ELEMENTOS DE LA CIVILIZACION 3

INTRODUCCION
En este tercer tema nos
da conocimientos de lo que es la civilización,
cultura, lenguaje, pensamiento, conocimiento, y ciencia.
Civilización: Concepto
fundamental de las ciencias sociales refiriéndose al grado superior de
desarrollo de la sociedad humana a través
del tiempo, el espacio geográfico y los distintos | grados culturales: Lenguajes,
religiones e incluso los polémicos conceptos de etnias o razas humanas.
Cultura: Surge como un
concepto central de la antropología abarcando todos los fenómenos humanos para
clasificar y representar las experiencias con símbolos y actuar de forma imaginativa y creativa.
Lenguaje: Cualquier sistema
de comunicación estructurado, para que exista un contexto de uso y ciertos
principios combinatorios formales.
Pensamiento: Es un
fenómeno psicológico racional, objetivo y extremo derivado del pensar para la solución de problemas.
Conocimiento: Tradicionalmente
se ha presentado el conocimiento como
algo específico del hombre en relación con la creencia en la existencia del
alma racional que hace posible intuir la realidad como verdad. Por concepto;
Propio únicamente del ser humano gracias a la facultad de
entendimiento.
Ciencia: Conjunto de
conocimientos sistemáticamente
estructurados y susceptibles de ser articulados unos con otros. Surge de
la obtención del conocimiento mediante la observación de patrones regulares de
razonamientos y de experimentos en ámbitos específicos a partir de los cuales
se generan preguntas, se construyen hipótesis, se deducen principios y se
elaboran leyes generales y sistemas metódicamente organizados.
Civilización
Civilización, utilizando el término en un
sentido restringido, es una sociedad compleja. Las civilizaciones se
diferencian de las sociedades tribales basadas en el parentesco por el
predominio del modo de vida urbano (la ciudad, que impone relaciones sociales
más abiertas) y el sedentarismo (que implica el desarrollo de la agricultura y
a partir de ella todo tipo de desarrollos tecnológicos y económicos con la
división del trabajo, la comercialización de excedentes y, más tarde, la
industrialización y la terciarización). Con pocas excepciones, las civilizaciones
son históricas, es decir, utilizan la escritura para el registro de su
legislación y su religión (aparecidas con el poder político -reyes, estados- y
religioso -templos, clero-) y para la perpetuación de la memoria de su pasado.
Etimológicamente, la
palabra "civilización" deriva indirectamente del latín civis
(ciudadano) a través de civil y civilizar.
Civilización, un
concepto fundacional de las ciencias sociales, tiene un uso conceptualmente
distinto, incluso opuesto cuando se emplea intencionalmente en singular,
refiriéndose al grado superior de desarrollo de la sociedad humana, con lo que
se indica que existe una única civilización; o cuando se hace en plural, para
indicar la pluralidad de las civilizaciones a través del tiempo, el espacio
geográfico y los distintos rasgos culturales (lenguas, religiones, e incluso
los polémicos conceptos de etnias o razas humanas), con lo que se indica que
han existido y existen muchas: civilización micénica, civilización andina,
civilización grecorromana o civilización griega y civilización romana,
civilización china, civilización islámica, civilización cristiana, civilización
occidental, etc., incluso las identificadas con las naciones europeas que han
tenido un mayor peso en la formación histórica de imperios o han extendiendo su
lengua o su cultura (civilización portuguesa, civilización española,
civilización francesa, civilización británica, civilización rusa, civilización
alemana, civilización italiana).
Civilización como
estadio de la evolución cultural
La descripción
tradicional de la evolución cultural de la humanidad incluía su paso por tres
estadios: salvajismo, barbarie y civilización. Esta perspectiva implicaba la
idea de progreso, por más que entre sus establecedores estuviera Rousseau, que
no veía mejora, sino degradación, en el paso del estado de naturaleza del buen
salvaje al estado de civilización, en que el hombre está pervertido y maleado
por la sociedad. El pesimismo rousseauniano fue superado por los intelectuales
posteriores, claramente optimistas (positivismo de Auguste Comte). El
predominio europeo desde la era de los descubrimientos (siglo XV), pero sobre
todo desde la Revolución industrial (siglo XVIII) y el reparto colonial de
África (siglo XIX), en la fase del capitalismo que se conoce como Imperialismo
(definición de Lenin); parecía hacer evidente para los contemporáneos la
supremacía de todas sus particulares formas de organización: fueran económicas,
sociales, políticas, incluso sus creencias y su raza (misionerismo y racismo).
Desde ese punto de vista, el concepto ilustrado de civilización universal pasó
a imponerse como un modelo a que todas las partes del mundo debían amoldarse,
de grado o por la fuerza, por su propio bien; y las potencias imperialistas
occidentales debían afrontar, no por ser su interés, sino por ser su sagrada
misión, esa carga del hombre blanco (Rudyard Kipling).
