompañado generalmente por uno mientras el otro permanecía
encerrado en casa. Los esclavos comían las sobras de la comida de sus amos, lo
que, en un pueblo con hambre, podía significar comer mejor que muchos hombres
libres. La línea divisoria entre los hombres libres y los esclavos era muy
importante. Los primeros no podían, legamente, ser sometidos a tortura, ni
quemados vivos ni apaleados. Los esclavos si, por sus propios amos o por un
juez.
Los esclavos no podían
casarse ni ejercer la paternidad. El dueño de los hijos de los esclavos era el
pater familias. Los mercaderes de esclavos recogían a los bebés abandonados que
estaban expuestos en los santuarios para convertirlos en esclavos. Había
esclavos que llegaban a ocupar cargos públicos en la administración de los
bienes de sus amos pero también podían ser trabajadores del campo o artesanos:
la mayoría de los artesanos o alfareros en Arezzo, por ejemplo, eran esclavos.
Si no eran campesinos podían ser criados en el servicio doméstico. Un esclavo
podía ser un cantante que cantaba para el amo, un arquitecto que construía para
el príncipe, o un gramático.
Edad Media
En Europa durante la
Edad Media la esclavitud desaparece siendo sustituida por la servidumbre.
Existe un intenso debate entre historiadores respecto a la cronología, las
causas y las formas en que se produjo este hecho. Las posturas que sitúan la
desaparición del sistema esclavista en fecha más temprana, en la época de las
invasiones bárbaras del siglo V, serían las de los historiadores marxistas,
incluido el propio Karl Marx; por otro lado autores como Georges Duby o Pierre
Bonnassie, apoyados en una ingente documentación, la sitúan en el siglo XI, en
medio de la llamada revolución feudal. Según este último autor el auge del
esclavismo se daría en el siglo VII, en plena Alta Edad Media.
En todo caso los
siervos, a diferencia de los esclavos, eran libres, o más bien semi-libres, y
gozaban de una serie de derechos pero estaban atados por compromisos de trabajo
a la tierra y al señor feudal. En el mundo musulmán y en Bizancio también se
mantuvo la tradición recogiendo las antiguas costumbres romanas. A finales del
siglo XV, la esclavitud en Europa era muy reducida, aunque ello más por razones
de escasez que por desarrollo moral o filosófico, ya que la misma fue
trasladada y sumamente extendida en el nuevo continente por las potencias
europeas.
La esclavitud en el
mundo árabe
Diversas fuentes
histográficas cifran en un periodo superior a un milenio la duración del
comercio de esclavos por los árabes musulmanes, estimándose en más de diez
millones las personas sometidas a esclavitud, y que en algunas zonas marginales
del mundo islámico se mantienen bajo diversas formas de servidumbre. Los
esclavos en el mundo árabe tenían diversas procedencias, incluyendo el África
subsahariana (principalmente Zanj), el Cáucaso (principalmente cherquesos),
Asia Central (principalmente tártaros) y Europa Central y Oriental
(principalmente Saqaliba).
Los esclavos de Europa
Central y Oriental eran generalmente conocidos como Saqaliba (que se podría
traducir por "eslavos").Los moros, desde el siglo XVIII, también
llevaron a cabo razzias en las zonas costeras del Mar Mediterráneo y del Océano
Atlántico, siendo conocidos como piratas berberiscos. Se estima que capturaron
alrededor de 1.25 millones de esclavos blancos de Europa Occidental y de
Norteamérica entre los siglos XVI y XIX.
América precolombina
El comercio de esclavos
africanos negros
El comercio triangular
sirvió económicamente los intereses de las colonias americanas y era base del
sistema de producción de las plantaciones así como del crecimiento
pre-industrial en Europa. Se trata del camino de los barcos entre los puertos
de Inglaterra, Portugal, España y Francia, hacia el Caribe, una vez cargados
por la costa oeste de África.
Con la llegada y
conquista de América, por parte de los europeos, se trazaron planes de
expansión que exigían mano de obra barata. En un principio se esclavizó a los
pueblos indígenas americanos pero la legislación española se planteó muy pronto
la solicitud de dicha práctica (gracias a los escritos de Bartolomé de las
Casas y de la Escuela de Salamanca), e hizo que se importaran personas
esclavizadas de África, que además tenían mayor resistencia física y a las
enfermedades, especialmente las tropicales, comenzando así un comercio a gran
escala de esclavos africanos: el comercio negrero.
Este incremento en el
comercio negrero fue acompañado, en la mayoría de los casos, por una fuerte
ideología racista: los negros eran considerados seres inferiores, asimilados
frecuentemente a animales, sin tan siquiera poder ser considerados sujetos de
derecho y por lo tanto considerados, jurídicamente, como cosas. Aunque
especialmente, el debate estaba inicialmente en si los individuos de raza negra
tienen alma humana, puesto que en caso afirmativo esta actividad sería
considerada ilegal por la Iglesia, lo que llevó a un fuerte movimiento para
afirmar que las personas de raza negra no tienen alma. En el caso de los
indígenas de América se había decidido que tienen alma por lo que no se les
podía esclavizar. De hecho era costumbre en muchas plantaciones explotar al
esclavo bajo severas condiciones hasta su muerte, pues salía más barato comprar
nuevos esclavos que mejorar sus condiciones de vida, existiendo asimismo
seguros que cubrían los denominados accidentes. La fuente de esclavos fue África,
y la Isla de Gorea, colonia francesa, fue el lugar preciso donde se estableció
el mercado de esclavos, también conocido como el lugar sin retorno y donde se
separaban definitivamente las familias desintegradas por la esclavitud.
De forma similar los
árabes mantuvieron un importante tráfico de personas esclavizadas africanas,
tanto a través de rutas cruzando el Sahara como a través de la costa oriental
de África, fundamentalmente la Isla de Zanzíbar. Este comercio se extendió
desde el siglo VII hasta el siglo XX y alcanzó proporciones similares o
superiores al comercio negrero del Atlántico.
Las cifras de la trata
El número de personas
esclavizadas procedentes de África varía, según distintas estimaciones entre
los 10 y los 60 millones de personas entre los siglos XV y XIX. A los que hay
que sumar los esclavizados en el mundo islámico (tanto europeos como
africanos), en las culturas de la India y dentro de los estados africanos.
Además en el Imperio de Malí cerca de 9 millones fueron traficados desde África
Occidental al Magreb camino Sahara pero sólo la mitad sobrevivió al viaje. Los
musulmanes traficaron además entre 1 y 1,25 millones de españoles, italianos y
griegos desde el Mediterráneo y los Balcanes a el Magreb y el Imperio Otomano.
Los árabes traficaron millones de esclavos, 2,25 millones en Zanzíbar entre
1450 y 1700. A fines del siglo XIX en el Califato de Sokoto había de 2 a 2,5
millones de esclavos. En los años 30 la población esclava en Etiopía era de 2
millones en una población total de 8 a 16 millones, según la Anti-Slavery
Society. En 1841 se estima que había de 8 a 9 millones de esclavos en India,
solo Malabar tenía un 15% de esclavos respecto al total de su población. Desde
el principio de la colonización de EE. UU. unos 645.000 africanos serán
exportados a aquella región como esclavos para las plantaciones. Además cerca
de 1,6 millones de personas del Sahel fueron esclavizadas por los árabes y
vendidos en territorios musulmanes.
Según estimaciones de
Hugh Thomas de los 12 millones de africanos que llegaron vivos a América, 3
millones eran originales del Congo y Angola, 2 millones de la Costa de los
esclavos, 2 millones de Benín y Calabar, 1,5 millones de la Costa de Oro
(Guinea), un millón de Mozambique y Madagascar Durante el siglo XIX a pesar del
bloqueo británico un millón de esclavos fueron esportados a América desde
Nigeria. En los años treinta la población esclava en Etiopía era de 2 millones
en una población total de 8 a 16 millones, según la Anti-Slavery Society En
Madagascar la esclavitud fue abolida en 1896, pero muchos de los 500.000
esclavos liberados permanecieron en los hogares de sus antiguos amos como
sirvientes otras fuentes cifran el número de emancipados en cerca de un millón,
debe de mencionarse que dicha medida fue tomada tras la instalación de los
franceses al gobierno de la isla.
El tráfico de esclavos
logró un enorme desarrollo y crecimiento tanto para sus centros de exportación
como de recepción; por ejemplo, Zanzíbar pasó de exportar 6.000 a 10.000
esclavos anuales en 1811 a 40.000 a 45.000 en 183932 o Cuba pasó de tener
199.145 esclavos en 1817 a 369.000 en 1867.32 Por su parte Luanda (en la actual
Angola) hacía 1750 exportaba 5 a 10 mil esclavos por año43 y Abomey (capital
del reino de Dahomey) enviaba cargamentos anuales de 20.000 a inicios del siglo
XVIII pero cayó a 12.000 en los principios del siglo XIX.44 Hacía 1843 se
estimaba que en Mogadiscio la población era de 5.000 personas, dos tercios de
ellas eran esclavos (por lo que era llamada Ciudad de esclavos), y anualmente
se exportaban cerca de 4.000 esclavos. Desde Senegal la cifra alcanzaba las
60.000 personas.
Movimientos
proesclavistas
El DRAE define
esclavista como "partidario de la esclavitud” con lo que más que a los
propietarios de esclavos, se aplica a los que defienden sus intereses, activos
como un movimiento social, y a la ideología que articula su visión de la
sociedad, se identifique o se diferencie del racismo.
Pro-esclavismo
filosófico
Desde la antigüedad, la
historia del pensamiento político y social había aceptado de forma natural la
esclavitud como uno de los aspectos del sistema social. Hay textos
proesclavistas de Aristóteles, Agustín de Hipona, Tomás de Aquino y John Locke,
entre otros. No obstante, también debió haber contemporáneos de Aristóteles de
opiniones opuestas, ya que él mismo las recoge:
La idea de esclavitud
puede entenderse de dos maneras. Puede uno ser reducido a esclavitud y
permanecer en ella por la ley, siendo esta ley una convención en virtud de la
que el vencido en la guerra se reconoce como propiedad del vencedor; derecho
que muchos legistas consideran ilegal, y como tal le estiman muchas veces los
oradores políticos, porque es horrible, según ellos, que el más fuerte, sólo
porque puede emplear la violencia, haga de su víctima un súbdito y un esclavo.
Estas dos opiniones
opuestas son sostenidas igualmente por hombres sabios.
Aristóteles,
Política,
A la verdad que es
preferible ser esclavo de un hombre que de una pasión, pues vemos lo
tiránicamente que ejerce su dominio sobre el corazón de los mortales la pasión
de dominar, por ejemplo. Mas en ese orden de paz que somete unos hombres a
otros, la humildad es tan ventajosa al esclavo como nociva la soberbia al
dominador. Sin embargo, por naturaleza, tal como Dios creó al principio al
hombre, nadie es esclavo del hombre ni del pecado. Empero, la esclavitud penal
está regida y ordenada por aquella ley que manda conservar el orden natural y
prohíbe perturbarlo. Si no se obrara nada contra esta ley, no habría que
castigar nada con esa esclavitud. Por eso, el Apóstol aconseja a los siervos el
estar sometidos a sus amos y servirles de corazón y de buen grado. De modo que,
si sus dueños no les dan libertad, tornen ellos, en cierta manera, libre su
servidumbre, no sirviendo con temor falso, sino con amor fiel hasta que pase la
iniquidad y se aniquilen el principado y la potestad humana y sea Dios todo en
todas las cosas. Agustín de Hipona, La ciudad de Dios,
Tomás de Aquino Agustín de Hipona
Que este determinado
hombre es siervo [servum, también traducible por "esclavo"] antes que
aquel otro, considerado desde un punto de vista absoluto, no puede decirse que
sea natural, sino en virtud de la utilidad que de ello se sigue, es decir, en
cuanto es útil a este hombre el ser gobernado por uno más sabio, y a aquél le
es útil que sea ayudado por éste, como se dice en el primer libro de la
Política. Por tanto, la servidumbre [servitus, también traducible por
"esclavitud"], que pertenece al derecho de gentes, es natural en virtud
del segundo modo, en ningún caso en virtud del primero.
Esta es la condición
perfecta de la esclavitud, la cual no en otra cosa consiste que en un estado de
guerra continuado entre un conquistador legal y un cautivo, pues apenas
establecieran entre sí un convenio, y llegaran a un acuerdo de poder limitado,
por una parte, y obediencia por la otra, el estado de guerra y esclavitud
cesaría por toda la duración del pacto; porque, como ya fue dicho, nadie puede
por convenio traspasar a otro, lo que él mismo no tiene de suyo: el poder sobre
su propia vida.
Pro-esclavismo político
en el Sur de Estados Unidos
La ideología
proesclavista fue especialmente importante en Estados Unidos entre 1789 y 1849,
en el periodo previo a la Guerra de Secesión; donde los interesados en defender
el "modo de vida del Sur" (Dixie) se vieron obligados a reaccionar al
movimiento antiesclavista. Con anterioridad no había en la práctica una
necesidad de defensa para una actividad que se había producido sin oposición
destacable en todo el mundo hasta mediados del siglo XVIII (con la Ilustración
y con algunos movimientos religiosos -cuáqueros-). Sólo a comienzos del XIX el
movimiento abolicionista pasó a ser preocupante para los intereses esclavistas,
a medida que el Reino Unido y otros países iban limitando el tráfico
internacional de esclavos y establecían legislaciones abolicionistas.

Discursos como el famoso Mudsill Speech ("discurso del barro") de James Henry Hammond en 1858, y el de John C. Calhoun en el Senado de Estados Unidos en 1837, articularon los argumentos políticos pro-eslavistas de la fase que puede calificarse de madurez del movimiento (desde finales de la década de 1830 al comienzo de la de 1860). Estos teóricos dieron cuerpo a los puntos de vista y a la sensibilidad de clase de una parte sustancial de la sociedad sureña. Partían del hecho de que la base de la mayor parte de las sociedades históricas era la existencia de una clase de desposeídos de la tierra, que presentaban como inherentemente transitoria y fácilmente manipulable, lo que la convertía en una fuerza desestabilizadora de la economía, la sociedad, el gobierno y el desarrollo pacífico y armonioso de las leyes: la mayor amenaza a la democracia. La desigualdad humana era vista como una constante evidente, que se expresaba en la mudsill theory de Hammond (un rico propietario sureño): el mudsill ("barro"), como cimiento, soporta al edificio. A los no-blancos, cuya disposición natural para los trabajos inferiores se daba por cierta (cuestión presente pero no central, ya que el componente racista es sólo una parte de esta argumentación, fundamentalmente socio-política), no se les debía permitir la participación en la sociedad democrática, sino sólo a los blancos, elevados a la cateogría de "ciudadanos", que así podían dedicarse a tareas más elevadas, que hacen avanzar a la civilización. Cualquier esfuerzo por igualar a razas o clases iría, por tanto, en contra de la propia civilización y del bien común de la sociedad en su conjunto, puesto que la desigualdad social, y concretamente la esclavitud, se entienden como necesarias para el bien común de todos: tanto de esclavos como de propietarios. Estos argumentos estaban también presentes en la retórica de los políticos del Partido Demócrata como Calhoun.
