LOS VALORES UNIVERSALES
INTRIDUCCION
Son principios que nos permiten orientar
nuestro comportamiento en función de realizarnos como personas. Son creencias
fundamentales que nos ayudan a preferir, apreciar y elegir unas cosas en lugar
de otras, o un comportamiento en lugar de otro. También son fuente de
satisfacción y plenitud.
Nos proporcionan una pauta para
formular metas y propósitos, personales o colectivos. Reflejan nuestros
intereses, sentimientos y convicciones más importantes.
Los valores se refieren a necesidades humanas y representan ideales, sueños y aspiraciones, con una importancia independiente de las circunstancias. Por ejemplo, aunque seamos injustos la justicia sigue teniendo valor. Lo mismo ocurre con el bienestar o la felicidad.
Desarrollo: Los Valores
Universales Los valores están presentes en el organismo, La personalidad, la
sociedad y la cultura humana.
Los valores no son normas de
conducta, Las normas son regla para comportarte de un modo determinado.
El termino valor no lo poseen los
objetos en si.
Si no que estos lo adquieren
gracias a su relación con el hombre, con el ser social.
Todos los seres humanos
independientemente del grado cultural y de civilización poseemos un sentido
ético o moral.
Este sentido está ligado a los
actos voluntarios pues los calificamos como buenos o malos.
La culminación del acto moral,
así como también de los sistemas éticos, se logran al elegir las finalidades
que se realizaran en la vida.
Son valores y reciben ese nombre
por contener el valor que los hace deseables.
Las virtudes éticas se refieren
especialmente a la actitud moral. Los valores éticos no son los bienes si no
los de las personas y sus actos. No residen en las cosas sino en la voluntad,
las intenciones y los propósitos.
Las virtudes prácticas tal como
su nombre lo indica corresponden a la ejecución de la conducta, y sirven para
vencer las contingencias y obstáculos de la vida.
LA HONRADEZ
De las virtudes la que se ha
tenido en el mayor aprecio es la que prohíbe al individuo apoderarse de los
bienes ajenos. Aunque este valor se desarrolla en una esfera económica también
se aplica a otra clase de pertenencias. Y más ampliamente a la observancia de una
conducta apegada al deber.
La honradez también incluye el
mantenimiento de una persona o compromiso y nunca intentar abusar de la
confianza que depositan en su persona y sus actos.
Un ejemplo clásico es la de un
empleado fiel que pasa. Toda su vida al servicio de una empresa exitosa
manejando grandes cantidades de dinero que pudiera tomar sin embargo, esto no
ocurre a pesar de que su salario le coloque en situaciones precarias.
LA BONDAD
La principal virtud moral es la
bondad, virtud por anatomizáis valor supremo de la conducta. La moral es
realización de lo bueno .De manera simple podemos afirmar que la bondad es la
virtud de ejecutar el deber, por tanto el hombre bondadoso realiza en actos sus
convicciones manteniendo una insobornable lealtad consigo mismo y con el
prójimo.
El hombre bueno se impone un
deber y lo cumple; nos encontramos con un hombre que cumple con su deber por
respeto a sí mismo y a la humanidad.
LA MODESTIA
Esta virtud generalmente se
entiende como un señalado recato y hasta cierto punto inhibición por las
expresiones de sí mismo; un individuo modesto es el que no hace gala de sus
bienes o facultades esta virtud es la consideración de no lastimar al prójimo
con un desplante que pueda causarle daño.
LA SOLIDARIDAD
La voluntad de ayudar a los que
necesitan y comprometieres con sus problemas es la definición del valor de la
solidaridad.
La importancia de dicha virtud
esta fuera de toda duda, dado que toda sociedad humana cuenta con sectores que
siempre requieren ayuda.
En la actualidad, muchos ejemplos
de solidaridad se dan en nuestro país, resaltando por su circunstancia, la
ayuda que se da cada invierno a las poblaciones tarahumaras del norte del país.
LA AMISTAD Y EL AMOR
Los individuos se integran en una
unidad básica que se la familia y dentro de ella surge un sentimiento
espontáneo y reciproco llamado amor, siempre esta presente; el amor crece cada
día y es la fuerza moral que une a las familias y las capacita para resolver
las dificultades toque enfrentar.