Relativismo cultural
El surgimiento de dudas
en el esquema es paralelo a su propia formulación, y pueden ubicarse desde la
Junta de Burgos y la Junta de Valladolid, en que se realizó el debate de los
justos títulos en el que Bartolomé de las Casas tomó partido por los
conquistados en vez de por sus compañeros de conquista (aunque desde luego
pensaba en su religión como única verdadera). El relativismo cultural que se
hace científico con la antropología moderna (Bronislaw Malinowski) va a
ampliarse al concepto de civilización, que empieza a usarse en plural, y en pie
de igualdad relativa, para definir a cada una de las organizaciones humanas,
vinculadas a una forma de entender la vida, más allá incluso del concepto de
Religión o de Cultura.
Tanto el Oxford
Dictionary como el DRAE coinciden en que civilizar es sacar a algo o alguien de
un estado bárbaro o salvaje, instruyéndole en las artes de la vida -añade el
libro inglés- de modo que pueda progresar en la escala humana. O sea que,
aunque una civilización sea el conjunto de creencias y valores que conforman
una comunidad, a la civilización en sí podemos definirla como el progreso a
secas. Las civilizaciones, en cambio, constituyen un concepto más ambiguo e
impuro: hacen referencia no sólo a los valores culturales, éticos o de
cualquier otro tipo que sustentan la sociedad, sino también a sistemas o
mecanismos de organización de la misma. Tienen, por eso, que ver con la cultura
y la educación, pero también, y en gran medida, con el poder. En la historia de
las culturas desempeña, a no dudar, un papel relevante la de las religiones, y
de ahí se deriva el frecuente abuso intelectual que tiende a confundir éstas
con las civilizaciones propiamente dichas. Sería absurdo negar que la religión,
y su práctica, han tenido enorme influencia en el devenir de los humanos.
Entendido de este modo,
en plural, cada civilización es una entidad cultural que aglutina un sentido
más o menos consciente de unidad, y que agrupa en su seno a varias naciones y
pueblos distintos.Determinadas sociedades, por sus especiales logros culturales
y por la capacidad de éstos de imponerse como comunes a un espacio más o menos
amplio, son consideradas por los historiadores como civilizaciones
independientes. Un ejemplo claro lo daría la anfictionía que unificaba a todas
las polis griegas en torno a determinados lugares de culto (el oráculo de
Delfos), festividades (las Olimpiadas) o textos (las obras de Homero) y que las
oponía a lo que consideraban bárbaro (extranjero, que habla con sonidos
ininteligibles: bar-bar) y no helénico, como los persas.
Pirámide en
Teotihuacan. Las construcciones de este tamaño requieren la organización social
que encontramos en las civilizaciones. El impacto que el descubrimiento de este
tipo de construcciones junto a las complejas sociedades que se les asociaban,
tuvo en los conquistadores españoles y en los teóricos que reflexionaron
sobre los justos
títulos de dominio sobre ellas; está en el origen de las distintas
consideraciones y descripciones de los indígenas americanos (de buen salvaje a
caníbal despiadado), del debate intelectual que fundó el derecho de gentes y de
la reflexión europea sobre el concepto mismo de civilización. También en la
Grecia clásica, el contacto con otros pueblos de diferentes lenguas y culturas
había sido el desencadenante que estimuló el surgimiento de la reflexión
crítica indispensable para el nacimiento de la filosofía y la historia (Tales de
Mileto, Heródoto).
Fráncfort, centro
financiero de la Unión Europea (un exitoso ejemplo de integración supranacional
en el continente más devastado por las guerras hasta la primera mitad del siglo
XX), ejemplifica la moderna sociedad postindustrial o de la información, fruto
de la evolución tecnológica en su última fase (aplicación masiva de la
informática y las telecomunicaciones
Civilizaciones en
perspectiva histórica
La perspectiva
histórica utilizada para clasificar a una civilización (más que a un país) como
una unidad, es de origen relativamente reciente. A partir de la Edad Media, la
mayor parte de los historiadores adoptaron un punto de vista religioso o
nacional. El punto de vista religioso prevaleció hasta el siglo XVIII entre los
historiadores europeos, que consideraban la revelación cristiana como el suceso
histórico más importante, tomándolo como referencia para su clasificación. Los
primeros historiadores europeos no estudiaron otras culturas más que como
curiosidades o como áreas potenciales de actividad misionera.