Discursos como el famoso Mudsill Speech ("discurso del barro") de James Henry Hammond en 1858, y el de John C. Calhoun en el Senado de Estados Unidos en 1837, articularon los argumentos políticos pro-eslavistas de la fase que puede calificarse de madurez del movimiento (desde finales de la década de 1830 al comienzo de la de 1860). Estos teóricos dieron cuerpo a los puntos de vista y a la sensibilidad de clase de una parte sustancial de la sociedad sureña. Partían del hecho de que la base de la mayor parte de las sociedades históricas era la existencia de una clase de desposeídos de la tierra, que presentaban como inherentemente transitoria y fácilmente manipulable, lo que la convertía en una fuerza desestabilizadora de la economía, la sociedad, el gobierno y el desarrollo pacífico y armonioso de las leyes: la mayor amenaza a la democracia. La desigualdad humana era vista como una constante evidente, que se expresaba en la mudsill theory de Hammond (un rico propietario sureño): el mudsill ("barro"), como cimiento, soporta al edificio. A los no-blancos, cuya disposición natural para los trabajos inferiores se daba por cierta (cuestión presente pero no central, ya que el componente racista es sólo una parte de esta argumentación, fundamentalmente socio-política), no se les debía permitir la participación en la sociedad democrática, sino sólo a los blancos, elevados a la cateogría de "ciudadanos", que así podían dedicarse a tareas más elevadas, que hacen avanzar a la civilización. Cualquier esfuerzo por igualar a razas o clases iría, por tanto, en contra de la propia civilización y del bien común de la sociedad en su conjunto, puesto que la desigualdad social, y concretamente la esclavitud, se entienden como necesarias para el bien común de todos: tanto de esclavos como de propietarios. Estos argumentos estaban también presentes en la retórica de los políticos del Partido Demócrata como Calhoun.
El "partido negrero"
español
Los intereses de los
traficantes de esclavos (actividad que pronto quedó fuera de la ley, pero que
se mantenía clandestinamente) y de los propietarios de esclavos de las Antillas
españolas fueron defendidos a lo largo del siglo XIX con gran eficacia por lo
que se ha denominado historiográficamente como partido negrero, que en vez de
actuar como un partido político lo hacía como un lobby o grupo de presión.
Entre ellos destacaron personalidades tan notables como Antonio López y López
(ennoblecido con el título de marqués de Comillas), Francisco Romero Robledo o
los hermanos Cánovas del Castillo (José Cánovas del Castillo y Antonio Cánovas
del Castillo -el líder conservador-), muchos de ellos "indianos" (es
decir, retornados a la Península tras enriq.uecerse en América). Los
movimientos abolicionistas
Antecedentes
Contrato esclavista Lima, Perú, 13 de
octubre de 1794.
A partir del siglo
XVIII empiezan a ser importantes los movimientos abolicionistas de la
esclavitud. Dos razones fundamentales existen para ello: el surgimiento de un
nuevo orden filosófico y político a partir de las ideas de la Ilustración, que
tienen su punto culminante en la Declaración de los Derechos del Hombre y del
Ciudadano de 1789 en la Revolución francesa, y el surgimiento de un nuevo orden
económico a partir de la Revolución industrial que se iniciara en Inglaterra,
que hizo que el sistema esclavista fuera menos conveniente que el sistema de
trabajo remunerado. De hecho existe una correlación directa entre industrialización
y abolicionismo.
En la Francia
revolucionaria, el 4 de febrero de 1794, bajo los Jacobinos, la Convención
abole la esclavitud, aunque esta disposición sería revocada años más tarde por
Napoleón.
El movimiento
abolicionista en el Reino Unido comienza a ser desarrollado por los cuáqueros y
muy especialmente por la actuación de Thomas Clarkson quien en 7 años recorrió
35.000 millas a caballo para dar a conocer los horrores del esclavismo. El
hecho de que en 1831 se produjera en Jamaica la revuelta más importante en
territorio Británico protagonizada por 20.000 esclavos liberados que quemaron
más de 100 plantaciones, convenció al gobierno británico de la imposibilidad de
mantener el régimen.
En América, como parte
de la sublevación indígena de corte independentista del líder inca Túpac Amaru
II (que abarcó el Virreinato del Perú, el Virreinato del Río de la Plata, e
impactó en otras regiones), se proclamó por primera vez en el continente la
abolición de la esclavitud el 16 de noviembre de 1780, al emitirse el Bando de
Libertad en Tungasuca (Cusco). El sofocamiento militar del proceso por parte de
los gobiernos virreinales españoles abortó esta posibilidad.
El primer país en el
que se abolió la esclavitud fue Haití en 1803. En México fue Miguel Hidalgo, el
6 de diciembre de 1810, quien abolió la esclavitud mediante decreto —sin
embargo, el decreto oficial se publicó el 15 de septiembre de 1829—. Le
siguieron Chile en octubre de 1811, por bando del gobierno de José Miguel
Carrera y oficial y definitivamente refrendado en la Constitución de 1823, y
las Provincias Unidas del Río de la Plata en 1813 y de manera definitiva en
1853. Entre los últimos países en abolir la esclavitud se encuentran Cuba, bajo
dominio español, en 1888, y Brasil en 1888. Las revoluciones cubanas contra el
dominio español de finales del siglo XIX se sustentaron en gran medida en el
lento proceso de abolición de la esclavitud realizado por las autoridades
españolas.
La Convención sobre la
Esclavitud, promovida por la Sociedad de Naciones y firmada el 25 de septiembre
de 1926, entra en vigor desde el 9 de marzo de 1927. Termina oficialmente con
la esclavitud y crea un mecanismo internacional para perseguir a quienes la
practican. Las Naciones Unidas, como heredera de la Sociedad de Naciones, asume
los compromisos de la Convención.
España
España suscribió en
1814 tratados bilaterales con Inglaterra (que trataba de influir en las
reuniones internacionales, en este aspecto), en los que se prohibía el comercio
de esclavos.
La abolición legal de
la esclavitud en la España peninsular llegó en 1837 y excluía a los territorios
de ultramar dada la presión ejercida por la oligarquía de Cuba y Puerto Rico
que amenazaron con anexionarse a Estados Unidos. En la península ibérica la
esclavitud, de hecho, había acabado con la liberación por parte del embajador
del sultán de Marruecos de los esclavos musulmanes de Barcelona, Sevilla y
Cádiz, mediante su compra, en 1766.
El 2 de abril de 1865
se crea la Sociedad Abolicionista Española por iniciativa del hacendado puertorriqueño
Julio Vizcarrondo, trasladado a la península tras haber liberado a sus
esclavos. El 10 de diciembre del mismo año funda su periódico “El
abolicionista”. Contó con el apoyo de políticos que fraguaron la Revolución de
1868, “La Gloriosa” que destronó a Isabel II.
Como consecuencia de
ello, en 1870, siendo ministro de ultramar Segismundo Moret, se promulgó una
ley llamada de “libertad de vientres” que concedía la libertad a los futuros
hijos de las esclavas y que irritó a los esclavistas. En 1872 el gobierno de
Ruiz Zorrilla elaboró un proyecto de ley de abolición de la esclavitud en
Puerto Rico.
Instigaron plantes de
la nobleza al rey Amadeo de Saboya, conspiraciones, campañas de prensa y
manifestaciones callejeras, como la del 11 de diciembre en Madrid, que tuvo
como réplica la que organizó en esta ciudad la Sociedad Abolicionista Española
el 10 de enero de 1873. Tal crispación se explica, pues se veía en la
liberación de los 31.000 esclavos de origen africano en Puerto Rico, un temido
preámbulo de la liberación de los casi 400.000 esclavos cubanos.
La ley por la que se
abolía la esclavitud en Puerto Rico fue finalmente aprobada el 25 de marzo de
1873, un mes después de la abdicación del rey y de haberse votado la
proclamación de la Primera República Española. Cuba tuvo que esperar siete años
más, ya que la definitiva abolición no llegó hasta el 17 de febrero de 1880, ya
en el reinado de Alfonso XII.
Imperio Británico
En el Imperio Británico
sucesivas medidas legislativas (1807, 1827, 1833 y 1834) prohíben primero la
trata y posteriormente declaran abolida la esclavitud. La mayoría de los países
europeos, en muchos casos bajo presión británica, hacen lo propio entre 1830 y
1860. Sin embargo, estas nuevas leyes "proteccionistas" de los derechos
humanos, eran sólo la fachada de lo que mucho tiempo después comenzó a
implementarse, ya que extraoficialmente las principales potencias siguieron
durante mucho tiempo con el tráfico de personas.
No olvidemos que la
modernización europea de la mano de la revolución industrial, se llevó a cabo
gracias a toda la mano de obra "gratis" que proporcionó la
esclavitud. Tan solo se empleó unos 30 barcos y 1.000 personas para reprimir el
tráfico negrero entre los años 1808 y 1870.85
América
Argentina
La Asamblea del Año
XIII de las Provincias Unidas del Río de la Plata dictó la libertad de vientres
en 1813, de manera que los hijos de mujer esclava nacían libres:
SIENDO tan desdoroso,
como ultrajante à la humanidad, el que en los mismos pueblos, que con tanto
tezon y esfuerzo caminan hácia su libertad, permanezcan por mas tiempo en la
esclavitud los niños que nacen en todo el territorio de la Provincias unidas
del Rio de la Plata, sean considerados y tenidos por libres, todos los que en
dicho territorio hubiesen nacido desde el 31 de Enero de 1813 inclusive en
adelante, dia consagrado á la libertad por la feliz instalación de la Asamblea
general, bajo las reglas y disposiciones que al efecto decretarà la Asamblea
general constituyente.-
A partir del 1 de mayo
de 1853 en que entró en vigencia la Constitución de la Confederación Argentina,
quedó abolida la esclavitud definitivamente. En su artículo 15 decía:
Artículo 15: En la
Confederación Argentina no hay esclavos; los pocos que hoy existen quedan
libres desde la jura de esta Constitución, y una ley especial reglará las
indemnizaciones a que de lugar esta declaración. Todo contrato de compra y
venta de personas es un crimen de que serán responsables los que lo celebrasen,
y el escribano o funcionario que lo autorice.
Al incorporarse el
Estado de Buenos Aires en 1860, se agregó este párrafo final:88
Y los esclavos que de
cualquier modo se introduzcan quedan libres por el solo hecho de pisar el
territorio de la República.
Brasil
La primera ley
abolicionista de Brasil, La Ley de Vientre Libre, fue promulgada el 28 de
septiembre de 1871 por el gabinete del Vizconde de Rio Branco. Esta ley dio la
libertad a los hijos de esclavos nacidos a partir de esa fecha, aunque los
mismos continuaban bajo la tutela de sus dueños hasta cumplir los 21 años de
edad.
En 1880 Joaquim Nabuco
y José de Patrocínio crean la Sociedade Brasileira Contra a Escravidāo que será
el primer paso para el desarrollo de una fuerte campaña abolicionista a la cual
se sumarán abogados, intelectuales, periodistas y la Iglesia Positivista de
Brasil entre otros. Cabe destacar la actuación del ex esclavo y abogado Luís
Gama, uno de los héroes de la causa abolicionista.
En 1885, debido a la
presión ejercida por la opinión pública y la posición abolicionista europea se
promulga la Ley Saraiva - Cotegipe (conocida como Ley de los Sexagenarios) que
daba la libertad a los esclavos con más de 60 años.
Por fin, un 13 de mayo
de 1888 el Gobierno Imperial, a través de la Princesa Isabel, firmó la llamada
Ley Áurea que abolió la esclavitud en Brasil.
Chile
Si bien en 1780 se
planteó la abolición de la esclavitud en la fallida conspiración de los tres
Antonios, fue el primer Congreso Nacional, convocado ocho meses después de la
creación de la Junta de Gobierno, en tiempos de la Patria Vieja, el que,
gracias a la iniciativa del congresista Manuel de Salas, estableció el 15 de
octubre de 1811 la «libertad de vientres», que consistió en declarar libres a
los hijos de esclavos que nacieran a partir de ese instante en el país.
Asimismo, se declararon sus vientres «igualmente libres» de forma de evitar acciones
fraudulentas, como la venta de las madres en el extranjero. Además, el bando
agregó que todos los esclavos que permanecieran más de seis meses en el
territorio o que estuviesen de paso quedaban libres.
En 1818, y a
consecuencia de la participación de batallones de esclavos negros entre las
victoriosas fuerzas patriotas pertenecientes al Ejército Libertador de los
generales José de San Martín y Bernardo O'Higgins, se les prometió la libertad
total. En 1823, José Miguel Infante presentó en el Congreso un proyecto de ley
que propuso la abolición total de la esclavitud. En ese momento, Chile contaba
con un poco más de un centenar de esclavos. La nueva ley, aprobada el 24 de
julio de ese mismo año, señalaba que eran libres todos aquellos nacidos desde
1811 en adelante, y sus descendientes; y todos aquellos que pisaran el
territorio de la República. Finalmente, bajo la presidencia interina de Ramón
Freire, se abolió la esclavitud de manera definitiva en diciembre de 1823 por
medio de la Constitución de ese año, que recogía las ideas de Infante:
«En Chile no hay
esclavos: el que pise su territorio por un día natural será libre. El que tenga
este comercio no puede habitar aquí más de un mes, ni naturalizarse jamás»
Chile se convirtió en
el primer país de Hispanoamérica en hacerlo oficialmente
Colombia
En 1810, durante la
creación del efímero Estado de Cartagena, se prohibió totalmente la trata y
comercio de esclavos negros. En 1816 Simón Bolívar promovió el enrolamiento de
esclavos al ejército independentista con la promesa de libertad casi inmediata,
pero no fue hasta 1821 durante el Congreso de Cúcuta que se inició un proceso
político serio en búsqueda de la abolición de la esclavitud. Por iniciativa de
José Félix de Restrepo se promovió la libertad de vientres, obligando también a
los esclavistas a vestir y alimentar a los hijos libertos. La Constitución de
Cúcuta en los artículos 1 y 15 reza:
Serán libres los hijos
de las esclavas que nazcan desde el día de la publicación de esta ley en las
capitales de provincia, y como tales se inscribirán sus nombres en los
registros cívicos de las municipalidades y en los libros parroquiales.
Se declaran perpetua e
irrevocablemente libres todos los esclavos y partos de esclavas que habiendo
obtenido su libertad en fuerza de leyes y decretos de los diferentes gobiernos
republicanos, fueron después reducidos nuevamente a la esclavitud por el
gobierno español. Los jueces respectivos declararán la libertad, acreditándose
debidamente.
En 1823 se declaró la
total prohibición del comercio de esclavos. Finalmente, luego de dificultades y
violaciones a la iniciativa, el 21 de mayo de 1851 se decretó la libertad de
los esclavos a partir del 1 de enero de 1852, comprometiendo al estado a pagar
a los propietarios una indemnización a través de bonos.
Ecuador: En la
República del Ecuador la manumisión de los esclavos fue proclamada el 24 de
julio de 1851 por obra de José María Urbina, cuando era Jefe Supremo. Cuando
Urbina decretó la manumisión de los esclavos, estableció un sistema de indemnización
a los ex-amos, para tal efecto, gran parte del presupuesto estatal de los años
1851 y 1852 se destinó a este fin.