El valor de la amistad estriba en
que personas diferentes crean lazos afectivos, dentro de esta relación surge un
espíritu de respeto que nos permite tratar con cariño y dulzura a nuestros
amigos. Pues gracias a ellos nos resuelven algunos problemas económicos y nos
orientan a lo largo de toda la vida, comparten su visión personal y gozan con
nosotros de nuestras ocurrencias, el juego, el esparcimiento, el descanso, el
buen humor e incluso la ironía.
EL AMOR
Es un sentimiento abierto y
positivo que se experimenta con respecto a otros individuos o también a otros
seres como animales o plantas.
El amor es una fuerza de unión y
armonía que mueve las cosas y las mantiene juntas amar y ser amado es
placentero para los seres humanos, a través del amor suele obtenerse seguridad,
confianza en si mismo y alegría al saberse importante, para otra persona.
Además el amor cubre ciertas necesidades como la comunicación, la convivencia,
la recreación y el aprendizaje.
El amor no solo está presente
entre los individuos como pareja, si no el amor entre amigos, el amor a
objetos, el amor por ciertas actividades, el amor al prójimo y a dios.
LA AMISTAD
Es una relación voluntaria,
íntima y duradera, predominan en ella otros valores, tales como la solidaridad,
el desinterés la reciprocidad y la independencia de diferencias sociales.
LA VERDAD
La verdad se ha fomentado siempre
y quien la cultiva es considerada como una persona de alta calidad humana y
moral.
Los conocimientos no simplemente
se explican, sino también se aplican al mejoramiento humano. Cuando el saber es
producido con esta intención se realiza una virtud que se designa como
veracidad, indicando la virtud de buscar la verdad como valor humano; el
investigador o descubridor impulsados por la veracidad son capaces de promover
debidamente la mentira pues la sabiduría es un valor del espíritu de ciertos
hombres.
Consiste en decir siempre la
verdad esto es decir lo que se cierto, lo que se autentico y conforme a lo que
sucede, como son las cosas sin aumentos ni disminuciones la verdad implica ser
sincero, real hablar con la verdad implica a los seres humanos credibilidad y
confianza para los demás lo que permite ser respetados y reconocidos como
personas en las que se puede confiar.
LA PRUDENCIA
Es la capacidad que poseen los
hombres para orientar su actuación en base al uso de la razón. Esto quiere
decir que ante todo la razón debe gobernar los actos de las personas y no el
sentimiento.
La prudencia permite a los
hombres perfeccionar sus propias actividades y perseguir su propio bien
respecto al fin común de los que le rodean y de su vida misma.
La prudencia gobierna a todas las
demás virtudes y su función elemental es la de conocer los fines o propósitos
para actuar de una manera correcta. Lleva a los hombres a tomar decisiones
efectivas que aseguran éxito y buenos resultados, cuando se es prudente
imponiendo la razón a nuestra existencia, las determinaciones tomadas estarán
Muy lejos de las apariencias,
ficciones y engaños que suelen presentarse.
En la vida cotidiana esto lleva a
lograr seguridad confianza en sí mismo y aplomo para decidir y actuar cuando la
razón predomina en nuestros actos se logra reducir los errores y fallas que se
cometen.
LA RESPONSABILIDAD Y DEBER
La Responsabilidad es la virtud
humana de responder con formalidad de ser capaz para tomar decisiones de
dirigir una actividad de organizar a un grupo o de coordinar un todo.
Los seres responsables se
caracterizan por imprimir a sus acciones seriedad, comprometiéndose consigo
mismos y con los demás una actitud responsable es granita de buenos resultados.
El deber es todo aquello que
puede ser exigido a una persona como cuando se exige una deuda, la palabra
deber proviene del latín debitum que significa aquello.
Ser responsable implica cumplir
con nuestros deberes ya sean, jurídicos, sociales o morales.
Los términos responsabilidad y
deber suelen utilizarse como sinónimos de obligación
LA FORTALEZA
Es la virtud que permite a los
seres humanos moderar y dominar sus pretensiones, ambiciones e impulsos
respecto a metas y objetos difíciles de obtener, esta virtud permite actuar con
determinación, firmeza y audacia, sin dudas ni titubeos al momento de tomar
decisiones simples o complejas aquellas que se refieren a situaciones que
representan un gran peligro o temor como la muerte.
El hombre con fortaleza puede
vencer todos los peligros, obstáculos y penas que se le presenten, será
perseverante, paciente y generoso sinónimos de fortaleza son el vigor, la
energía, la resistencia y la lozanía.