El punto de vista
nacional, a diferencia del religioso, se desarrolló a principios del siglo XVI
a partir de la filosofía política del estadista e historiador italiano Nicolás
Maquiavelo, quien sostenía que el objeto adecuado de estudio histórico era el
Estado. El español Francisco de Vitoria, fundador del Derecho internacional,
abordó el tema de los derechos de la Corona de España en la conquista de
América. Sin embargo, los múltiples historiadores que más tarde realizaron la crónica
de los estados nacionales de Europa y América sólo estudiaron las sociedades al
margen de la cultura europea, para describir su sumisión a las potencias
europeas, a su entender más progresistas. Caso aparte es el de los misioneros y
teólogos españoles que profundizaron en el conocimiento y análisis de las
civilizaciones recién descubiertas, a veces de difícil caracterización.
Arnold J. Toynbee
tipificó 23 civilizaciones universales. MacNeill analizó nueve y Melko señaló
que existe razonable acuerdo sobre al menos doce grandes civilizaciones de las
cuales siete ya no existen (mesopotámica, egipcia, cretense, clásica bizantina,
mesoamericana y andina). Para Philip Bagby, las civilizaciones mejor definidas
y más aceptadas como tales son la egipcia, la babilónica, la china, la india,
la greco-romana, la andina, la centroamericana y la cristiano-occidental. En su
obra Choque de civilizaciones, Samuel Huntington, basándose en Toynbee propone
un número más amplio de civilizaciones existentes en la actualidad: la
occidental (entre la que distingue como subcivilizaciones la latinoamericana y
la ortodoxa del Europa oriental), la musulmana, la judía, la hindú, la sínica,
la japonesa, la africana sub-sahariana y la budista.
Cultura
Petroglificos en
Gobustan Arte del antiguo
Egipto 1400.a.c. El
palacio hasht-behesht persa.
Azerbaiyan data de
10000
Años a.c indicando una
Cultura prospera.
Cultura
En latín: cultura,
'cultivo' es un término que tiene muchos significados interrelacionados. Por
ejemplo, en 1952, Alfred Kroeber y Clyde Kluckhohn compilaron una lista de 164
definiciones de "cultura" en Cultura: Una reseña crítica de conceptos
y definiciones. En el uso cotidiano, la palabra culturase emplea para dos
conceptos diferentes:
Excelencia en el gusto
por las bellas artes y las humanidades, también conocida como cultura. Cuando
el concepto surgió en Europa, entre los siglo XVIII y XIX, se refería a un
proceso de cultivación o mejora, como en la agricultura u horticultura. En el
siglo XIX, pasó primero a referirse al mejoramiento o refinamiento de lo
individual, especialmente a través de la educación, y luego al logro de las
aspiraciones o ideales nacionales. A mediados del siglo XIX, algunos
científicos utilizaron el término "cultura" para referirse a la
capacidad humana universal. Para el antipositivista y sociólogo alemán Georg
Simmel, la cultura se refería a "la cultivación de los individuos a través
de la injerencia de formas externas que han sido objetificadas en el transcurso
de la historia En el siglo XX, la "cultura" surgió como un concepto
central de la antropología, abarcando todos los fenómenos humanos que no son el
total resultado de la genética. Específicamente, el término "cultura"
en la antropología americana tiene dos significados: (1) la evolucionada
capacidad humana de clasificar y representar las experiencias con símbolos y
actuar de forma imaginativa y creativa; y (2) las distintas maneras en que la
gente vive en diferentes partes del mundo, clasificando y representando sus
experiencias y actuando creativamente. Después de la Segunda Guerra Mundial, el
término se volvió importante, aunque con diferentes significados, en otras
disciplinas como estudios culturales, psicología organizacional, sociología de
la cultura y estudios gerenciales.
Algunos etólogos han
hablado de cultura para referirse a costumbres, actividades o comportamientos
transmitidas de una generación a otra en grupos de animales por imitación
consciente de dichos comportamientos.
Formación del concepto
de cultura
La etimología del
término moderno tiene un origen clásico. En varias lenguas europeas, la palabra
"cultura" está basada en el término latino utilizado por Cicerón, en
su Tusculanae Disputationes, quien escribió acerca de una cultivación del alma
o "cultura animi", para entonces utilizando una metáfora agrícola
para describir el desarrollo de un alma filosófica, que fue comprendida teleológicamente
como uno de los ideales más altos posibles para el desarrollo humano. Samuel
Pufendorf llevó esta metáfora a un concepto moderno, con un significado
similar, pero ya sin asumir que la filosofía es la perfección natural del
hombre. Su uso, y que muchos escritores posteriores "se refieren a todas
las formas en la que los humanos comienzan a superar su barbarismo original y,
a través de artificios, se vuelven completamente humanos.