Estados Unidos: La
esclavitud en Estados Unidos se fue reduciendo de a poco y los independentistas
creían que iba a desaparecer. Una ordenanza de 1787 prohibía la propagación de
la esclavitud hacia el noroeste. En 1793 aparecía la máquina desgranadora de
algodón. En 1808 se prohibía la trata y se impedía la entrada de nuevos
esclavos negros. Esto llevó a muchas peleas intestinas porque los plantadores
del sur no estaban dispuestos a arriesgar la economía de esa región. Se
discutía si el poder federal debía respetar las tradiciones de los estados
viejos y si tenía el derecho de prohibir la entrada de nuevos esclavos en sus
territorios.
En los viejos estados
del litoral, como Virginia, Delaware o Maryland el número de esclavos
aumentaba. En los territorios nuevos, con las grandes plantaciones de tipo
industrial, de algodón o caña de azúcar, las condiciones de los esclavos eran
cada vez peores.En 1831 una revuelta de esclavos había generado matanzas en
Virginia. En 1831 los extremistas de William Lloyd Garrison exigían la
abolición inmediata de toda forma de esclavitud en todo el territorio de la
Unión. En 1848 llegaron contingentes de inmigrantes europeos con la oleada
revolucionaria que acabó con la Europa de la Restauración y el predominio del
absolutismo en el continente europeo. Estos inmigantes traían ideas contrarias
a la esclavitud.
Texas no tuvo problemas
en incorporarse pero la cesión de territorios por parte del estado de México
generó dificultades ya que si lo aceptaban, iba a haber mayor cantidad de
estados esclavistas que de adversarios de la esclavitud. Los del sur, conducidos por Jefferson Davis
tomaron posiciones extremistas también y produjeron la ruptura del Partido
Demócrata de los Estados Unidos con lo cual permitieron la elección del
candidato del Partido Republicano de los Estados Unidos, Abraham Lincoln, quien
en su programa de gobierno proponía, además del proteccionismo, entre otras
cosas, la abolición de la esclavitud. La esclavitud y la oposición a la misma
fueron algunas de las causas de la llamada Guerra de Secesión.En la Guerra de
Secesión los dos bandos enfrentados fueron las fuerzas de los estados del Norte
(la Unión) contra los recién formados Estados Confederados de América,
integrados por once estados del Sur que proclamaron su independencia.
Finalmente el sur cayó derrotado.
La abolición de la
esclavitud comenzó durante la guerra con medidas que la ordenaban en todo el
territorio y en el distrito federal en 1862. En 1863 les conferían la libertad
a los esclavos de los estados rebeldes. En 1864 el presidente Abraham Lincoln
fue reelecto y en 1865, la enmienda 13 de la Constitución decretaba la
abolición de la esclavitud en todo el ámbito de la Unión.
En Haití la esclavitud
se abolió en 1803, convirtiéndose en el primer país en el que se abolió la
esclavitud en el continente.
México Artículos
principales: Esclavitud en Nueva España y Decreto contra la esclavitud, las
gabelas y el papel sellado.
El héroe de la
Independencia, Miguel Hidalgo, consideró el problema de los esclavos como algo
que había que "remediar en lo más urgente" y por decreto del 6 de
diciembre de 1810 en la ciudad de Guadalajara, Jalisco, abolió la esclavitud en
los siguientes términos:
1. Que todos los dueños
de esclavos deberán darles la libertad, dentro del término de diez días, so
pena de muerte, la que se le aplicará por transgresión de este artículo.
2. Que cese para lo
sucesivo la contribución de tributos respecto de las castas que lo pagaban y
toda exacción que a los indios se les exija.
Sin embargo, este
decreto no abolió oficialmente la esclavitud en la República Mexicana. El
decreto oficial llegó el 15 de septiembre de 1829, durante el gobierno del
presidente José María de Bocanegra. En el artículo 30° del acta Constitutiva se
declaró lo siguiente:
1. Queda abolida la
esclavitud en la República.
2. Son por consiguiente
libres los que hasta hoy se habían considerado como esclavos.
Panamá
Luego de la
Independencia de Panamá en 1821, esta se unió primero a la Gran Colombia de
Simón Bolívar y después pasó a ser un departamento de Colombia hasta principios
del siglo XX. En Panamá, la esclavitud es abolida en el año 1851.
Perú: La esclavitud es
abolida por decreto del presidente Ramón Castilla el 3 de diciembre de 1854, en
esta proclama que "restituye, sin condición alguna, la libertad de los
esclavos y siervos libertos, cumpliendo solemnemente un deber de justicia
nacional", se compra a los esclavos a nombre del Estado y se da la
libertad. Este decreto sirvió para que de dos a tres mil esclavos se sumaran al
ejército de Castilla que combatía contra José Rufino Echenique y fue decisivo
en su triunfo en la batalla de La Palma, el 5 de enero de 1855. Cabe indicar
que en tiempos del Virreinato del Perú, los esclavos podían comprar su libertad
y la de sus hijos, deviniendo en negros horros o libertos.
En Uruguay la abolición
total e irrestricta de la esclavitud, se consagró durante el Gobierno del
Presidente Manuel Oribe en 1846.
Venezuela: Durante la
guerra de independencia los ejércitos españoles y republicanos ofrecían la
libertad a los esclavos que se unieran a sus filas, a su vez la época de
independencia vio algunas de las sublevaciones de esclavos más violentas en la
historia del país. Simón Bolívar, decretó durante la expedición de los Cayos la
abolición de la esclavitud en Venezuela, pero debido al fracaso de la
expedición no llegó a mayores dicha medida. Fue en 1821 durante el Congreso de Cúcuta
que se inició un proceso político serio en búsqueda de la abolición de la
esclavitud, se promovió la libertad de vientres, obligando también a los
esclavistas a vestir y alimentar a los hijos libertos. En los artículos 1 y 15
reza:
Serán libres los hijos
de las esclavas que nazcan desde el día de la publicación de esta ley en las
capitales de provincia, y como tales se inscribirán sus nombres en los
registros cívicos de las municipalidades y en los libros parroquiales.
Se declaran perpetua e
irrevocablemente libres todos los esclavos y partos de esclavas que habiendo
obtenido su libertad en fuerza de leyes y decretos de los diferentes gobiernos
republicanos, fueron después reducidos nuevamente a la esclavitud por el
gobierno español. Los jueces respectivos declararán la libertad, acreditándose
debidamente.
En 1823 se declaró la
total prohibición del comercio de esclavos. La población esclava había ido
reduciéndose paulatinamente hasta llegar en los años 1850 a ser una suma
insignificante de la fuerza de trabajo. Durante la presidencia de José Gregorio
Monagas se daría el paso final a la abolición de la esclavitud con el decreto
del Congreso de la República el 24 de marzo de 1854, el gobierno venezolano
pagó a los dueños una cuota monetaria por cada esclavo.
La actual Constitución
de 1999, establece: Artículo 54: "Ninguna persona podrá ser sometida a
esclavitud o servidumbre".
La esclavitud en la
actualidad
A pesar de la entrada
en vigor de la Convención sobre la Esclavitud y de estar 'oficialmente prohibida'
en casi todos los países, la esclavitud sigue existiendo en gran escala, tanto
en sus formas tradicionales como en forma de 'nueva esclavitud'. Según un
estudio publicado en el año 2000 podría haber unos 27 millones de esclavos en
todo el mundo. En el estudio publicado por la Organización Internacional del
Trabajo (OIT) en 2012 se estima en cerca de 20,9 millones, esto es, 3 de cada
1000 personas en el mundo son víctimas de trabajo forzado. Uno de los países
que mantienen la esclavitud y la protegen es Mauritania, contra cuyo gobierno
se han alzado varias voces en 2005.
Así mismo en muchos
lugares del mundo siguen existiendo zonas donde hay gran cantidad de personas
viviendo en un régimen de esclavitud similar a los de la antigüedad. Sobre todo
en zonas donde las administraciones prácticamente no existen, no llegan
fácilmente o no se oponen y luchan contra ella debido a la corrupción de los
funcionarios que deben controlarla, como en la Selva Amazónica por ejemplo.
Reflexionando sobre la
relación entre esclavitud y capitalismo, el economista liberal Lester Thurow
sostiene que:
Democracia y
capitalismo parten de creencias muy diferentes sobre la adecuada distribución
del poder. La primera se basa en la distribución equitativa del poder político,
«un hombre, un voto», mientras que el capitalismo cree que es deber de los
económicamente aptos expulsar a los no aptos fuera del negocio y eliminarlos.
La «supervivencia del más apto» y las desigualdades en el poder de compra son
la base de la eficiencia capitalista. Lo primero es el lucro personal y por
tanto las empresas se hacen eficientes para enriquecerse. Para decirlo en su
forma más cruda, el capitalismo es perfectamente compatible con la esclavitud,
la democracia no.
En muchas partes del
mundo se dan casos de esclavitud relacionada con la explotación sexual.
Trata de personas
Artículo principal:
Trata, tráfico de personas o comercio de personas es el comercio ilegal de
personas con propósitos de esclavitud reproductiva, explotación sexual,
trabajos forzados, tráfico de órganos, o cualquier forma moderna de esclavitud.
Esclavitud animal: El
movimiento por los derechos de los animales y posturas filosóficas como el
esprecismo consideran que la posesión de animales, en todos o en algunos casos
(como su uso para la experimentación con animales) es moralmente inaceptable,
equiparándola con la esclavitud.
Feudalismo
Feudalismo es la
denominación historiográfica del sistema político predominante en la Europa
occidental de los siglos centrales de la Edad Media (Plena Edad Media, entre
los siglos IX al XV):, caracterizado por la descentralización del poder
político; al basarse en la difusión del poder desde la cúspide (donde en teoría
se encontraban el emperador y los reyes) hacia la base (donde el poder local se
ejercía de forma efectiva con gran autonomía o independencia en la práctica por
nobles
de muy distintas
denominaciones, basadas en las del Imperio carolingio -marqueses, duques,
condes, barones, caballeros, etc.-). Es habitual emplear la expresión
"pirámide feudal" como analogía para explicar didácticamente las
relaciones sociales creadas por el feudalismo, y que se prolongaron mucho más
en el tiempo con la sociedad estamental del Antiguo régimen, en un contexto
histórico marcadamente diferente al de su origen.
Fundamentado en
distintas tradiciones jurídicas (tanto del derecho romano como del derecho
germánico -relaciones de clientela, séquito y vasallaje-), el feudalismo
respondió a la inseguridad e inestabilidad de la época de las invasiones que se
fueron sucediendo durante siglos (pueblos germánicos, eslavos, magiares,
musulmanes, vikingos). Ante la incapacidad de las instituciones estatales, muy
lejanas, la única seguridad provenía de las autoridades locales, nobles laicos
o eclesiásticos, que controlaban castillos o monasterios fortificados en
entornos rurales, convertidos en los nuevos centros de poder ante la decadencia
de las ciudades.
Desde el punto de vista
institucionalista, el feudalismo fue el conjunto de instituciones creadas en
torno a una relación muy específica: la que se establecía entre un hombre libre
(el vasallo), que recibía la concesión de un bien (el feudo) por parte de otro
hombre libre (el señor), ante el que se encomendaba en una ceremonia codificada
(el homenaje) que representaba el establecimiento de un contrato sinalagmático
(de obligaciones recíprocas).3 Esta serie de obligaciones recíprocas, militares
y legales, establecidas entre la nobleza guerrera; giraba en torno a tres
conceptos clave: señor, vasallo y feudo. Entre señor y vasallo se establecían
las relaciones de vasallaje, esencialmente políticas. En el feudo, entendido
como unidad socio-económica o de producción, se establecían relaciones de muy
distinta naturaleza, entre el señor y los siervos; que desde la historiografía
marxista se explican como resultado de una coerción extraeconómica por la que
el señor extraía el excedente productivo al campesino. La forma más evidente de
renta feudal era la realización por los siervos de prestaciones de trabajo
(curveas o sernas); con lo que el espacio físico del feudo se dividía entre la
reserva señorial o reserva dominical (donde se concentraba la producción del
excedente) y los mansos (donde se concentraba la producción imprescindible para
la reproducción de la fuerza de trabajo campesina). En otras formas, los
siervos se obligaban a distintos tipos de pago; como una parte de la cosecha o
un pago fijo, que podía realizarse en especie o en moneda (forma poco usual
hasta el final de la Edad Media, dado que en siglos anteriores la circulación
monetaria, y de hecho todo tipo de intercambios, se reducían al mínimo), a los
que se añadían todo tipo de derechos y monopolios señoriales.
Definición
institucionalista
Conjunto de
instituciones que respaldan compromisos generalmente militares, entre un hombre
libre, el vasallo (vasallus, vassus) y un hombre libre en situación superior.
El primero recibe del segundo un feudo (feodum, feudum) para su mantenimiento.
Modo de producción con unas peculiares formas de relación socioeconómica,
situado entre el esclavismo de la Antigüedad y el capitalismo moderno.
Concretamente, se entiende como un conjunto de relaciones de producción y
dependencia entre el campesino y el señor, propietario de la tierra que aquél
usufructúa, en un momento de predominio de la agricultura como fuente de
riqueza. Sistema bajo el cual el status económico y la autoridad estaban
asociados con la tenencia de la tierra y en el que el productor directo (que a
su vez era poseedor de algún terreno) tenía la obligación, basada en la ley o
el derecho consuetudinario, de dedicar cierta parte de su trabajo o de su
producción en beneficio de su superior feudal. El feudalismo se puede entender
también como la ruptura de todas las estructuras de poder antiguo, en un
sistema de fragmentación de la tierra donde el señor es juez, administrador y
militar de la misma. Todos los señores responden al monarca. Los campesinos
ofrecen sus servicios y labran la tierra a cambio de la protección del señor
feudal, y entre los señores se forman las relaciones feudovasalláticas antes
mencionadas. La postura habitual entre los medievalistas distingue dos
procesos: Un complejo de compromisos militares, que, junto con la disgregación
del poder político, conlleva una privatización de funciones públicas en beneficio
de una minoría de libres privilegiados.
como el estadio
intermedio entre el esclavista y el capitalista) no dudan en hablar de
"economía feudal" para referirse a ella, aunque también reconocen la
necesidad de no aplicar el término a cualquier formación social preindustrial
no esclavista, puesto que a lo largo de la historia y de la geografía han
existido otros modos de producción también previstos en la modelización
marxista, como el modo de producción primitivo de las sociedades poco
evolucionadas, homogéneas y con escasa división social -como las de los mismos
pueblos germánicos previamente a las invasiones- y el modo de producción
asiático o despotismo hidráulico -Egipto faraónico, reinos de la India o
Imperio chino- caracterizado por la tributación de las aldeas campesinas a un
estado muy centralizado.11 En lugares aún más lejanos se ha llegado a utilizar
el término feudalismo para describir una época. Es el caso de Japón y el
denominado feudalismo japonés, dadas las innegables similitudes y paralelismos
que la nobleza feudal europea y su mundo tiene con los samuráis y el suyo
(véase también
Antecedentes
El sistema feudal
europeo tiene sus antecedentes en el siglo V, al caer el Imperio romano. El
colapso del Imperio acaeció básicamente por su extensión y la incapacidad del
emperador para controlar todas sus provincias, sumado cada vez más numerosas
incursiones de pueblos bárbaros que atacaban y saqueaban las provincias más
retiradas del imperio. Esto provocó que los emperadores necesitaran gente para
defender sus grandes terrenos y contrataran caballeros o nobles (precursores
del modelo de señor feudal), que a su vez contrataran vasallos, villanos, etc.