LA LEALTAD
Se puede definir a la lealtad
como un sentimiento o actitud de adhesión a algo que se externo a uno mismo.
Este sentimiento es acompañado de
un deseo por apoyar o actuar a favor de aquello a lo que se es leal y bajo
condiciones que incluso exijan cierto sacrificio .La lealtad es voluntaria
quien la practica elige de manera libre hacerlo y sin presiones ni condiciones
de ninguna especie.
La lealtad tiene un origen
social.
LA LIBERTAD
La Libertad es una de las
virtudes más reconocidas y apreciadas por todos los seres humanos, no solo como
facultad de desplazarse y de transitar sin impedimento, sino también como el
poder para actuar y no actuar, para pensar y expresarse de tal manera, para
decidir qué hacer y cómo hacerlo.
La Libertad se siente en la
medida que se hace lo que se quiere.
LA CARIDAD
La Caridad es la dedicación
activa a fin de promover la felicidad y el bienestar de los demás con el objeto
de lograr esa felicidad y bienestar de tal manera total y no solo eliminar la
miseria.
Aportar donativos es una acción
muy aceptada por la gente permitiendo que muchas instituciones dependan parcial
o totalmente de ellas para realizar sus acciones filantrópicas.
Se suelen organizar colectas como
la cruz roja.
LA JUSTICIA
Es la virtud de dar a cada quien
lo suyo.
Se considera que el trasgresor de
la ley es injusto, mientras que quien actúa conforme a la ley es justo.
Para que su carácter sea
aceptable, deberá respetar a los demás miembros de la sociedad a la que
pertenece y acatar las normas de esa comunidad .La Justicia es una condición
necesaria para que las relaciones humanas se desarrollen armónicamente en un
ambiente de respeto, igualdad, rectitud y estabilidad.
Es la virtud entera y perfecta:
Entera porque comprende a todas las demás virtudes y perfecta porque el que la
posee puede servirse de ella no solo en relación consigo mismo, sino con los
demás.
LA IGUALDAD
Se refiere al trato que todas las
personas deben recibir todos los hombres somos igualmente valiosos e
importantes sin tomar en cuenta la raza, el sexo, la posición económica, la
religión o la inteligencia.
Relacionadas de manera estrecha
con la imparcialidad están, la indiscriminación.
La Igualdad de oportunidades,
como la educación o el empleo, que deben distribuirse de modo igualitario entre
todos los individuos.
El articulo 1* de la declaración
de los derechos del hombre y del ciudadano establece que todos los hombres
nacen y permanecen libres e iguales en derechos, mientras que el articulo 7*
declara iguales a todas las personas para recibir dignidades, cargos y empleos
públicos según su capacidad y sin más distinción que la de sus virtudes y
meritos.
LA TEMPLANZA
Si la fortaleza es la virtud de
moderar las ambiciones e impulsos respecto a situaciones difíciles.
La templanza lo es respecto a las
metas u objetos de fácil obtención, la templanza debe moderar las tendencias
más fuertes de los impulsos que hacen desear una cosa en el hombre, pues dichas
inclinaciones siguen intenciones de la misma naturaleza: La alimentación y
relaciones sexuales.
La capacidad de moderación y
control que otorga la templanza permite a los hombres lograr un equilibrio,
entre la exageración de estas pasiones y la anulación total de ellas.
Pues no se trata de negar su
valor sino ubicarlo correctamente dentro del contexto general de las acciones
humanas. Sinónimos de templanza son: La continencia, la moderación, y la
sobriedad.
LA PERSONA INTEGRA
Una persona íntegra es la que
cumple con su deber en cualquier circunstancia y durante de toda la vida.
La integridad no es una virtud
momentánea, es el cumplimiento del deber de manera prolongada la cual matiza
para siempre la personalidad del individuo.
La integridad consiste en aceptar
un deber y apegarse a él en todos los actos de la vida.
La integridad de una persona
origina que la vida social de este individuo alcance los más altos elogios que
una sociedad puede brindar.
LA FIDELIDAD
Valor que se extiende como la
acción de no traicionar la confianza que nos deposita y permanecer a lado de lo
que prometimos. La persona fiel encuentra en el cumplimiento de su deber una
fuerza moral, que le une a sus compromisos y a las personas con las que
estableció una relación social.