Como lo describe
Velkley
El término cultura que
originalmente significaba la cultivación del alma o la mente, adquiere la
mayoría de sus posteriores significados en los escritos de los pensadores
alemanes del siglo XVIII, quienes en varios niveles desarrollaron la crítica de
Rousseau al liberalismo moderno y la Ilustración. Además, un contraste entre
cultura y civilización está usualmente implícito por estos autores, aun cuando
no lo expresen así. Dos significados primarios de cultura surgen de este
período: cultura como un espíritu folclórico con una identidad única, y cultura
como la cultivación de la espiritualidad o la individualidad libre. El primer
significado es predominante dentro de nuestro uso actual del término cultura
pero el segundo juega todavía un importante rol en lo que creemos debería
lograr la cultura, como la expresión plena del ser único y auténtico.
Concepción clásica de
la cultura
En sus primeras
acepciones, cultura designaba el cultivo de los campos.El término cultura
proviene del latín cultus que a su vez deriva de la voz colere que significa
cuidado del campo o del ganado. Hacia el siglo XIII, el término se empleaba
para designar una parcela cultivada, y tres siglos más tarde había cambiado su
sentido como estado de una cosa, al de la acción: el cultivo
de la tierra o el
cuidado del ganado (Cuche, 1999: 10), aproximadamente en el sentido en que se
emplea en el español de nuestros días en vocablos como agricultura, apicultura,
piscicultura y otros. Por la mitad del siglo XVI, el término adquiere una
connotación metafórica, como el cultivo de cualquier facultad. De cualquier
manera, la acepción figurativa de cultura no se extenderá hasta el siglo XVII,
cuando también aparece en ciertos textos académicos.
El Siglo de las Luces
(siglo XVIII) es la época en que el sentido figurado del término como
"cultivo del espíritu" se impone en amplios campos académicos. Por
ejemplo, el Dictionnaire de l'Académie Française de 1718. Y aunque la
Enciclopedia lo incluye sólo en su sentido restringido de cultivo de tierras,
no desconoce el sentido figurado, que aparece en los artículos dedicados a la
literatura, la pintura, la filosofía y las ciencias. Al paso del tiempo, como
cultura se entenderá la formación de la mente. Es decir, se convierte
nuevamente en una palabra que designa un estado, aunque en esta ocasión es el
estado de la mente humana, y no el estado de las parcelasVoltaire, uno de los
pocos pensadores franceses del siglo XVIII que se mostraban partidarios de una
concepción relativista de la historia humana.
La clásica oposición
entre cultura y naturaleza también tiene sus raíces en esta época. En 1798, el
Dictionnaire incluye una acepción de cultura en que se estigmatiza el
"espíritu natural". Para muchos de los pensadores de la época, como
Jean Jacques Rousseau, la cultura es un fenómeno distintivo de los seres humanos,
que los coloca en una posición diferente a la del resto de animales. La cultura
es el conjunto de los conocimientos y saberes acumulados por la humanidad a lo
largo de sus milenios de historia. En tanto una característica universal, el
vocablo se emplea en número singular, puesto que se encuentra en todas las
sociedades sin distinción de etnias, ubicación geográfica o momento histórico.
Cultura y civilización
También es en el
contexto de la Ilustración cuando surge otra de las clásicas oposiciones en que
se involucra a la cultura, esta vez, como sinónimo de la civilización. Esta
palabra aparece por primera vez en la lengua francesa del siglo XVIII, y con
ella se significaba la refinación de las costumbres. Civilización es un término
relacionado con la idea de progreso. Según esto, la civilización es un estado
de la Humanidad en el cual la ignorancia ha sido abatida y las costumbres y
relaciones sociales se hallan en su más elevada expresión. La civilización no
es un proceso terminado, es constante, e implica el perfeccionamiento
progresivo de las leyes, las formas de gobierno, el conocimiento. Como la
cultura, también es un proceso universal que incluye a todos los pueblos,
incluso a los más atrasados en la línea de la evolución social. Desde luego,
los parámetros con los que se medía si una sociedad era más civilizada o más
salvaje eran los de su propia sociedad. En los albores del siglo XIX, ambos
términos, cultura y civilización eran empleados casi de modo indistinto, sobre
todo en francés e inglés (Thompson, 2002: 186).
Johann Gottfried
Herder. Según él, la cultura podía entenderse como la realización del genio
nacional (Volksgeist).Es necesario señalar que no todos los intelectuales
franceses emplearon el término. Rousseau y Voltaire se mostraron reticentes a
esta concepción progresista de la historia. Intentaron proponer una versión más
relativista de la historia, aunque sin éxito, pues la corriente dominante era
la de los progresistas. No fue en Francia, sino en Alemania donde las posturas
relativistas ganaron mayor prestigio. El término Kultur en sentido figurado
aparece en Alemania hacia el siglo XVII -aproximadamente.