Se llegó incluso a contratar a jefes y tropas mercenarias de los mismos pueblos
bárbaros. En el plano micro, los pequeños nobles mantienen tribunales feudales
que en la práctica compartimentalizan el poder estatal en pequeñas células.
Un nuevo poder
La Iglesia Católica
abarcadora de todos los bienes llamados limosnas, conocedora de la fragilidad
de los reinos y del poder que ella misma tiene en esa situación, durante los
concilios de Charroux y de Puy consagra a los prelados y señores como jefes
sociales y sanciona con graves penas la desobediencia de estas normas. Los
señores, a partir de ese momento, "reciben el poder de Dios" y deben
procurar la paz entre ellos, pacto que deben renovar generación tras
generación.Se conforma así un modelo en el que la "gente armada"
adquiere determinados compromisos sobre la base de juramentos y deben proteger
el orden creado, y los eclesiásticos que forman la moral social y se encuentran
salvaguardados por los señores.
Entorno, tareas y
división de la nueva sociedad
El castillo encaramado
sobre un alto será la representación del poder y la fuerza. En principio,
baluarte que se daban las poblaciones para protegerse de las depredaciones.
Luego, hogar del señor y lugar de protección de los vasallos en los conflictos.
Desde allí se administra justicia a todos cuantos se encuentran sujetos. En un
principio, las personas libres están sometidas a unas mínimas normas de
obediencia, defensa mutua y servicios prometidos. Los demás son siervos.
En los países donde la
dominación romana duró más tiempo (Italia, Hispania, Provenza), las ciudades se
conservan, si bien con menor importancia numérica, pero a salvo de señoríos. En
los países, más al norte, donde los romanos se asentaron menos tiempo o con
menor intensidad, la reducción de la población en las ciudades llegó a hacer
desaparecer los pocos núcleos importantes que había y el feudalismo se implanta
con más fuerza.
La sociedad se
encuentra entonces con tres órdenes que, según la propia Iglesia, son mandatos
de Dios y, por tanto, fronteras sociales que nadie puede cruzar. La primera
clase u orden es la de los que sirven a Dios, cuya función es la salvación de
todas las almas y que no pueden encomendar su tiempo a otra tarea. La segunda
clase es la de los combatientes, aquellos cuya única misión es proteger a la
comunidad y conservar la paz. La tercera clase es la de los que laboran, que
con su esfuerzo y trabajo deben mantener a las otras dos clases.
El vasallaje y el feudo
Dos instituciones eran
claves para el feudalismo: por un lado el vasallaje como relación
jurídico-política entre señor y vasallo, un contrato sinalagmático (es decir,
entre iguales, con requisitos por ambas partes) entre señores y vasallos (ambos
hombres libres, ambos guerreros, ambos nobles), consistente en el intercambio
de apoyos y fidelidades mutuas (dotación de cargos
, honores y tierras -el
feudo- por el señor al vasallo y compromiso de auxilium et consilium -auxilio o
apoyo militar y consejo o apoyo político-), que si no se cumplía o se rompía
por cualquiera de las dos partes daba lugar a la felonía, y cuya jerarquía se
complicaba de forma piramidal (el vasallo era a su vez señor de vasallos); y
por otro lado el feudo como unidad económica y de relaciones sociales de
producción, entre el señor del feudo y sus siervos, no un contrato igualitario,
sino una imposición violenta justificada ideológicamente como un quid pro quo
de protección a cambio de trabajo y sumisión.
categoría de vasallo y
señor, podía ser un condado, un ducado, una marca, un castillo, una población,
o un simple sueldo; o incluso un monasterio si el vasallaje era eclesiástico) a
través de un símbolo del territorio o de la alimentación que el señor debe al
vasallo -un poco de tierra, de hierba o de grano- y del espaldarazo, en el que
el vasallo recibe una espada (y unos golpes con ella en los hombros), o bien un
báculo si era religioso.
El homenaje y la
investidura
El homenaje era un
ritual por el que un señor concedía un feudo a otro hombre de la clase
privilegiada a cambio de unos servicios y prestaciones, generalmente de orden
militar.
La figura del Homenaje
adquiere mayor relevancia entre los siglos XI al XIII, destinándose la parte
más noble del castillo para ello, la torre, y en el ceremonial participaban dos
hombres: el vasallo que, arrodillado, destocado y desarmado frente al señor12
con las manos unidas en prueba de humildad y sometimiento, espera
que éste le recoja y lo
alce, dándose ambos un reconocimiento mutuo de apoyo y un juramento de
fidelidad. El señor le entregará el feudo en pago por sus servicios futuros,
que generalmente consistía en bienes inmuebles: Grandes extensiones de terreno,
casi siempre de labranza. El juramento y el vasallaje será de por vida.
La entrega del feudo o
algún elemento que lo represente constituye la investidura y se realizaba
inmediatamente después del homenaje. El régimen jurídico de entrega es, de
forma general, un usufructo vitalicio, aunque también podía ser en bienes
materiales, pero que con el tiempo se convirtió en una ligazón de familias
entre el señor y sus vasallos, pudiendo heredarse el feudo siempre que los
herederos renovaran sus votos con el señor. Sin embargo, el señor feudal tenía
derecho a revocar el feudo a su vasallo si éste no se comportaba como tal, o
demostraba algún signo de deslealtad, como conspirar contra él, no cumplir
entregando las tropas de su feudo en caso de guerra, etc., ya que cometía el
delito de felonía. A un felón se le consideraba un mal vasallo y una persona de
la que desconfiar. En el sistema feudal, la felonía era una terrible mancha de
por vida en la reputación de un caballero.
La encomienda. La organización del feudo
La encomienda,
encomendación o patrocinio (patrocinium, commendatio, aunque era habitual
utilizar el término commendatio para el acto del homenaje o incluso para toda
la institución del vasallaje) eran pactos teóricos entre los campesinos y el
señor feudal, que podían también ritualizarse en una ceremonia o -más
raramente- dar lugar a un documento. El señor acogía a los campesinos en su
feudo, que se organizaba en una reserva señorial que los siervos debían
trabajar obligatoriamente (sernas o corveas) y en el conjunto de las pequeños
terrenos para explotaciones familiares (o mansos feudales) que se atribuían en
el feudo a los campesinos para que pudieran subsistir. Obligación del señor era
protegerles si eran atacados, y mantener el orden y la justicia en el feudo. A
cambio, el campesino se convertía en su siervo y pasaba a la doble jurisdicción
del señor feudal: en los términos utilizados en España en la Baja Edad Media,
el señorío territorial, que obligaba al campesino a pagar rentas al noble por el
uso de la tierra; y el señorío jurisdiccional, que convertía al señor feudal en
gobernante y juez del territorio en el que vivía el campesino, por lo que
obtenía rentas feudales de
Junto con el feudo, el
vasallo recibe los siervos que hay en él, no como propiedad esclavista, pero
tampoco en régimen de libertad; puesto que su condición servil les impide
abandonarlo y les obliga a trabajar. Las obligaciones del señor del feudo
incluyen el mantenimiento del orden, o sea, la jurisdicción civil y criminal (mero
e mixto imperio en la terminología jurídica reintroducida con el Derecho Romano
en la Baja Edad Media), lo que daba aún mayores oportunidades para obtener el
excedente productivo que los campesinos pudieran obtener después de las
obligaciones de trabajo -corveas o sernas en la reserva señorial- o del pago de
renta -en especie o en dinero, de circulación muy escasa en la Alta Edad Media,
pero más generalizada en los últimos siglos medievales, según fue dinamizándose
la economía-. Como monopolio señorial solían quedar la explotación de los
bosques y la caza, los caminos y puentes, los molinos, las tabernas y tiendas.
Todo ello eran más oportunidades de obtener más renta feudal, incluidos
derechos tradicionales, como el ius prime noctis o derecho de pernada, que se
convirtió en un impuesto por matrimonios, buena muestra de que es en el
excedente de donde se extrae la renta feudal de forma extraeconómica (en este
caso en la demostración de que una comunidad campesina crece y prospera).
Los estamentos sociales
La división en tres
órdenes se subdividía a su vez en estamentos compactos y perfectamente
delimitados. En una primera división, se encuentra el grupo de los
privilegiados, todos ellos señores, eclesiásticos o caballeros. En la cúspide
se hallaba el Rey, después el Alto Clero integrado por arzobispos, obispos y
abades y el Bajo Clero formado por los curas y sacerdotes, y por último la
nobleza. Es este grupo de privilegiados el que forma los señores y los
caballeros, y éstos últimos a su vez podían ser señores de otros caballeros,
dependiendo de su poder y de la capacidad de subinfeudar sus tierras. El Alto
Clero, además de las tareas que dentro de los tres órdenes le habían sido
encomendadas, la guía espiritual y sostener la doctrina moral que mantenía el feudalismo,
podían ser a su vez señores y entregar parte de sus bienes para la defensa de
su comunidad. Los privilegiados no pagaban impuestos.
Los no privilegiados
eran la burguesía, los artesanos, los sirvientes y los campesinos, que se
subdividían a su vez en colonos y aldeanos. A éstos correspondía el
sometimiento a la tierra y, por tanto, a quien de ella dependiera, trabajándola
y entregando una parte de sus frutos al señor, o bien, en el caso de artesanos
y burgueses, debían obediencia a quien les garantizaba la defensa de la ciudad
y la entrega de bienes o dinero.
Los eclesiásticos
El Alto Clero estuvo
siempre dominado por el episcopado, cuyos poderes terrenales eran equiparables
a los de cualquier señor laico. En un primer momento, los monjes, todos pertenecientes
al Bajo Clero, quedaban dentro del ámbito de poder de los obispos; más tarde,
serían los abades quienes terminarían por delimitar su autoridad sobre los
miembros de las órdenes monásticas, quedando los sacerdotes en el ámbito de la
diócesis episcopal.
En las abadías, se
fueron perfilando modelos distintos: por un lado, aquéllas que no eran
poseedoras de grandes propiedades y que dependían para su supervivencia de las
limosnas de los fieles, y de algunos predios entregados por los señores del lugar
para garantizar el sustento de la comunidad religiosa. La necesidad de dinero
favorece que sea en este instante en el que la figura de la limosna es
ensalzada como deber fundamental para el creyente y camino para la salvación
del alma.
Otros monasterios
poseían extensas propiedades y el abad actuaba como un señor feudal, en algunos
casos incluso nombrando caballeros que le protejan o favoreciendo la creación
de órdenes religioso-militares de gran poder. Sea como fuere, en éstos el
dinero proviene de las rentas que son entregadas por los siervos, generalmente
en especie, así como de las aportaciones, muchas de ellas generosas.
La caballería
La obligación primordial del vasallo era
cumplir con los deberes militares, sobre todo la defensa del señor y sus
bienes, pero también la defensa del propio feudo y de los siervos que en él se
encontraban. Una obligación pareja era aportar una parte mínima de los tributos
recaudados al señor para engrandecer sus propiedades. El caballero no tenía en
realidad un dueño, ni estaba sometido
a poder político
alguno, de ahí que se encontrasen caballeros que luchaban en las filas de un
rey un día, y al siguiente en las de otro. Su deber real era para con el señor
a quien le unía un espíritu de camaradería. En el siglo IX aún se usaba el
término milites para hacer referencia a los caballeros, aunque pronto los
idiomas locales fueron gestando términos propios que se agrupaban en
"jinetes" o "caballeros". Su importancia fue en aumento al
prescindirse cada vez más de la infantería. El caballero debía proveerse de
caballo, armadura y armas, y disponer de tiempo de ocio para cumplir su misión.
Aunque abierto al
principio, el estamento de los caballeros tendió a cerrarse, convirtiéndose en
hereditario. Con el tiempo, los caballeros eran ordenados al terminar la
adolescencia por un compañero de armas en una ceremonia sencilla. En este
momento ya no importa la fortuna, sino la ascendencia, creándose diferencias
notables entre los mismos. Los más pobres disponen de un pequeño terreno, y
ocupan su tiempo entre las labores propias del campesino y la guerra. Los más
poderosos, que disponen de tierras y fortuna, comenzarán a formar la auténtica
nobleza, concentrando poder económico y militar.
Los no privilegiados
El conjunto de laicos
libres que no pertenecen a la reducida categoría caballeresca son los no
privilegiados en cuyo trabajo descansa el orden económico del feudalismo.
Los siervos
El más numeroso grupo
lo forman los campesinos libres, que trabajan la tierra, generalmente ajena, o
pequeñas parcelas propias. Entre éstos sigue habiendo diferencias, según se sea
labrador que dispone de una yunta de bueyes o mero peón. En algún caso
singular, campesinos libres llegan a poseer grandes extensiones que les
permitirán más tarde llegar a la condición de terratenientes y, de ahí, a
nobles, pero serán situaciones excepcionales.
En cualquier caso, lo
que les distingue como estamento, como siervos, es su situación de dependencia
frente a un señor que no han elegido y que tiene sobre ellos el poder de
distribuir la tierra, administrar justicia, determinar los tributos, exigirles
obligaciones militares de custodia y protección del castillo y los bienes del
señor y apropiarse como renta feudal de una parte sustancial del excedente, en
trabajo, en especie (porcentajes de la cosecha) o dinero.
Recibían este nombre
los habitantes de las villas dedicados a la agricultura. Se distinguían dos
clases: los siervos y los campesinos libres. Los siervos no eran dueños de sus
tierras. Formaban parte de la tierra, por lo cual se les llamaba siervos de la
gleba. No podían abandonar la tierra sin consentimiento del señor, lo mismo
para contraer matrimonio. Se les podía vender junto con la tierra. Tenían,
además, que pagar por la tierra que cultivaban y servir gratis al señor. Los
campesinos libres podían cambiar de lugar, contraer matrimonio, transmitir sus
bienes. Sin embargo, estaban obligados al servicio militar y a pagarle al señor
impuestos en dinero o en especie por el uso de la tierra.
La vida de los villanos
era muy dura. A menudo se veían acosados por el hambre y la peste. El sistema
feudal, desde el punto de vista político, inicia su decadencia al comenzar las
Cruzadas. Aun cuando desde el punto vista social y económico en algunos países
persiste hasta nuestros días. El predominio absolutista de los reyes y con la
adquisición de libertades por parte de las ciudades termina de poner fin al
sistema.
Economía feudal
Las invasiones que
sufre Europa durante más de cien años (normandos, musulmanes, eslavos) con la caída
del Imperio romano y el posterior debilitamiento del Imperio carolingio
frenarán la actividad económica hasta las puertas del año 1000.
Es en este momento
cuando se extienden modernas técnicas agrícolas que, existiendo anteriormente,
habían quedado reducidas a pocos espacios territoriales. Entre ellos cabe
destacar el aumento en el uso de los molinos de agua como fuerza motriz y de
las acequias para riego, extendiendo los cultivos y liberando mano de obra.