Dentro de las virtudes éticas
encontramos otros valores, como son: La racionalidad, la lealtad, la erudición
la buena voluntad, la seguridad, la cortesía, la disciplina, la caridad, la
confianza, la paciencia y el respeto.
Toda sociedad anhela una vida más
justa para sus miembros y una convivencia de calidad.
VALORES FAMILIARES
La familia es el lugar ideal para
forjar los valores, es una meta alcanzable y necesaria para lograr un modo de
vida más humano, que posteriormente se transmitirá a la sociedad entera. El
valor nace y se desarrolla cuando cada uno de sus miembros asume con
responsabilidad el papel que le ha tocado desempeñar en la familia, procurando
el bienestar, desarrollo y felicidad de todos los demás.
El valor de la familia
El valor de la familia se basa en
la presencia física, mental y espiritual de las personas en el hogar, con
disponibilidad al diálogo y a la convivencia, haciendo un esfuerzo por cultivar
los valores en la persona misma, y así estar en condiciones de transmitirlos y
enseñarlo
Los Valores familiares entre los
miembros de una familia se establecen relaciones personales que entrañan
afinidad de sentimientos, de afectos e intereses que se basan en el respeto mutuo
de las personas.
Es en la familia donde se enseñan
los primeros valores; valores que serán sustento para la vida en sociedad y a
lo largo de la vida de la persona. Entre ellos.
LA ALEGRÍA:
La alegría es un valor que se
siembra primeramente en el seno familiar. Es en el núcleo familiar donde se
procura que los miembros se ayuden unos a otros en sus necesidades, en la
superación de obstáculos y dificultades, así como el compartir los logros y
éxitos de los demás.
LA GENEROSIDAD:
La generosidad es uno de los
valores que se fomentan en la vida familiar. Entendiendo por generosidad el
actuar en favor de otras personas desinteresadamente y con alegría. Hacer algo
por otras personas puede traducirse de diferentes maneras, por ejemplo, dar
cosas, prestar juguetes, dar tiempo para escuchar y atender a otro miembro de
la familia, saludar, perdonar.
EL RESPETO:
El respeto hacia los demás
miembros es otro de los valores que se fomentan dentro de la familia, no sólo
respeto a la persona misma, sino también a sus opiniones y sentimientos.
Respeto hacia las cosas de los demás miembros, respeto a su privacidad, respeto
a sus decisiones, éstas, por supuesto, adecuadas a la edad de la persona.
La justicia; se fomenta en el
seno de la familia al establecerse lo que corresponde a cada miembro de la
misma. Recordemos que la justicia consiste en dar a cada uno lo que les
corresponde. Una persona que se esfuerza constantemente por respetar los
derechos de los demás y le da a cada uno lo que debe, tiene la virtud de la
justicia.
LA RESPONSABILIDAD:
La responsabilidad supone asumir
las consecuencias de los propios actos, no solo ante uno mismo sino ante los
demás. Para que una persona pueda ser responsable tiene que ser consciente de
sus deberes y obligaciones, es por ello, de gran importancia que los hijos
tengan sus responsabilidades y obligaciones muy claras. Por ejemplo, el niño
debe tener claro que es su responsabilidad la calidad y el esfuerzo en sus
estudios, que debe poner el mayor trabajo y empeño en esta actividad, en beneficio
propio y en respuesta a la oportunidad que le brindan sus padres.
LA LEALTAD:
La lealtad surge cuando se
reconocen y aceptan vínculos que nos unen a otros, de tal manera que se busca
fortalecer y salvaguardar dichos vínculos así como los valores que representan.
La aceptación y el reconocimiento de este vínculo no se centran hacia el
futuro, como una posibilidad, sino que es una realidad actual. Este vínculo no
pasa con el tiempo, es profundo, suele madurar y fortalecerse a la larga.
Conviene aclarar que ser leal a
los papás, por ejemplo, no significa aprobar una conducta errónea de los
mismos, sino el respetar y cuidar su buen nombre, se trata de ser sincero con
ellos, además de ayudarlos a superar las dificultades.
LA AUTOESTIMA; es uno de los
valores fundamentales para el ser humano maduro, equilibrado y sano. Este valor
tiene sus raíces y fundamentos en el núcleo familiar.
Se entiende por autoestima la
visión más profunda que cada persona tiene de sí misma, influye de modo
decisivo en las elecciones y en la toma de decisiones, en consecuencia conforma
el tipo de vida, las actividades y los valores que elegimos.