Con la misma
connotación que en francés. Para el siglo XVIII goza de gran prestigio entre
los pensadores burgueses alemanes. Esto se debió a que fue empleado para
denostar a los aristócratas, a los que acusaban de tratar de imitar las maneras
"civilizadas" de la corte francesa. Por ejemplo, Immanuel Kant
apuntaba que "nos cultivamos por medio del arte y de la ciencia, nos
civilizamos [al adquirir] buenos modales y refinamientos sociales"
(Thompson, 2002: 187). Por lo tanto, en Alemania el término civilización fue
equiparado con los valores cortesanos, calificados de superficiales y
pretenciosos. En sentido contrario, la cultura se identificó con los valores
profundos y originales de la burguesía (Cuche, 1999:13).
En el proceso de
crítica social, el acento en la dicotomía cultura/civilización se traslada de
las diferencias entre estratos sociales a las diferencias nacionales. Mientras
Francia era el escenario de una de las revoluciones burguesas más importantes
de la historia, Alemania estaba fragmentada en múltiples Estados. Por ello, una
de las tareas que se habían propuesto los pensadores alemanes era la
unificación política. La unidad nacional pasaba también por la reivindicación
de las especificidades nacionales, que el universalismo de los pensadores
franceses pretendía borrar en nombre de la civilización. Ya en 1774, Johann
Gottfried Herder proclamaba que el genio de cada pueblo (Volksgeist) se
inclinaba siempre por la diversidad cultural, la riqueza humana y en contra del
universalismo. Por ello, el orgullo nacional radicaba en la cultura, a través
de la que cada pueblo debía cumplir un destino específico. La cultura, como la
entendía Herder, era la expresión de la humanidad diversa, y no excluía la
posibilidad de comunicación entre los pueblos.
Durante el siglo XIX,
en Alemania el término cultura evoluciona bajo la influencia del nacionalismo.
Mientras tanto, en Francia, el concepto se amplió para incluir no sólo el
desarrollo intelectual del individuo, sino el de la humanidad en su conjunto.
De aquí, el sentido francés de la palabra presenta una continuidad con el de
civilización: no obstante la influencia alemana, persiste la idea de que más
allá de las diferencias entre "cultura alemana" y "cultura
francesa" (por poner un ejemplo), hay algo que las unifica a todas: la
cultura humana.5
Definiciones de cultura
en las disciplinas sociales
Para efecto de las
ciencias sociales, las primeras acepciones de cultura fueron construidas a
finales del siglo XIX. Por esta época, la sociología y la antropología eran
disciplinas relativamente nuevas, y la pauta en el debate sobre el tema que
aquí nos ocupa la llevaba la filosofía. Los primeros sociólogos, como Émile
Durkheim, rechazaban el uso del término. Hay que recordar que en su
perspectiva, la ciencia de la sociedad debía abordar problemas relacionados con
la estructura social.6 Si bien es opinión generalizada que Carlos Marx dejó de
lado a la cultura, ello se ve refutado por las mismas obras del autor,
sosteniendo que las relaciones sociales de producción (la organización que
adoptan los seres humanos para el trabajo y la distribución social de sus
frutos) constituyen la base de la superestructura jurídico-política e
ideológica, pero en ningún caso un aspecto secundario de la sociedad. No es
concebible una relación social de producción sin reglas de conducta, sin
discursos de legitimación, sin prácticas de poder, sin costumbres y hábitos permanentes
de comportamiento, sin objetos valorados tanto por la clase dominante como por
la clase dominada. El desvelo de las obras juveniles de Marx, tanto de La
ideología alemana (1845-1846) en 1932 por la célebre edición del Instituto
Marx-Engels de la URSS bajo dirección de David Riazanov, como de los
Manuscritos económicos y filosóficos (1844) posibilitó que varios partidarios
de sus propuestas teóricas desarrollaran una teoría de la cultura marxista
(véase más adelante).
Los etnólogos y antropólogos británicos y
estadounidenses de las postrimerías del siglo XIX retomaron el debate sobre el
contenido de cultura. Estos autores tenían casi siempre una formación
profesional en derecho, pero estaban particularmente interesados en el
funcionamiento de las sociedades exóticas con las que Occidente se encontraba
en ese momento.7 En la opinión de estos pioneros de la etnología y la
antropología social (como Bachoffen, McLennan, Maine y Morgan), la cultura es
el resultado del devenir histórico de la sociedad. Pero la historia de la
humanidad en estos escritores era fuertemente deudora de las teorías ilustradas
de la civilización, y sobre todo, del darwinismo social de Spencer.
Definición de Tylor
E. B. Tylor, etnólogo
británico, dijo: "La principal tendencia de la cultura desde los orígenes
a los tiempos modernos ha sido del salvajismo hacia la civilización."