Además, mejoran los métodos de enganche de los animales, especialmente el
caballo y el buey, cuya cría aumenta de manera notable y permitirá disponer de
animales de tiro en abundancia. Los instrumentos de uso agrícola, como el arado
o la azada, generalmente de madera, son sustituidos por otros de hierro.
Los cultivos se
organizaban en torno a las poblaciones en tres anillos. El primero y más
cercano a la población se dedicaba a las frutas y hortalizas. El segundo era
para los cereales, principal sustento de la época. El tercer núcleo eran
tierras de pasto y monte explotadas de forma comunal. Los pastos comunales
limitaban por tanto la expansión de las tierras de cereales e impedían ampliar
la extensión cultivada según la demanda de la población.
La rotación de cultivos
era el principal sistema utilizado para evitar el deterioro de la tierra. Este
método consiste en dejar en barbecho (es decir, sin cultivar) una parte de la
tierra cada año para permitir su regeneración. En las regiones mediterráneas se
usaba la rotación bienal, según el cual la mitad de las tierras quedaba en
barbecho cada año. En las regiones europeas atlánticas se usaba la rotación
trienal: un tercio de la tierra para cereal de ciclo largo -de invierno-, otro
tercio para cereal de ciclo corto -verano- y el último tercio en barbecho. La tierra
que quedaba sin cultivar se dedicaba a uso comunal, permitiendo que los
animales pastasen en ella (práctica conocida como derrota de mieses).
Se incrementa el número
de tierras roturadas y comienza el periodo de eliminación de los bosques
europeos, drenaje de las tierras empantanadas, la extensión de los terrenos
arados lejos de las aldeas y la construcción dispersa de casas campesinas. Las
mejores tierras atraen a una mayor masa de población y se producen migraciones
en todo el centro de Europa. El crecimiento de la población es notable a partir
del 1050, llegándose a duplicar la población de Inglaterra en 150 años y se
triplicará hacia el final de la Edad Media. En el siglo XI las hambrunas han
desaparecido.
Crisis del feudalismo
La crisis del feudalismo
es el periodo de decadencia por el cual pasa el feudalismo, y se caracteriza
por el agotamiento de las tierras de cultivo y la falta de alimentos, lo que
por consecuencia produjo hambruna y una gran cantidad de muertos. A ello hay
que añadir la aparición de graves enfermedades infectocontagiosas o
A partir del siglo
XIII, la mejora de las técnicas agrícolas y el consiguiente incremento del
comercio hizo que la burguesía fuera presionando para que se facilitara la
apertura económica de los espacios cerrados de las urbes, se redujeran los
tributos de peaje y se garantizaran formas de comercio seguro y una
centralización de la administración de justicia e igualdad de las normas en
amplios territorios que les permitieran desarrollar su trabajo, al tiempo que
garantías de que los que vulnerasen dichas normas serían castigados con igual
dureza en los distintos territorios. El feudalismo alcanzó el punto culminante
de su desarrollo en el siglo XIII; a partir de entonces inició su decadencia.
El subenfeudamiento llegó a tal punto que los señores tuvieron problemas para
obtener las prestaciones que debían recibir. Los vasallos prefirieron realizar
pagos en metálico (scutagium, «tasas por escudo») a cambio de la ayuda militar
debida a sus señores; a su vez éstos tendieron a preferir el dinero, que les
permitía contratar tropas profesionales que en muchas ocasiones estaban mejor
entrenadas y eran más disciplinadas que los vasallos. Además, el resurgimiento
de las tácticas de infantería y la introducción de nuevas armas, como el arco y
la pica, hicieron que la caballería no fuera ya un factor decisivo para la
guerra.
Revolución Industrial
La Revolución
industrial fue un periodo histórico comprendido entre la segunda mitad del
siglo XVIII y principios del XIX, en el que Gran Bretaña en primer lugar, y el
resto de Europa continental después, sufren el mayor conjunto de
transformaciones socioeconómicas, tecnológicas y culturales de la historia de
la humanidad, desde el neolítico.
La economía basada en
el trabajo manual fue reemplazada por otra dominada por la industria y la
manufactura. La Revolución comenzó con la mecanización de las industrias
textiles y el desarrollo de los procesos del hierro. La expansión del comercio
fue favorecida por la mejora de las rutas de transportes y posteriormente por
el nacimiento del ferrocarril. Las innovaciones tecnológicas más importantes
fueron la máquina de vapor y la denominada Spinning Jenny, una potente máquina
relacionada con la industria textil. Estas nuevas máquinas favorecieron enormes
incrementos en la capacidad de producción. La producción y desarrollo de nuevos
modelos de maquinaria en las dos primeras décadas del siglo XIX facilitó la
manufactura en otras industrias e incrementó también su producción.
Así es que en la Revolución
industrial se aumenta la cantidad de productos y se disminuye el tiempo en el
que estos se realizan, dando paso a la producción en serie, ya que se
simplifican tareas complejas en varias operaciones simples que pueda realizar
cualquier obrero sin necesidad de que sea mano.
Máquina de vapor
situada en el vestíbulo de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros
Industriales de la UPM (Madrid).La existencia de controles fronterizos más
intensos evitaron la propagación de enfermedades y disminuyó la propagación de
epidemias como las ocurridas en tiempos anteriores. La revolución agrícola
británica hizo además más eficiente la producción de alimentos con una menor
aportación del factor trabajo, alentando a la población que no podía encontrar
trabajos agrícolas a buscar empleos relacionados con la
Industria y, por ende,
originando un movimiento migratorio desde el campo a las ciudades así como un
nuevo desarrollo en las fábricas. La expansión colonial del siglo XVII
acompañada del desarrollo del comercio internacional, la creación de mercados
financieros y la acumulación de capital son considerados factores influyentes,
como también lo fue la revolución científica del siglo XVII. Se puede decir que
se produjo en Inglaterra por su desarrollo económico.
La presencia de un
mayor mercado doméstico debería también ser considerada como un catalizador de
la Revolución industrial, explicando particularmente por qué ocurrió en el
Reino Unido. La invención de la máquina de vapor fue una de las más importantes
innovaciones de la Revolución industrial. Hizo posible mejoramientos en el
trabajo del metal basado en el uso de coque en vez de carbón vegetal. En el
siglo XVIII la industria textil aprovechó el poder del agua para el
funcionamiento de algunas máquinas. Estas industrias se convirtieron en el
modelo de organización del trabajo humano en las fábricas.
Además de la innovación
de la maquinaria, la cadena de montaje (fordismo) contribuyó mucho en la
eficiencia de las fábricas. Revolución agrícola: aumento progresivo de la
producción gracias a la inversión de los propietarios en nuevas técnicas y
sistemas de cultivo, además de la mejora del uso de fertilizantes.El desarrollo
del capital comercial: Las máquinas se aplicaron a los transportes y a la
comunicación iniciando una enorme transformación. Ahora las relaciones entre
patronos y trabajadores son únicamente laborales y con el fin de obtener
beneficios.
Cambios
demográfico-sociales: la modernización de la agricultura permitió un
crecimiento demográfico debido a la mejora de la alimentación. También hubo
adelantos en la medicina y en la higiene, de ahí que creciera la población.
También hubo una migración del campo a la ciudad porque la ocupación en labores
agrícolas disminuyó mientras crecía la demanda de trabajo en las ciudades.
Esta primera revolución
se caracterizó por un cambio en los instrumentos de trabajo de tipo artesanal
por la máquina de vapor, movida por la energía del carbón. La máquina exige
individuos más cualificados, produce una reducción en el número de personas
empleadas, arrojando de manera incesante masas de obreros de un ramo de la
producción a otra. Especialmente del campo a la ciudad.
El comercio
internacional
Sin embargo, y a pesar
de todos los factores anteriores, la Revolución industrial no hubiese podido
prosperar sin el concurso y el desarrollo de los transportes, que llevarán las
mercancías producidas en la fábrica hasta los mercados donde se consumían.
Estos nuevos
transportes se hacen necesarios no sólo en el comercio interior, sino también
en el comercio internacional, ya que en esta época se crean los grandes
mercados nacionales e internacionales. El comercio internacional se liberaliza,
sobre todo tras el Tratado de Utrecht (1713) que liberaliza las relaciones comerciales
de Inglaterra, y otros países europeos, con la América española. Se termina con
las compañías privilegiadas y con el proteccionismo económico; y se aboga por
una política imperialista y la eliminación de los privilegios gremiales.
Además, se desamortizan las tierras eclesiásticas, señoriales y comunales, para
poner en el mercado nuevas tierras y crear un nuevo concepto de propiedad. La
Revolución industrial generó también un ensanchamiento de los mercados
extranjeros y una nueva división internacional del trabajo (DIT). Los nuevos
mercados se conquistaron mediante el abaratamiento de los productos hechos con
la máquina, por los nuevos sistemas de transporte y la apertura de vías de
comunicación, así como también, mediante una política expansionista. El Reino
Unido fue el primero que llevó a cabo toda una serie de transformaciones que la
colocaron a la cabeza de todos los países del mundo. Los cambios en la
agricultura, en la población, en los transportes, en la tecnología y en las
industrias, favorecieron un desarrollo industrial. La industria textil
algodonera fue el sector líder de la industrialización y la base de la
acumulación de capital que abrirá paso, en una segunda fase, a la siderurgia y
al ferrocarril.
A mediados del siglo
XVIII, la industria británica tenía sólidas bases y con una doble expansión:
las industrias de bienes de producción y de bienes de consumo. Incluso se
estimuló el crecimiento de la minería del carbón y de la siderurgia con la
construcción del ferrocarril. Así, en Gran Bretaña se desarrolló de pleno el
capitalismo industrial, lo que explica su supremacía industrial hasta 1870
aproximadamente, como también financiera y comercial desde mediados de siglo
XVIII hasta la Primera Guerra Mundial (1914). En el resto de Europa y en otras
regiones como América del Norte o Japón, la industrialización fue muy posterior
y siguió pautas diferentes a la británica. Unos países tuvieron la
industrialización entre 1850 y 1914: Francia, Alemania y Bélgica. En 1850
apenas existe la fábrica moderna en Europa continental, sólo en Bélgica hay un
proceso de revolución seguido al del Reino Unido. En la segunda mitad del siglo
XIX se fortalece en Turingia y Sajonia la industrialización de Alemania. Otros
países siguieron un modelo de industrialización diferente y muy tardía: Italia,
Imperio austrohúngaro, España o Rusia. La industrialización de éstos se inició
tímidamente en las últimas décadas del siglo XIX, para terminar mucho después
de 1914.
Etapas de la Revolución
industrial
La Revolución
industrial estuvo dividida en dos etapas: la primera del año 1750 hasta 1840, y
la segunda de 1880 hasta 1914. Todos estos cambios trajeron consigo
consecuencias tales como: Demográficas: Traspaso de la población del campo a la
ciudad (éxodo rural) Migraciones internacionales Crecimiento sostenido de la población Grandes diferencias entre los pueblos Independencia económica Económicas:
Producción en serie Desarrollo del
capitalismo Aparición de las grandes
empresas (Sistema fabril) Intercambios
desiguales Sociales: Nace el proletariado Nace la social Ambientales: Deterioro
del ambiente y degradación del paisaje — Explotación irracional de la tierra. A
mediados del siglo XIX, en Inglaterra se realizaron una serie de
transformaciones que hoy conocemos como Revolución industrial dentro de las
cuales las más relevantes fueron:
Revolución en el
transporte: ferrocarriles y barco de vapor. Él surgimiento del proletariado
urbano. La industrialización que se originó en Inglaterra y luego se extendió
por toda Europa no sólo tuvo un gran impacto económico, sino que además generó
enormes transformaciones sociales.
Proletariado urbano.
Como consecuencia de la revolución agrícola y demográfica, se produjo un éxodo
masivo de campesinos hacia las ciudades; el antiguo agricultor se convirtió en
obrero industrial. La ciudad industrial aumentó su población como consecuencia
del crecimiento natural de sus habitantes y por el arribo de este nuevo
contingente humano. La carencia de habitaciones fue el primer problema que
sufrió esta población marginada socialmente; debía vivir en espacios reducidos
sin comodidades mínimas y carentes de higiene. A ello se sumaban jornadas de
trabajo, que llegaban a más de catorce horas diarias, en las que participaban
hombres, mujeres y niños con salarios miserables, y carentes de protección
legal frente a la arbitrariedad de los dueños de las fábricas o centros de
producción. Este conjunto de males que afectaba al proletariado urbano se llamó
la Cuestión social, haciendo alusión a las insuficiencias materiales y
espirituales que les afectaban.
Burguesía industrial.
Como contraste al proletariado industrial, se fortaleció el poder económico y
social de los grandes empresarios, afianzando de este modo el sistema económico
capitalista, caracterizado por la propiedad privada de los medios de producción
y la regulación de los precios por el mercado, de acuerdo con la oferta y la
demanda. En este escenario, la burguesía desplaza definitivamente a la
aristocracia terrateniente y su situación de privilegio social se basó
fundamentalmente en la fortuna y no en el origen o la sangre. Avalados por una
doctrina que defendía la libertad económica,los empresarios obtenían grandes
riquezas, no sólo vendiendo y compitiendo, sino que además pagando bajos
salarios por la fuerza de trabajo aportada por los obreros. Las propuestas para
solucionar el problema social. Frente a la situación de pobreza y precariedad
de los obreros, surgieron críticas y fórmulas para tratar de darles solución;
por ejemplo, los socialistas utópicos, Gran Bretaña como centro Industrial La
Primera Revolución Industrial comenzó en Gran Bretaña. Las causas de que fuese
el país pionero en la industrialización fueron tener una nueva mentalidad
liberal económica en la cual se difundió el liberalismo económico y permitió
desarrollar un mercado más amplio. Otro factor fue poseer numerosos yacimientos
de hierro, usado para construir la maquinaria y las herramientas y la red de
ferrocarriles y contar con abundantes cuencas carboníferas que producían carbón
mineral, alimento para la maquinaria.
Principios
fundamentales de la industria
Uno de los principios
fundamentales de la industria moderna es que nunca considera a los procesos de
producción como definitivos o acabados. Su base técnico-científica es revolucionaria,
generando así, el problema de la obsolescencia tecnológica en períodos cada vez
más breves. Desde esta perspectiva puede afirmarse que todas las formas de
producción anteriores a la industria moderna (artesanía y manufactura) fueron
esencialmente conservadoras, al trasmitirse los conocimientos de generación en
generación sin apenas cambios. Sin embargo, esta característica de
obsolescencia e innovación no se circunscribe a la ciencia y la tecnología,
sino debe ampliarse a toda la estructura económica de las sociedades modernas.
En este contexto la innovación es, por definición, negación, destrucción,
cambio, la transformación es la esencia permanente de la modernidad. Principios
fundamentales de la industria moderna es que nunca considera a los procesos de
producción como definitivos o acabados. - El desarrollo de nuevas tecnologías,
como ciencias aplicadas, en un receptivo clima social, es el momento y el sitio
para una revolución industrial de innovaciones en cadena, como un proceso
Capitalismo
El capitalismo es un
orden social que resulta de la libertad económica en la disposición y usufructo
de la propiedad privada sobre el capital como herramienta de producción.