LOS VALORES CÍVICOS
DESARROLLO VALORES CÍVICOS
La tolerancia, la cooperación y
la responsabilidad son algunas de las actitudes que favorecen una convivencia
social armónica, también existen mecanismos para trasmitirlas y hacerlas valer.
LIBERTAD
La libertad es uno de los valores
más importantes de la democracia y consiste en poder actuar por convicción
propia, sin interferencias ni amenazas; por ejemplo: todo ciudadano es libre de
votar por el partido político que prefiera, de trabajar en tal o cual empleo,
de formar o no una familia, etc. Es decir, la libertad es la posibilidad de
elegir entre diversas opciones sin estar sujeto a sanciones, amenazas o
impedimentos. Para ejercer la libertad es necesario pensar de manera crítica,
reflexiva e independiente, los motivos que impulsan a proceder de tal o cual
forma y las consecuencias de ello.
IGUALDAD
La igualdad como valor para la
democracia no se refiere a que todos los integrantes de una sociedad deben que
ser absolutamente iguales como objetos fabricados en serie. A lo que se refiere
es que, sin excepción, todos los seres humanos, sin importar las diferencias,
gozan de los mismos derechos por el simple hecho de ser personas: igualdad ante
la ley; igualdad para satisfacer necesidades básicas (físicas, afectivas,
culturales, etc.) e igualdad de oportunidades.
EQUIDAD
Se afirma que todos los seres
humanos tienen derecho a un trato igualitario, pero en realidad existen
diferencias muy marcadas en las oportunidades para acceder a servicios de
salud, educación, vivienda y alimentación. En el ámbito internacional, existen
desigualdades económicas entre países, las cuales generan problemas sociales
como hambre, pobreza, deficiente asistencia médica y educativa, entre otros.
JUSTICIA
A lo largo de la vida, se tienen
diferentes actitudes hacia los demás: aceptación, rechazo, indiferencia,
afecto, etc. Es frecuente preguntarse si las acciones y formas de pensar
personales están en lo correcto y, la verdad, casi siempre se tienen dudas
acerca de ello; es decir, no se está completamente seguro de una actuación
completamente justa.
RESPETO
Cada ser humano posee
características propias, personales; por ejemplo: de complexión gruesa o
delgada; con nariz grande, pequeña o mediana; también es un rasgo distintivo la
forma de hablar, caminar y de vestir; existe la propiedad privada y, también,
los bienes de todos los integrantes de la sociedad; se tienen gustos, ideas y
preferencias propias. En fin, cada uno es como es y tiene lo que tiene. Si
alguien no respeta la forma de ser o las cosas personales, seguramente se
generará un conflicto.
TOLERANCIA
Los pequeños y grandes conflictos
de la humanidad han empezado, casi siempre, al no respetar las ideas de otros
(pueblos, grupos o personas), por condenar a quienes son diferentes, por no
aceptar que las diferencias son necesarias para el progreso y no reconocer que
la diversidad es condición para vivir en paz con los demás y para que la
humanidad pueda desarrollarse.
SOLIDARIDAD
Se dice que lo importante no es
ganar, sino competir. Pero no es posible negar que, en la actualidad, los
individuos compiten con la finalidad de ser los mejores en los deportes, el
trabajo, la escuela, etcétera. La competencia proporciona, en buena medida, la
motivación para mejorar; pero puede conducir al egoísmo, a la falta de cooperación
o a la frustración y a olvidar que "la unión hace la fuerza"
RESPONSABILIDAD
Tal respuesta puede tener, al
menos, dos facetas. La primera tiene que ver con aceptar las consecuencias de
la conducta adoptada y responder ante los demás cuando quieran saber quién
llevó a cabo las acciones que fueron la causa de tales o cuales efectos, ya
sean buenos o malos; la segunda, consiste en ser capaz de dar razones cuando se
cuestione por qué se hicieron dichas acciones.
SUPERVISIÓN Y DESARROLLO
INCLUSIVO.