(1995:43).Como señala Thompson (2002: 190), la definición descriptiva de
cultura se encontraba presente en esos primeros autores de la antropología
decimonónica. El interés principal en la obra de estos autores (que abordaba
problemáticas tan disímbolas como el origen de la familia y el matriarcado, y
las supervivencias de culturas antiquísimas en la civilización occidental de su
tiempo) era la búsqueda de los motivos que llevaban a los pueblos,
Uno de los más
importantes etnógrafos de la época fue Gustav Klemm. En los diez tomos de su
obra Allgemeine Kulturgeschichte der Menschheit (1843-1852) 8 intentó mostrar
el desarrollo gradual de la humanidad por medio del análisis de la tecnología,
costumbres, arte, herramientas, prácticas religiosas. Una obra monumental, pues
incluía ejemplos etnográficos de pueblos de todo el mundo. El trabajo de Klemm
habría de tener eco en sus contemporáneos, empeñados en definir el campo de una
disciplina científica que estaba naciendo. Unos veinte años más tarde, en 1871,
Edward B. Tylor publicó en Primitive Culture una de las definiciones más
ampliamente aceptadas de cultura. Según Tylor, la cultura es:
...aquel todo complejo
que incluye el conocimiento, las creencias, el arte, la moral, el derecho, las
costumbres, y cualesquiera otros hábitos y capacidades adquiridos por el
hombre. La situación de la cultura en las diversas sociedades de la especie
humana, en la medida en que puede ser investigada según principios generales,
es un objeto apto para el estudio de las leyes del pensamiento y la acción del
hombre.
(Tylor, 1995: 29)
De esta suerte, una de
las principales aportaciones de Tylor fue la elevación de la cultura como
materia de estudio sistemático. A pesar de este notable avance conceptual, la
propuesta de Tylor adolecía de dos grandes debilidades. Por un lado, sacó del
concepto su énfasis humanista al convertir a la cultura en objeto de ciencia.
Por el otro, su procedimiento analítico era demasiado descriptivo. En el texto
citado arriba, Tylor plantea que "un primer paso para el estudio de la
civilización9 consiste en diseccionarla en detalles, y clasificar éstos en los
grupos adecuados" (Tylor, 1995:33). Según esta premisa, la mera
recopilación de los "detalles" permitiría el conocimiento de una
cultura. Una vez conocida, sería posible clasificarla en una graduación de más
a menos civilizada, premisa que heredó de los darwinistas sociales.
Definición de los
culturalistas
Una mujer hopi arregla
el peinado de una joven soltera de su tribu. Los antropólogos estadounidenses
de la primera mitad del siglo XX estaban muy interesados en la documentación
etnográfica de los pueblos indios, algunos de los cuales estaban en proceso de
extinción.La propuesta teórica de Tylor fue retomada y reelaborada
posteriormente, tanto en Gran Bretaña como en Estados Unidos. En este último
país, la antropología evolucionaba hacia una posición relativista, representada
en primera instancia por
Franz Boas. Esta
posición representaba un rompimiento con las ideas anteriores sobre la
evolución cultural, en especial las propuestas por los autores británicos y el
estadounidense Lewis Henry Morgan. Para éste último, contra quien Boas dirigió
sus críticas en uno de sus pocos textos teóricos, el proceso de la evolución
social humana (tecnología, relaciones sociales y cultura) podía ser equiparado
con el proceso de crecimiento de un individuo de la especie. Por lo tanto,
Morgan comparaba el salvajismo con la "infancia de la especie
humana", y la civilización, con la madurez.10 Boas fue sumamente duro con
las propuestas de Morgan y el resto de los antropólogos evolucionistas
contemporáneos. A lo que sus autores llamaban teoríassobre la evolución de la
sociedad, Boas las calificó de puras conjeturassobre el ordenamiento histórico
de fenómenos observados conforme a principios admitidos 1964:184.
La crítica de Boas en
contra de los evolucionistas es un eco de la perspectiva de los filósofos
alemanes como Herder y Wilhelm Dilthey. El núcleo de la propuesta radica en su
inclinación a considerar la cultura como un fenómeno plural. En otras palabras,
más que hablar de cultura, Boas hablaba de culturas. Para la mayor parte de los
antropólogos y etnólogos adscritos a la escuela culturalista estadounidense, el
estado del arte etnográfico al principio del siglo XX no permitía la
conformación de una teoría general sobre la evolución de las culturas. Por lo
tanto, la labor más importante de los estudiosos del fenómeno debía ser la
documentación etnográfica. De hecho, Boas escribió muy pocos textos teóricos,
en comparación con sus monografías sobre los pueblos indígenas de la costa
pacífica de América del Norte.