En el capitalismo, los
individuos y las empresas llevan a cabo la producción y el intercambio de
bienes o de servicios en forma libre dentro de la división del trabajo, con el
propósito necesario del beneficio monetario para la obtención de recursos en
función de cualquier orden de fines dentro del marco de una cooperación
mediatizada por el mercado. La distribución, la producción y los precios de los
bienes y servicios son determinados por el libre mercado, la oferta y la
demanda entre productores y consumidores.
El origen etimológico
de la palabra capitalismo proviene de la idea de capital y su uso para la
propiedad privada de los medios de producción, sin embargo se relaciona
mayormente al capitalismo como concepto con el intercambio dentro de una
economía de mercado que es su condición necesaria, y a la propiedad burguesa
que es su corolario previo como forma más acabada y coherente de la propiedad
privada. Se denomina sociedad capitalista a toda aquella sociedad política y
jurídica originada en la civilización occidental y basada en una organización
racional del trabajo, el dinero y la utilidad de los recursos de producción,
caracteres propios de aquel sistema económico. En el orden capitalista, la
sociedad está formada por clases en vez de estamentos como son propios del
feudalismo y otros órdenes pre-modernos Se distingue de éste y otras formas
sociales por la movilidad social de los individuos, por una estratificación
social de tipo económica expresada en un exponencial continuo de nivel de
ingresos y por una distribución de la renta que depende casi enteramente de la
funcionalidad de las diferentes posiciones sociales adquiridas en la estructura
de producción. La clase social conformada por los creadores y/o propietarios
que proveen de capital a la organización económica a cambio de un interés se la
describe como "capitalista", a diferencia de las funciones
empresariales cuyo éxito se traduce en forma de ganancia y de las gerenciales
ejecutadas a cambio de un salario. Vulgarmente se describe desde el siglo XVIII
como "burguesía" tanto a este conjunto social como al de los
empleadores de trabajo de una moderna sociedad industrial, pero la burguesía se
origina en las ciudades de la sociedad ruralmedieval y está constituida por
propietarios auto-empleados cuya naturaleza da origen al capitalismo moderno.
Propiedad privada e
iniciativa empresarial
Quienes invierten,
crean o adquieren capital permanecen como legítimos propietarios (capitalistas)
durante el proceso de producción; la rentabilidad del capital invertido en un
libre mercado de productos y servicios es el eje central de la vida económica.
El capital y el trabajo son los elementos de producción y creación de riqueza.
Contrato libre,
ganancias y movilidad social
El capitalismo se
considera un sistema económico en el cual el dominio de la privada sobre los
medios de producción desempeña un papel fundamental. Es importante comprender
lo que se entiende por propiedad privada en el capitalismo ya que existen
múltiples opiniones, a pesar de que este es uno de los principios básicos del
capitalismo: otorga influencia económica a quienes detentan la propiedad de los
medios de producción (o en este caso el capital), dando lugar a una relación
voluntaria de funciones y de mando entre el empleador y el empleado. Esto crea
a su vez una sociedad de clases móviles en relación con el éxito o fracaso
económico en el mercado de consumo, lo que influye en el resto de la estructura
social según la variable de capital acumulada; por tal razón en el capitalismo
la pertenencia a una clase social es movible y no estática.
Libre mercado, empresas
y competencia
El capitalismo se basa
ideológicamente en una economía en la cual el mercado predomina, esto
usualmente se da, aunque existen importantes excepciones además de las
polémicas sobre qué debe ser denominado libre mercado o libre empresa. En éste
se llevan a cabo las transacciones económicas entre personas, empresas y
organizaciones que ofrecen productos y las que los demandan. El mercado, por
medio de las leyes de la oferta y la demanda, regula los precios según los
cuales se intercambian las mercancías (bienes y servicios), permite la
asignación de recursos y la distribución de la riqueza entre los individuos.
Crecimiento económico
Teóricos y políticos
han enfatizado la habilidad del capitalismo para promover el crecimiento
económico, tal como se mide por el Producto (PIB), utilización de la capacidad
instalada o calidad de vida. Este argumento fue central, por ejemplo, en la
propuesta de Adam Smith de dejar que el libre mercado controle los niveles de
producción y de precio, y distribuya los recursos.
Liberalismo y rol del
Estado
La doctrina política
que históricamente ha encabezado la defensa e implantación de este sistema
económico y político ha sido el liberalismo económico y clásico del cual se
considera sus padres fundadores a John Locke, Juan de Mariana y Adam Smith. El
pensamiento liberal clásico sostiene en economía que la intervención del
gobierno debe reducirse a su mínima expresión. Sólo debe encargarse del
ordenamiento jurídico que garantice el respeto de la propiedad privada, la
defensa de las llamadas libertades negativas: los derechos civiles y políticos,
el control de la seguridad interna y externa (justicia y protección), y
eventualmente la implantación de políticas para garantizar el libre el
funcionamiento de los mercados, ya que la presencia del Estado en la economía
perturbaría su funcionamiento. Sus representantes contemporáneos más
prominentes son Ludwig von Mises y Friedrich Hayek por parte de la llamada
Escuela austríaca de economía; George Stigler y Milton Friedman por parte de la
llamada Escuela de Chicago, existiendo profundas diferencias entre ambas.
Existen otras
tendencias dentro del pensamiento económico que asignan al Estado funciones
diferentes. Por ejemplo los que adscriben a lo sostenido por John Maynard
Keynes, según el cual el Estado puede intervenir para incrementar la demanda
efectiva en época de crisis. También se puede mencionar a los politólogos que
dan al Estado y a otras instituciones un rol importante en controlar las
deficiencias del mercado (una línea de pensamiento en este sentido es el neo
institucionalismo).
Si bien el capitalismo
no encuentra su fundador en un pensador sino en las relaciones productivas de
la sociedad, la obra La riqueza de las naciones concedió a Adam Smith el título
de fundador intelectual del capitalismo.
John Locke, con su obra
Dos tratados sobre el gobierno civil, establece los principios que
posteriormente servirán para identificar el capitalismo como sistema productivo
y el liberalismo como sistema de pensamiento que lo
Socialismo
El socialismo es el
control por parte de la sociedad, organizada como un entero, sobre todos sus
elementos integrantes, tanto los medios de producción como las diferentes
fuerzas de trabajo aplicadas en las mismas. El socialismo implica, por tanto,
una planificación y una organización colectiva y consciente de la vida social y
económica. Subsisten sin embargo criterios encontrados respecto a la necesidad
de la centralización de la administración económica mediante el Estado como
única instancia colectiva en el marco de una sociedad compleja, frente a la
posibilidad de formas diferentes de gestión descentralizada de la colectividad
socialista, tanto por vías autogestionarias como de mercado. Existen también
discrepancias sobre la forma de organización política bajo el socialismo para
lograr o asegurar el acceso democrático a la sociedad socialista a clases
sociales o poblaciones, frente a la posibilidad de una situación autocrática
por parte de las burocracias administrativas.
Socialismo y movimiento
obrero
En un sistema
socialista, al establecerse la propiedad social (colectiva) de los medios de
producción, desaparece cualquier forma de propiedad privada de los bienes de
capital y con esta el capitalismo como forma de apropiación del trabajo
asalariado, que se supone, partiendo de la teoría del valor trabajo, una forma
de explotación por vía económica. Debido al apogeo intelectual del marxismo
entre los proyectos de reforma social, el ideario comunista influyó en casi
todos los futuros movimientos socialistas.
Socialismo y comunismo
A diferencia de lo que
sucede con el concepto de "comunismo" (término cuya utilización se
remonta a Platón), en el cual la contribución a la producción común es libre y
no planificada mientras que el consumo se vive en común, la palabra
"socialismo" (que apareció por primera vez en 1834 bajo los auspicios
de Robert Owen) describe la organización colectiva de la producción y la
distribución en tanto el consumo permanece siendo particular. En el siglo XIX
en proceso de proletarización masiva por el ascenso del capitalismo industrial,
la idea socialista evolucionó como concepto e ideología de economía política
proponiendo un sistema social, económico y político basado en la organización
consciente (planificada) de la producción de acuerdo a unos fines
preestablecidos de contribución al bien general: sería el denominado movimiento
socialista (en algunos lugares movimiento para la reforma del trabajo).
Socialismo como
movimiento político
Por extensión se define
como socialista a toda doctrina o movimiento que aboga por su implantación.
Frecuentemente coexisten diferentes movimientos políticos que adoptan el título
de Socialismo: desde aquellos con vagas ideas de búsqueda del bien común e
igualdad, hasta los proyectos reformistas de construcción progresiva de un
Estado socialista en términos marxistas, o las variantes pre y post-marxistas
de socialismo (sean obreristas o nacionalistas), o al intervencionismo,
definiciones de socialismo o de sus métodos que pueden variar drásticamente
según varíen los interlocutores políticos y que algunas veces se distancian en
mayor o menor medida de su etimología: estatistas, nacionalistas, marxistas,
cooperativistas, corporativistas gremiales clásicos, corporativistas de Estado
o fascistas, socialistas de renta, socialistas de mercado, mutualistas,
socialdemócratas modernos, etc.
El socialismo continúa
siendo un término de fuerte impacto político, que permanece vinculado con el
establecimiento de un orden socioeconómico construido por, para, o en función
de, una clase trabajadora organizada originariamente sin un orden económico
propio, y para el cual debe crearse uno público (por vía del Estado o no), ya
sea mediante revolución o evolución social o mediante reformas institucionales,
con el propósito de construir una sociedad sin clases estratificadas o
subordinadas unas a otras; idea esta última que no era originaria del ideario
socialista sino del comunista y cuya asociación es deudora del
marxismo-leninismo. La radicalidad del pensamiento socialista no se refiere
tanto a los métodos para lograrlo sino más bien a los principios que se
persiguen.
Origen
La influencia de la
ilustración y el socialismo utópico
El estudio del
socialismo se inicia a partir de la Revolución francesa en 1789. En el siglo
XVIII y XIX los principales países de Europa desarrollan el proceso de
sustitución del feudalismo por el capitalismo como sistema económico, y los
estados feudales se unen para formar las modernas Naciones-Estado.
Inglaterra fue la cuna
del socialismo "utópico". Existen dos causas importantes que dan al
socialismo utópico inglés su carácter peculiar: la revolución industrial, con
su cortejo de miserias para el naciente Proletariado, y el desarrollo de una
nueva rama de la ciencia: la economía política, concepto asociado a la búsqueda
de dominio titular de las ciencias políticas.
En Francia tuvo un
carácter más filosófico que en Inglaterra. Su primer representante fue el conde
Henri de Saint-Simón. Propuso la Federación, como instrumento político para
controlar el comienzo y desarrollo de guerras. Al mismo tiempo Charles,
concibió los falansterios (comunidades humanas regidas por normas de libre
albedrío e ideologías económicas socializadas).
Individual y colectiva.
Poco después aparece la
teoría comunista marxista que desde una teoría crítica del comunismo,
desarrolla una propuesta política: el "socialismo científico". Karl
Marx postula en una de sus obras la diferenciación entre «valor de mercado» y
«valor de cambio» de una mercancía y la definición de plusvalía, siendo éstas
sus mayores contribuciones a la economía política; no obstante, los economistas
modernos no utilizan estos conceptos del mismo modo que lo hacen los seguidores
de la escuela marxista del pensamiento económico, argumentando que la teoría
expuesta por Marx no contempla la interacción total de la ciencia económica y
se ve parcializada por el comunismo. Entre los socialistas hubo una muy pronta
división entre marxistas y anarquistas los cuales eran la esencia más cercana a
la ideología marxista. El marxismo como teoría recibió muchas críticas, algunas
de ellas constituirán durante muchas décadas la base ideológica de la mayoría
de partidos socialistas. Más tarde, a raíz de la Revolución rusa y de la
interpretación que le dio Lenin, el leninismo se convertiría en foco de
admiración de los partidos comunistas, agrupados bajo la III Internacional.
Karl Marx, fundador del
socialismo científico o marxismo.
Globalización
La globalización es un
proceso económico, tecnológico, social y cultural a granes cala ,que consiste
en la creciente comunicación e interdependencia entre los distintos países del
mundo unificando sus mercados, sociedades y culturas, a través de una serie de
transformaciones sociales, económicas y políticas que les dan un carácter
global. La globalización es a menudo identificada como un proceso dinámico
producido principalmente por las sociedades que viven bajo el capitalismo
democrático o la democracia liberal y que han abierto sus puertas a la
revolución informática, plegando a un nivel considerable de liberalización y
democratización en su cultura política, en su ordenamiento jurídico y económico
nacional, y en sus relaciones internacionales.
Este proceso originado
en la Civilización Occidental y que se ha expandido alrededor del mundo en las
últimas décadas de la Edad Contemporánea (segunda mitad del siglo XX) recibe su
mayor impulso con la caída del comunismo y el fin de la Guerra Fría, y continúa
en el siglo XXI. Se caracteriza en la economía por la integración de las
economías locales a una economía de mercado mundial donde los modos de
producción y los movimientos de capital se configuran a escala planetaria
(Nueva Economía) cobrando mayor importancia el rol de las empresas
multinacionales y la libre circulación de capitales junto con la implantación
definitiva de la sociedad de consumo. El ordenamiento jurídico también siente
los efectos de la globalización y se ve en la necesidad de uniformizar y
simplificar procedimientos y regulaciones nacionales e internacionales con el
fin de mejorar las condiciones de competitividad y seguridad jurídica, además
de universalizar el reconocimiento de los derechos fundamentales de ciudadanía.
En la cultura se caracteriza por un proceso que interrelaciona las sociedades y
culturas locales en una cultura global (aldea global), al respecto existe
divergencia de criterios sobre si se trata de un fenómeno desasimilación o de
fusión multicultural. En lo tecnológico la globalización depende de los avances
en la conectividad humana (transporte y telecomunicaciones) facilitando la
libre circulación de personas y la masificación de las Tics y el Internet. En
el plano ideológico los credos y valores colectivistas y tradicionalistas
causan desinterés generalizado y van perdiendo terreno ante el individualismo y
el cosmopolitismo de la sociedad abierta. Mientras tanto en la política los
gobiernos van perdiendo atribuciones ante lo que se ha denominado sociedad red,
el activismo cada vez más gira en torno a las redes sociales, se ha extendido
la democracia contra los regímenes despóticos, y en políticas públicas destacan
los esfuerzos para la transición al capitalismo en algunas de las antiguas
economías dirigidas y la transición del feudalismo al capitalismo en economías
subdesarrolladas de algunos países aunque con distintos grados de éxito.
Geopolíticamente el mundo se debate entre la unipolaridad de la superpotencia
estadounidense y el surgimiento de nuevas potencias regionales, y en relaciones
internacionales el multilateralismo y el poder blando se vuelven los mecanismos
más aceptados por la comunidad internacional.
Etimología
Ciertos autores
consideran más adecuado en español el término mundialización, galicismo
derivado de la palabra francesa mundialización, en lugar de globalización,
anglicismo procedente del inglés globalización, puesto que en español «global»
no equivale a «mundial», como sí ocurre en inglés. Sin embargo, el Diccionario
de la Real Academia Española registra la entrada «globalización», entendida
como la «tendencia de los mercados y de las empresas a extenderse, alcanzando
una dimensión mundial que sobrepasa las fronteras nacionales» (DRAE 2006, 23ª
edición),1 mientras que la entrada «mundialización» no está en el Diccionario.