Supervisión y educación inclusiva
No sé si exagero, pero creo no
equivocarme al afirmar que el único modelo educativo que responde a las
exigencias de una sociedad democrática, es el inclusivo. Por el mero hecho de
los principios y filosofía que caracterizan la democracia: respeto a la
diferencia, valoración de la misma como riqueza común, participación del
conjunto de la población en las decisiones de gobierno, consideración de las
aportaciones valiosas de todos los ciudadanos, práctica de la igualdad de
derechos y de oportunidades..., en definitiva, una sociedad que, como cuenta
con todos, debe formar a todos adecuadamente para que puedan ejercer sus
derechos en todos los ámbitos de la vida y para que puedan aportar sus valores
personales de crítica y creatividad que ayuden a avanzar en el camino de mejora
social permanente.
Desde este enfoque, habrá que
acordar que las personas diferentes deben convivir en la diversidad de modo
positivo y favorable; si esto es así, parece pertinente que todas se conozcan,
se respeten, se valoren... Y lo mejor, por lo tanto, es que se eduquen juntas,
en los mismos centros, donde todas reciban esas oportunidades educativas
equivalentes, no selectivas ni discriminatorias en función del sexo, la
capacidad o el talento, la etnia, la religión..., o múltiples circunstancias
que singularizan al individuo y que constituyen la alta riqueza que se puede
disfrutar en democracia. Si la escolarización (especialmente en las etapas de
educación obligatoria) se realiza en formas paralelas, separando a unos sujetos
de otros, difícilmente se conocerán y se valorarán; no es posible pedir
objetivos inalcanzables sin poner los medios e implementar los procesos
apropiados para conseguirlos. Cualquier resultado es consecuencia de un
proceso, por lo que resultarán decisivas las opciones tomadas en educación para
lograr uno u otro modelo de sociedad. No obstante, parece acordado que el
modelo elegido es el democrático, por lo que no debería estar en cuestión el
modelo educativo coherente con el fin pretendido, aunque a veces nos parezca
que determinadas decisiones no son, precisamente, las más adecuadas para ello.
El mantener centros diferenciados
por sexo/género, por religión o por capacidad (que son los que todavía
encontramos en nuestra sociedad y en nuestro sistema educativo) no colabora en
absoluto a conseguir esa sociedad en la que todos dispongan de las mismas
oportunidades de educación ni tengan, después, iguales posibilidades de
participar socialmente, por mucho que se afirme lo contrario. Las
discriminaciones que siguen existiendo hacia las mujeres en el terreno laboral
o social, o las que se dan hacia las personas con algún tipo de discapacidad
-tanto en su acceso al trabajo como en su accesibilidad universal-, o las que
se puedan producir igualmente en función de la religión que se practica y las
costumbres discriminatorias que deriven de ella, continúan permaneciendo, en
buena parte aunque no solamente, por la educación "diferenciada" o
escolarización paralela que se mantiene en determinados casos.
CONCLUSIÓN
Desde mi punto de vista, la
transformación que requiere el paso de integración a inclusión es esencial en
la concepción del centro educativo. Cuando se habla de "integración",
se pretende fundamentalmente adaptar al alumno a la situación escolar,
apoyándole con los medios precisos para que desarrolle sus capacidades de la
mejor manera posible; en cualquier caso, el énfasis se hace sobre el alumno,
que debe integrarse en el medio al que se incorpora, si bien se le apoya en
función de sus necesidades. La "inclusión", por su parte, supone la
adaptación de la escuela, es decir, la modificación de todos los elementos
necesarios para que la institución sea capaz de educar al conjunto de la
población, sea cuales fueren sus características personales. El énfasis pasa,
de esta manera, del alumno al planteamiento institucional, desde el cual hay
que revisar el funcionamiento de los factores de enseñanza y aprendizaje, las
estrategias metodológicas generales, el contexto del aula, etc. Es
imprescindible una escuela comprensiva, amplia, flexible, de calidad..., que
ofrezca múltiples opciones a la diversidad que presente su alumnado. Diversidad
de todo tipo, porque hay que advertir que el modelo no sólo es válido para los
alumnos con necesidades especiales, sino para todos los alumnos: cada uno es
diferente, por lo que todos requieren personalización educativa.
La educación inclusiva supone un
gran avance en las expectativas que se ponen sobre el alumnado con necesidades
educativas especiales y sobre toda la población (especialmente en las etapas
obligatorias, aunque no hay que abandonar el resto, pues nuestra sociedad es
muy exigente y competitiva), y ya no basta con estar integrado en la escuela,
sino que el profesorado, las instalaciones, el currículum, la organización,
otros sectores intervinientes, tienen que configurarse para ofrecer la
educación de calidad que en estos momentos se requieres.
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