Los antropólogos
formados por Robin Reid hubieron de heredar muchas de las premisas de su
maestro. Entre otros casos notables, están el de Ruth Benedict. En su obra
Patterns of culture (1939), Benedict señala que cada cultura es un todo
comprensible sólo en sus propios términos12 y constituye una suerte de matriz
que da sentido a la actuación de los individuos en una sociedad. Alfred
Kroeber, retomando la oposición entre cultura y naturaleza, también señalaba
que las culturas son fenómenos sui generis pero, en sentido estricto, eran de
una categoría exterior a la naturaleza. Por lo tanto, según Kroeber, el estudio
de las culturas debía salirse del dominio de las ciencias naturales y encarar a
las primeras como lo que eran: fenómenos superorgánicos.13 Melville Herskovits
y Clyde Kluckhohn retomaron de Tylor su definición cientificista del estudio de
la cultura. Para el primero, también la recolección de rasgos definitorios de
las culturas permitiría su clasificación. Aunque, en este caso, la
clasificación no se realizaba en sentido diacrónico, sino espacial-geográfico
que habría de permitir el conocimiento de las relaciones entre los diferentes
pueblos asentados en un área cultural. Kluckhonn, por su parte, resume en su
texto Antropología la mayor parte de los postulados vistos en esta sección, y
reclama el dominio de lo cultural como el campo específico de la actividad
antropológica.
Por su parte Javier
Rosendo describe la cultura como el conjunto de rasgos que caracterizan a una
región o grupo de personas, con respecto al resto, que puede ir cambiando de
acuerdo a la época en la cual se vive. Estos rasgos pueden abarcar la danza,
tradiciones, arte, vestuario y religión.
Definición
funcionalista-estructural
La característica más
peculiar del concepto funcionalista de cultura se refiere precisamente a la
función social de la misma. El supuesto básico es que todos los elementos de
una sociedad (entre los que la cultura es uno más) existen porque son
necesarios. Esta perspectiva ha sido desarrollada tanto en antropología como en
sociología aunque, sin duda, sus primeras características fueron delineadas
involuntariamente por Émile Durkheim. Este sociólogo francés muy pocas veces
empleó el término como unidad analítica principal de su disciplina. En su libro
Las reglas del método sociológico (1895), plantea que la sociedad está
compuesta por entidades que tienen una función específica, integradas en un
sistema análogo al de los seres vivos, donde cada órgano está especializado en
el cumplimiento de una función vital. Del mismo modo en que los órganos de un
cuerpo son susceptibles a la enfermedad, las instituciones y costumbres, las
creencias y las relaciones sociales también pueden caer en un estado de anomia.
Durkheim y sus seguidores, sin embargo, no se ocupan exclusiva ni
principalmente de la cultura como objeto de estudio, sino de hechos sociales. A
pesar de ellos, sus propuestas analíticas fueron retomadas por autores
conspicuos de la antropología social británica y la sociología de la cultura de
Estados Unidos.
Más tarde, el polaco
Bronislaw Malinowski retomó tanto la descripción de cultura de Tylor como
algunos de los planteamientos de Durkheim relativos a la función social. Para
Malinowski, la cultura podía ser entendida como una «realidad sui generis» que
debía estudiarse como tal (en sus propios términos). En la categoría de cultura
incluía artefactos, bienes, procesos técnicos, ideas, hábitos y valores
heredados (Thompson, 2002: 193). También consideraba que la estructura social
podía ser entendida análogamente a los organismos vivos pero, a diferencia de
Durkheim, Malinowski tenía una tendencia más holística. Malinowski creía que
todos los elementos de la cultura poseían una función que les daba sentido y
hacía posible su existencia. Pero esta función no era dada únicamente por lo
social, sino por la historia del grupo y el entorno geográfico, entre muchos
otros elementos. El reflejo más claro de este pensamiento aplicado al análisis
teórico fue el libro Los argonautas del Pacífico Occidental (1922), una extensa
y detallada monografía sobre las distintas esferas de la cultura de los isleños
trobriandeses, un pueblo que habitaba en las islas Trobriand, al oriente de
Nueva Guinea.
Años más tarde, Alfred
Reginald Radcliffe-Brown, también antropólogo británico, retomaría algunas de
las propuestas de Malinowski, y muy especialmente las que se referían a la
función social. Radcliffe-Brown rechazaba que el campo de análisis de la
antropología fuera la cultura, más bien se encargaba del estudio de la
estructura social, un entramado de relaciones entre las personas de un grupo.
Sin embargo, también analizó aquellas categorías que habían sido descritas con
anterioridad por Malinowski y Tylor, siguiendo siempre el principio del
análisis científico de la sociedad. En su libro Estructura y función en la
sociedad primitiva (1975) Radcliffe-Brown establece que la función más
importante de las creencias y prácticas sociales es la del mantenimiento del
orden social, el equilibrio en las relaciones y la trascendencia del grupo en
el tiempo. Sus propuestas fueron retomadas más tarde por muchos de sus alumnos,
especialmente por Edward Evan Evans-Pritchard etnógrafo de los nuer y los
azande, pueblos del centro de África. En ambos trabajos etnográficos, la
función reguladora de las creencias y prácticas sociales está presente en el
análisis de esas sociedades, a la primera de las cuales, Evans-Pritchard llamó
"anarquía ordenada".