Entorno
político-económico previo
Aldo Ferrer señala que
el actual proceso de globalización es parte de un proceso mayor iniciado en
1492 con la conquista y colonización de gran parte del mundo por parte de
Europa. Marshall McLuhan sostenía ya en 1961 que los medios de comunicación
electrónicos estaban creando una aldea global.3Rüdiger Safranski destaca que a
partir de la explosión de la bomba atómica en Hiroshima en 1945 nació una
comunidad global unida en el terror a un holocausto mundial. También se ha
asociado el inicio de la globalización a la invención del chip (12 de septiembre
de 1958), la llegada del hombre a la Luna, que coincide con la primera
transmisión mundial vía satélite (20 de julio de 1969), o la creación de
Internet (1 de septiembre de 1969). Pero en general se ubica el comienzo de la
globalización con el fin de la Guerra Fría, cuando desaparece la Unión
Soviética y el bloque comunista que encabezaba, cuyo experimento fallido de
colectivismo representaba el ocaso de los proyectos de sociedades cerradas y
economías protegidas. Si bien la autodisolución de la Unión Soviética se
produjo el 25 de diciembre de 1991, se ha generalizado simbolizarla con la
caída del Muro de Berlín el 9 de noviembre de 1989.
La nueva relación
socio-económica
La globalización en sí
misma es un proceso continuo y dinámico, que desafía las leyes de los países en
su forma de regular el funcionamiento de empresas y el comportamiento económico
de los individuos a nivel internacional que, si bien pueden dar trabajo a la
mano de obra desocupada o ser los contratados, también pueden beneficiarse de irregularidades
y debilidades subsistentes en un determinado país. Es fácil para estas empresas
simplemente trasladar sus centros de producción a lugares en los cuales se les
del máximo de facilidades. Es también un desafío a los proyectos de desarrollo
de los países, especialmente para aquellos que están en vías de desarrollo,
pues no sólo considera cualquier intervención estatal como anímica a los
intereses de esas empresas (en la medida que tales planes implican regulaciones
y demandan impuestos y otros recursos) sino que además asevera que la idea
misma del desarrollo social como meta y objetivo gubernamental o estatal
recluye la libertad individual y distorsiona tanto la sociedad como el
mercado.(ver por ejemplo posición paretiana en:
Estas fueron las pautas
de un primer momento en esta nueva relación socio-económica. Se puede observar,
como ejemplo, que los altos costes de producción en los países desarrollados,
que confluyendo con una apertura de los países del este oriental, especialmente
China e India, a los mercados de capitales y su inclusión como miembros de la
Organización Mundial de Comercio(OMC), resultó en el traslado masivo de la
producción industrial desde Europa y EE. UU. a esos u otros países que ofrecían
condiciones más favorables al incremento de las ganancias de esas empresas
internacionales.
A nivel cultural, el
incremento de la la intercomunicación física y virtual, han incrementado y
facilitado este proceso. La interconexión física se basa en la masificación del
transporte. La interconexión virtual se basa exclusivamente en la tecnología,
por ejemplo, Internet. Esto ha llevado a dos resultados contradictorios: por un
lado la centralización del control administrativo y político a niveles
gubernamentales y corporativos se ha visto facilitada enormemente. Por otro, se
ha facilitado de manera igualmente enorme la diseminación de ideas críticas y
la comunicación a nivel de ciudadanos comunes y corrientes, que anteriormente
estaban para su información a merced de los medios establecidos o no podían
responder rápida y efectivamente a decisiones que los afectaban (ver, por
ejemplo: ciberactivismo)
Un último punto de
interés es el crecimiento económico a nivel mundial desde la introducción del
proceso. Según datos del FMI, todos los países desarrollados y muchos de los
que se encuentran en vías de desarrollo, han experimentado un crecimiento
sostenido de sus economías, lo que ha y está permitiendo la incorporación de
cientos de millones de habitantes a las economías modernas. Esta es
generalmente la justificación más usada en favor de la globalización.
En la cultura
La globalización en la
cultura se manifiesta en la integración y el contacto de prácticas culturales:
marcas, consumo de medios, valores, iconos, personajes, imaginario colectivo,
costumbres, relaciones, etc. En un sentido restrictivo del concepto de cultura,
se entiende sobre todo lo relacionado con la difusión y consumo de los
productos culturales a alcance mundial, fundamentalmente cine, televisión,
literatura y música, en los que el factor tecnológico multiplica su capacidad
de difusión a gran escala.
A esto se suma la
existencia de focos de atracción para un intenso turismo cultural, manifestados
en los principales destinos turísticos y en los grandes eventos expositivos
(grandes museos, ferias y convenciones) que aspiran a hacer accesible una
cultura de alcance mundial, en estrecha relación con la ampliación de las redes
de transporte internacionales, especialmente el aéreo.
Hitos en el periodo de
globalización
En noviembre de 1989 el
economista estadounidense John William son incluyó en un documento de trabajo
una lista de diez políticas que consideraba más o menos aceptadas por los
grupos económicos con sede en Washington y lo tituló el Consenso de Washington.
Para algunas personas representan los puntos claves de la globalización, sin
embargo ambas cosas no son lo mismo.
La creación en 1995 de
la Organización Mundial de Comercio (OMC) es uno de los momentos decisivos de
la globalización. Por estar integrada por la mayoría de los países de la
población mundial: propiedad intelectual, regulación de empresas y capitales,
subsidios, tratados de libre comercio y de integración económica, régimen de
servicios comerciales (especialmente educación y salud), etc.
Crisis económicas:
tequila, dragón, vodka, samba, tango: La velocidad y libertad alcanzada por los
capitales para entrar y salir de países y empresas está asociada a una serie de
crisis eco-financieras locales de impacto global. La primera de la serie se
produjo en México en 1994/1995 y su impacto global se conoció como efecto
Tequila. Con posterioridad se produjeron la crisis asiática en 1995/1997
(efecto Dragón), la crisis rusa en 1998 (efecto Vodka), la crisis brasileña en
1998/1999 (efecto Samba) y la crisis argentina en 2001/2002 (efecto Tango). Las
reiteradas crisis económicas ha generado una amplia discusión sobre el papel
desempeñado por el Fondo Monetario Internacional.
Argumentos en favor de
la globalización
Es importante anotar
que entre los partidarios de la globalización están corrientes con visiones
encontradas y radicalmente diferentes en su percepción sobre los beneficios de
la globalización, es el caso del liberalismo libertario y el neoconservadurismo
en lo político, o la escuela austríaca y el monetarismo/escuela neoclásica en
la doctrina económica.
Los liberales
libertarios y otros proponentes del laissez-faire capitalista dicen que altos
niveles de libertades políticas y económicas, en la forma de democracia y
capitalismo, han sido fines evaluables en sí mismo en el mundo desarrollado y
han también producido altos niveles de riqueza material. Ellos ven en la
globalización un proceso benéfico de extensión de la libertad y el capitalismo.
Aquellos que apoyan el
libre comercio proclaman que el aumento tanto de la prosperidad económica como
de oportunidades, especialmente en los países en desarrollo, incrementara las
libertades civiles y llevara a una alocución de recursos más eficientes. Las
teorías económicas de la ventaja comparativa sugieren que el mercado libre
produce tal alocución efectiva de recursos, a mayor beneficio de todos los
países que estén envueltos. En general, esto conduce a reducción de precios,
más empleos, incremento en la producción y de niveles de vida especialmente
para los que viven en países en desarrollo.
Hay también los
llamados "globalitas" o "mundialistas", que proponen una
"globalización democrática". Ellos creen que la primera etapa de la
globalización, orientada al mercado o a asuntos económicos, debe ser seguida
por una etapa de creación de instituciones políticas globales que representen
las visiones o aspiraciones del "ciudadano mundial". Su diferencia
con otros "globalitas" es que ellos no definen por adelantado una
ideología para orientar esta voluntad, dejándola a la voluntad de esos ciudadanos
a través de un proceso democrático
Críticas
Véanse también:
Antiglobalización, Desarrollismo y Dirigismo.
Las críticas radicales
al proceso globalizador configuran lo que se denomina movimiento
antiglobalización o altermundismo y sus cabezas mediáticas generalmente están
ubicadas en un contexto nacionalista, de extrema izquierda, de alguno de los
nuevos movimientos sociales progresistas, de la socialdemocracia ortodoxa
(aquella que rechaza la Tercera Vía) o del populismo tercermundista (que puede
incluir componentes anti occidentales o antiestadounidenses), así mismo varios
religiosos conservadores y la extrema derecha se han posicionado en contra de
la globalización. El punto en común mayoritario que tienen estas críticas es
que equiparan globalización a imperialismo y neocolonialismo (ver Teoría de la
dependencia), todas se oponen a lo que han denominado fundamentalismo de
mercado y acusan a la globalización de fomentar un estilo de vida consumista y
pos materialista.
Como solución más
generalizada todas estos credos ideológicos apuntan a la necesidad de un Estado
fuerte y regulador para la sociedad y proponen el resurgimiento del
desarrollismo, el dirigismo y el proteccionismo en las políticas económicas de
las naciones, a la vez que reclaman reeducar a la sociedad en torno a valores
que contrarresten los valores y costumbres individualistas.
Barco británico cargado
de mercancías cruza del mar Caribe al océano Pacífico a través del Canal de
Panamá. La intensificación del comercio mundial ha llevado al gobierno panameño
a lanzar proyectos de ampliación del Canal.
Globalización
La globalización es un
proceso económico, tecnológico, social y cultural a granes cala ,que consiste
en la creciente comunicación e interdependencia entre los distintos países del
mundo unificando sus mercados, sociedades y culturas, a través de una serie de
transformaciones sociales, económicas y políticas que les dan un carácter
global. La globalización es a menudo identificada como un proceso dinámico
producido principalmente por las sociedades que viven bajo el capitalismo
democrático o la democracia liberal y que han abierto sus puertas a la
revolución informática, plegando a un nivel considerable de liberalización y
democratización en su cultura política, en su ordenamiento jurídico y económico
nacional, y en sus relaciones internacionales.
Este proceso originado
en la Civilización Occidental y que se ha expandido alrededor del mundo en las
últimas décadas de la Edad Contemporánea (segunda mitad del siglo XX) recibe su
mayor impulso con la caída del comunismo y el fin de la Guerra Fría, y continúa
en el siglo XXI. Se caracteriza en la economía por la integración de las
economías locales a una economía de mercado mundial donde los modos de
producción y los movimientos de capital se configuran a escala planetaria
(Nueva Economía) cobrando mayor importancia el rol de las empresas
multinacionales y la libre circulación de capitales junto con la implantación
definitiva de la sociedad de consumo. El ordenamiento jurídico también siente
los efectos de la globalización y se ve en la necesidad de uniformizar y
simplificar procedimientos y regulaciones nacionales e internacionales con el
fin de mejorar las condiciones de competitividad y seguridad jurídica, además
de universalizar el reconocimiento de los derechos fundamentales de ciudadanía.
En la cultura se caracteriza por un proceso que interrelaciona las sociedades y
culturas locales en una cultura global (aldea global), al respecto existe
divergencia de criterios sobre si se trata de un fenómeno desasimilación o de
fusión multicultural. En lo tecnológico la globalización depende de los avances
en la conectividad humana (transporte y telecomunicaciones) facilitando la
libre circulación de personas y la masificación de las Tics y el Internet. En
el plano ideológico los credos y valores colectivistas y tradicionalistas
causan desinterés generalizado y van perdiendo terreno ante el individualismo y
el cosmopolitismo de la sociedad abierta. Mientras tanto en la política los
gobiernos van perdiendo atribuciones ante lo que se ha denominado sociedad red,
el activismo cada vez más gira en torno a las redes sociales, se ha extendido
la democracia contra los regímenes despóticos, y en políticas públicas destacan
los esfuerzos para la transición al capitalismo en algunas de las antiguas
economías dirigidas y la transición del feudalismo al capitalismo en economías
subdesarrolladas de algunos países aunque con distintos grados de éxito.
Geopolíticamente el mundo se debate entre la unipolaridad de la superpotencia
estadounidense y el surgimiento de nuevas potencias regionales, y en relaciones
internacionales el multilateralismo y el poder blando se vuelven los mecanismos
más aceptados por la comunidad internacional.
Etimología
Ciertos autores consideran
más adecuado en español el término mundialización, galicismo derivado de la
palabra francesa mundialización, en lugar de globalización, anglicismo
procedente del inglés globalización, puesto que en español «global» no equivale
a «mundial», como sí ocurre en inglés. Sin embargo, el Diccionario de la Real
Academia Española registra la entrada «globalización», entendida como la
«tendencia de los mercados y de las empresas a extenderse, alcanzando una
dimensión mundial que sobrepasa las fronteras nacionales» (DRAE 2006, 23ª
edición),1 mientras que la entrada «mundialización» no está en el Diccionario.
Entorno
político-económico previo
Aldo Ferrer señala que
el actual proceso de globalización es parte de un proceso mayor iniciado en
1492 con la conquista y colonización de gran parte del mundo por parte de
Europa. Marshall McLuhan sostenía ya en 1961 que los medios de comunicación
electrónicos estaban creando una aldea global.3Rüdiger Safranski destaca que a
partir de la explosión de la bomba atómica en Hiroshima en 1945 nació una
comunidad global unida en el terror a un holocausto mundial. También se ha
asociado el inicio de la globalización a la invención del chip (12 de
septiembre de 1958), la llegada del hombre a la Luna, que coincide con la
primera transmisión mundial vía satélite (20 de julio de 1969), o la creación
de Internet (1 de septiembre de 1969). Pero en general se ubica el comienzo de
la globalización con el fin de la Guerra Fría, cuando desaparece la Unión
Soviética y el bloque comunista que encabezaba, cuyo experimento fallido de
colectivismo representaba el ocaso de los proyectos de sociedades cerradas y
economías protegidas. Si bien la autodisolución de la Unión Soviética se
produjo el 25 de diciembre de 1991, se ha generalizado simbolizarla con la
caída del Muro de Berlín el 9 de noviembre de 1989.
La nueva relación
socio-económica
La globalización en sí
misma es un proceso continuo y dinámico, que desafía las leyes de los países en
su forma de regular el funcionamiento de empresas y el comportamiento económico
de los individuos a nivel internacional que, si bien pueden dar trabajo a la
mano de obra desocupada o ser los contratados, también pueden beneficiarse de
irregularidades y debilidades subsistentes en un determinado país. Es fácil
para estas empresas simplemente trasladar sus centros de producción a lugares
en los cuales se les del máximo de facilidades. Es también un desafío a los
proyectos de desarrollo de los países, especialmente para aquellos que están en
vías de desarrollo, pues no sólo considera cualquier intervención estatal como
anímica a los intereses de esas empresas (en la medida que tales planes
implican regulaciones y demandan impuestos y otros recursos) sino que además
asevera que la idea misma del desarrollo social como meta y objetivo
gubernamental o estatal recluye la libertad individual y distorsiona tanto la
sociedad como el mercado.(ver por ejemplo posición paretiana en:
Estas fueron las pautas
de un primer momento en esta nueva relación socio-económica. Se puede observar,
como ejemplo, que los altos costes de producción en los países desarrollados,
que confluyendo con una apertura de los países del este oriental, especialmente
China e India, a los mercados de capitales y su inclusión como miembros de la
Organización Mundial de Comercio(OMC), resultó en el traslado masivo de la
producción industrial desde Europa y EE. UU. a esos u otros países que ofrecían
condiciones más favorables al incremento de las ganancias de esas empresas
internacionales.
A nivel cultural, el
incremento de la la intercomunicación física y virtual, han incrementado y
facilitado este proceso. La interconexión física se basa en la masificación del
transporte. La interconexión virtual se basa exclusivamente en la tecnología,
por ejemplo, Internet. Esto ha llevado a dos resultados contradictorios: por un
lado la centralización del control administrativo y político a niveles
gubernamentales y corporativos se ha visto facilitada enormemente. Por otro, se
ha facilitado de manera igualmente enorme la diseminación de ideas críticas y
la comunicación a nivel de ciudadanos comunes y corrientes, que anteriormente
estaban para su información a merced de los medios establecidos o no podían
responder rápida y efectivamente a decisiones que los afectaban.
Un último punto de
interés es el crecimiento económico a nivel mundial desde la introducción del
proceso. Según datos del FMI, todos los países desarrollados y muchos de los
que se encuentran en vías de desarrollo, han experimentado un crecimiento
sostenido de sus economías, lo que ha y está permitiendo la incorporación de
cientos de millones de habitantes a las economías modernas. Esta es
generalmente la justificación más usada en favor de la globalización.
En la cultura
La globalización en la
cultura se manifiesta en la integración y el contacto de prácticas culturales:
marcas, consumo de medios, valores, iconos, personajes, imaginario colectivo,
costumbres, relaciones, etc. En un sentido restrictivo del concepto de cultura,
se entiende sobre todo lo relacionado con la difusión y consumo de los
productos culturales a alcance mundial, fundamentalmente cine, televisión,
literatura y música, en los que el factor tecnológico multiplica su capacidad
de difusión a gran escala.
A esto se suma la
existencia de focos de atracción para un intenso turismo cultural, manifestados
en los principales destinos turísticos y en los grandes eventos expositivos
(grandes museos, ferias y convenciones) que aspiran a hacer accesible una
cultura de alcance mundial, en estrecha relación con la ampliación de las redes
de transporte internacionales, especialmente el aéreo.
Hitos en el periodo de
globalización
En noviembre de 1989 el
economista estadounidense John William son incluyó en un documento de trabajo
una lista de diez políticas que consideraba más o menos aceptadas por los
grupos económicos con sede en Washington y lo tituló el Consenso de Washington.
Para algunas personas representan los puntos claves de la globalización, sin
embargo ambas cosas no son lo mismo.
La creación en 1995 de
la Organización Mundial de Comercio (OMC) es uno de los momentos decisivos de
la globalización. Por estar integrada por la mayoría de los países de la
población mundial: propiedad intelectual, regulación de empresas y capitales,
subsidios, tratados de libre comercio y de integración económica, régimen de
servicios comerciales (especialmente educación y salud), etc.
Crisis económicas:
tequila, dragón, vodka, samba, tango: La velocidad y libertad alcanzada por los
capitales para entrar y salir de países y empresas está asociada a una serie de
crisis eco-financieras locales de impacto global. La primera de la serie se
produjo en México en 1994/1995 y su impacto global se conoció como efecto
Tequila. Con posterioridad se produjeron la crisis asiática en 1995/1997 (efecto
Dragón), la crisis rusa en 1998 (efecto Vodka), la crisis brasileña en
1998/1999 (efecto Samba) y la crisis argentina en 2001/2002 (efecto Tango). Las
reiteradas crisis económicas ha generado una amplia discusión sobre el papel
desempeñado por el Fondo Monetario Internacional.
Argumentos en favor de
la globalización
Es importante anotar
que entre los partidarios de la globalización están corrientes con visiones
encontradas y radicalmente diferentes en su percepción sobre los beneficios de
la globalización, es el caso del liberalismo libertario y el neoconservadurismo
en lo político, o la escuela austríaca y el monetarismo/escuela neoclásica en
la doctrina económica.
Los liberales
libertarios y otros proponentes del laissez-faire capitalista dicen que altos
niveles de libertades políticas y económicas, en la forma de democracia y
capitalismo, han sido fines evaluables en sí mismo en el mundo desarrollado y
han también producido altos niveles de riqueza material. Ellos ven en la
globalización un proceso benéfico de extensión de la libertad y el capitalismo.
Aquellos que apoyan el
libre comercio proclaman que el aumento tanto de la prosperidad económica como
de oportunidades, especialmente en los países en desarrollo, incrementara las
libertades civiles y llevara a una alocución de recursos más eficientes. Las
teorías económicas de la ventaja comparativa sugieren que el mercado libre
produce tal alocución efectiva de recursos, a mayor beneficio de todos los
países que estén envueltos. En general, esto conduce a reducción de precios,
más empleos, incremento en la producción y de niveles de vida especialmente
para los que viven en países en desarrollo.
Hay también los
llamados "globalitas" o "mundialistas", que proponen una
"globalización democrática". Ellos creen que la primera etapa de la
globalización, orientada al mercado o a asuntos económicos, debe ser seguida
por una etapa de creación de instituciones políticas globales que representen
las visiones o aspiraciones del "ciudadano mundial". Su diferencia
con otros "globalitas" es que ellos no definen por adelantado una
ideología para orientar esta voluntad, dejándola a la voluntad de esos
ciudadanos a través de un proceso democrático
Críticas
Las críticas radicales
al proceso globalizador configuran lo que se denomina movimiento
antiglobalización o altermundismo y sus cabezas mediáticas generalmente están
ubicadas en un contexto nacionalista, de extrema izquierda, de alguno de los
nuevos movimientos sociales progresistas, de la socialdemocracia ortodoxa (aquella
que rechaza la Tercera Vía) o del populismo tercermundista (que puede incluir
componentes anti occidentales o antiestadounidenses), así mismo varios
religiosos conservadores y la extrema derecha se han posicionado en contra de
la globalización. El punto en común mayoritario que tienen estas críticas es
que equiparan globalización a imperialismo y neocolonialismo (ver Teoría de la
dependencia), todas se oponen a lo que han denominado fundamentalismo de
mercado y acusan a la globalización de fomentar un estilo de vida consumista y
pos materialista.
De liberalización y
democratización en su cultura política, en su ordenamiento jurídico y económico
nacional, y en sus relaciones internacionales.
Este proceso originado
en la Civilización Occidental y que se ha expandido alrededor del mundo en las
últimas décadas de la Edad Contemporánea (segunda mitad del siglo XX) recibe su
mayor impulso con la caída del comunismo y el fin de la Guerra Fría, y continúa
en el siglo XXI. Se caracteriza en la economía por la integración de las
economías locales a una economía de mercado mundial donde los modos de
producción y los movimientos de capital se configuran a escala planetaria
(Nueva Economía) cobrando mayor importancia el rol de las empresas
multinacionales y la libre circulación de capitales junto con la implantación
definitiva de la sociedad de consumo. El ordenamiento jurídico también siente
los efectos de la globalización y se ve en la necesidad de uniformizar y
simplificar procedimientos y regulaciones nacionales e internacionales con el
fin de mejorar las condiciones de competitividad y seguridad jurídica, además
de universalizar el reconocimiento de los derechos fundamentales de ciudadanía.
En la cultura se caracteriza por un proceso que interrelaciona las sociedades y
culturas locales en una cultura global (aldea global), al respecto existe
divergencia de criterios sobre si se trata de un fenómeno desasimilación o de
fusión multicultural. En lo tecnológico la globalización depende de los avances
en la conectividad humana (transporte y telecomunicaciones) facilitando la
libre circulación de personas y la masificación de las Tics y el Internet. En
el plano ideológico los credos y valores colectivistas y tradicionalistas
causan desinterés generalizado y van perdiendo terreno ante el individualismo y
el cosmopolitismo de la sociedad abierta. Mientras tanto en la política los
gobiernos van perdiendo atribuciones ante lo que se ha denominado sociedad red,
el activismo cada vez más gira en torno a las redes sociales, se ha extendido
la democracia contra los regímenes despóticos, y en políticas públicas destacan
los esfuerzos para la transición al capitalismo en algunas de las antiguas
economías dirigidas y la transición del feudalismo al capitalismo en economías
subdesarrolladas de algunos países aunque con distintos grados de éxito.
Geopolíticamente el mundo se debate entre la unipolaridad de la superpotencia
estadounidense y el surgimiento de nuevas potencias regionales, y en relaciones
internacionales el multilateralismo y el poder blando se vuelven los mecanismos
más aceptados por la comunidad internacional.
En la cultura
La globalización en la
cultura se manifiesta en la integración y el contacto de prácticas culturales:
marcas, consumo de medios, valores, iconos, personajes, imaginario colectivo,
costumbres, relaciones, etc. En un sentido restrictivo del concepto de cultura,
se entiende sobre todo lo relacionado con la difusión y consumo de los
productos culturales a alcance mundial, fundamentalmente cine, televisión, literatura
y música, en los que el factor tecnológico multiplica su capacidad de difusión
a gran escala.
A esto se suma la
existencia de focos de atracción para un intenso turismo cultural, manifestados
en los principales destinos turísticos y en los grandes eventos expositivos
(grandes museos, ferias y convenciones) que aspiran a hacer accesible una
cultura de alcance mundial, en estrecha relación con la ampliación de las redes
de transporte internacionales, especialmente el aéreo.
Hitos en el periodo de
globalización
En noviembre de 1989 el
economista estadounidense John William son incluyó en un documento de trabajo
una lista de diez políticas que consideraba más o menos aceptadas por los
grupos económicos con sede en Washington y lo tituló el Consenso de Washington.
Para algunas personas representan los puntos claves de la globalización, sin
embargo ambas cosas no son lo mismo.
La creación en 1995 de
la Organización Mundial de Comercio (OMC) es uno de los momentos decisivos de
la globalización. Por estar integrada por la mayoría de los países de la
población mundial: propiedad intelectual, regulación de empresas y capitales,
subsidios, tratados de libre comercio y de integración económica, régimen de
servicios comerciales (especialmente educación y salud), etc.
Crisis económicas:
tequila, dragón, vodka, samba, tango: La velocidad y libertad alcanzada por los
capitales para entrar y salir de países y empresas está asociada a una serie de
crisis eco-financieras locales de impacto global. La primera de la serie se
produjo en México en 1994/1995 y su impacto global se conoció como efecto
Tequila. Con posterioridad se produjeron la crisis asiática en 1995/1997
(efecto Dragón), la crisis rusa en 1998 (efecto Vodka), la crisis brasileña en
1998/1999 (efecto Samba) y la crisis argentina en 2001/2002 (efecto Tango). Las
reiteradas crisis económicas han generado una amplia discusión sobre el papel
desempeñado por el Fondo Monetario Internacional.
Argumentos en favor de
la globalización
Es importante anotar
que entre los partidarios de la globalización están corrientes con visiones
encontradas y radicalmente diferentes en su percepción sobre los beneficios de
la globalización, es el caso del liberalismo libertario y el neoconservadurismo
en lo político, o la escuela austríaca y el monetarismo/escuela neoclásica en
la doctrina económica.
Los liberales
libertarios y otros proponentes del laissez-faire capitalista dicen que altos
niveles de libertades políticas y económicas, en la forma de democracia y
capitalismo, han sido fines evaluables en sí mismo en el mundo desarrollado y
han también producido altos niveles de riqueza material. Ellos ven en la
globalización un proceso benéfico de extensión de la libertad y el capitalismo.
Aquellos que apoyan el
libre comercio proclaman que el aumento tanto de la prosperidad económica como
de oportunidades, especialmente en los países en desarrollo, incrementara las
libertades civiles y llevara a una alocución de recursos más eficientes. Las
teorías económicas de la ventaja comparativa sugieren que el mercado libre
produce tal alocución efectiva de recursos, a mayor beneficio de todos los
países que estén envueltos. En general, esto conduce a reducción de precios,
más empleos, incremento en la producción y de niveles de vida especialmente
para los que viven en países en desarrollo.
Hay también los
llamados "globalitas" o "mundialistas", que proponen una
"globalización democrática". Ellos creen que la primera etapa de la
globalización, orientada al mercado o a asuntos económicos, debe ser seguida
por una etapa de creación de instituciones políticas globales que representen
las visiones o aspiraciones del "ciudadano mundial". Su diferencia
con otros "globalitas" es que ellos no definen por adelantado una
ideología para orientar esta voluntad, dejándola a la voluntad de esos
ciudadanos a través de un proceso democrático
Críticas
Las críticas radicales al proceso globalizador
configuran lo que se denomina movimiento antiglobalización o altermundismo y
sus cabezas mediáticas generalmente están ubicadas en un contexto nacionalista,
de extrema izquierda, de alguno de los nuevos movimientos sociales
progresistas, de la socialdemocracia ortodoxa (aquella que rechaza la Tercera
Vía) o del populismo tercermundista (que puede incluir componentes anti occidentales
o antiestadounidenses), así mismo varios religiosos conservadores y la extrema
derecha se han posicionado en contra de la globalización. El punto en común
mayoritario que tienen estas críticas es que equiparan globalización a
imperialismo y neocolonialismo (ver Teoría de la dependencia), todas se oponen
a lo que han denominado fundamentalismo de mercado y acusan a la globalización
de fomentar un estilo de vida consumista y pos materialista.
Como solución más
generalizada todas estos credos ideológicos apuntan a la necesidad de un Estado
fuerte y regulador para la sociedad y proponen el resurgimiento del
desarrollismo, el dirigismo y el proteccionismo en las políticas económicas de
las naciones, a la vez que reclaman reeducar a la sociedad en torno a valores
que contrarresten los valores y
Ampliación del Canal
costumbres individualistas.
Conclusión
Existen numerosas
corrientes de pensamiento que creen que la globalización trasciende la cuestión
económica y abarca a la cultura, por ejemplo. Como la relación de fuerzas entre
las naciones más desarrolladas (como las europeas o los Estados Unidos) y las
subdesarrolladas (como las latinoamericanas o africanas) es sumamente desigual,
la globalización sin límites ni controles favorece el imperialismo cultural y
el dominio económico, y atenta contra la identidad particular de cada pueblo.
La esencia del socialismo se encuentra en las amplias facultades del Estado
para tomar decisiones referentes a la economía y a la manera en que se
distribuyen los bienes. En última instancia, según sus postulados filosóficos,
son los propios trabajadores y productores quienes deben administrar
dichos bienes, mientras que las
instituciones políticas deben ser sometidas al control de los ciudadanos a
través de mecanismos democráticos. Todo ello supone que el término socialismo,
empleado por primera vez a mediados del siglo XIX por Robert Owen (Padre del
Cooperativismo), a lo largo de los siglos haya estado muy relacionado con
ámbitos como el movimiento obrero. El capitalismo consiste en un régimen de
bases económicas en el cual la titularidad de los recursos de producción es de
carácter privado. Estos medios operan en base al beneficio, mientras que las
decisiones financieras se toman en función de la inversión de capital y con
miras a la competencia por los mercados de consumo y el trabajo asalariado.
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