Definiciones simbólicas
Los orígenes de las
concepciones simbólicas de cultura se remontan a Leslie White, antropólogo
estadounidense formado en la tradición culturalista de Boas. A pesar de que en
su libro La ciencia de la cultura afirma, en un principio, que ésta es «el
nombre de un tipo preciso o clase de fenómenos, es decir, las cosas y los
sucesos que dependen del ejercicio de una habilidad mental, exclusiva de la especie
humana, que hemos llamado 'simbolizante'», en el transcurso de su texto, White
irá abandonando la idea de la cultura como símbolos para orientarse hacia una
perspectiva ecológica.14
Definición
estructuralista
Según la teoría
estructuralista, la mente humana clasifica todos los fenómenos del mundo,
estableciendo conjuntos clasificatorios a los que se adhieren cargas semánticas
(se convierten en símbolos). Por ejemplo, Héritier proponía que un par de
grupos clasificatorios universal es el que distingue hombres de mujeres, basado
en las diferencias fisiológicas. Lo que cambia son las atribuciones de cada
grupo: en algunas culturas, como la occidental, la mujer se encarga de criar a
los niños; en otras, esta tarea corresponde a los hombres.
El estructuralismo es
una corriente más o menos extendida en las ciencias sociales. Sus orígenes se
remontan a Ferdinand de Saussure, lingüista, quien propuso grosso modo que la
lengua es un sistema de signos. Tras su conversión a la antropología (tal como
la llama en Tristes trópicos), Claude Lévi-Strauss –influido por Roman
Jakobson– habría de retomar este concepto para el estudio de los hechos de
interés antropológico, entre los que la cultura era sólo uno más. De acuerdo
con Lévi-Strauss, la cultura es básicamente un sistema de signos15 producidos
por la actividad simbólica de la mente humana (tesis que comparte con White).
En Antropología
estructural (1958) Lévi-Strauss irá definiendo las relaciones que existen entre
los signos y símbolos del sistema, y su función en la sociedad, sin prestar
demasiada atención a este último punto. En resumen, se puede decir que en la
teoría estructuralista, la cultura es un mensaje que puede ser decodificado
tanto en sus contenidos, como en sus reglas. El mensaje de la cultura habla de
la concepción del grupo social que la crea, habla de sus relaciones con
internas y externas. En El pensamiento salvaje (1962), Lévi-Strauss apunta que
todos los símbolos y signos de que está hecha la cultura son productos de la
misma capacidad simbólica que poseen todas las mentes humanas. Esta capacidad,
básicamente consiste en la clasificación de las cosas del mundo en grupos, a
los que se atribuyen ciertas cargas semánticas. No existe grupo de símbolos o
signos (campo semántico) que no tenga uno complementario. Los signos y sus
significados pueden ser asociados por metáfora (como en el caso de las
palabras) o metonimia (como en el caso de los emblemas de la realeza) a
fenómenos significativos para el grupo creador del sistema cultural. Las asociaciones
simbólicas no necesariamente son las mismas en todas las culturas. Por ejemplo,
mientras en la cultura occidental, el rojo es el color del amor, en Mesoamérica
es el de la muerte.
Según la propuesta
estructuralista, las culturas de los pueblos "primitivos" y
"civilizados" están hechas de la misma materia y, por tanto, los
sistemas del conocimiento del mundo exterior dominantes en cada uno –magia en
los primeros, ciencia en los segundos– no son radicalmente diferentes. Aunque
son varias las distinciones que se pueden establecer entre culturas primitivas
y modernas: una de las más importantes es el modo en que manipulan los
elementos del sistema. En tanto que la magia improvisa, la ciencia procede
sobre la base del método científico.16 El uso del método científico no quiere
decir –según Lévi-Strauss– que las culturas donde la ciencia es dominante sean
superiores, o que aquellas donde la magia juega un papel fundamental sean menos
rigurosas o metódicas en su manera de conocer el mundo. Simplemente, son de
índole distinta unas de otras, pero la posibilidad de comprensión entre ambos
tipos de culturas radica básicamente en una facultad universal del género
humano.
En la perspectiva
estructuralista, el papel de la historia en la conformación de la cultura de
una sociedad no es tan importante. Lo fundamental es llegar a dilucidar las
reglas que subyacen en la articulación de los símbolos en una cultura, y
observar la manera en que éstos dotan de sentido la actuación de una sociedad.
En varios textos, Lévi-Strauss y sus seguidores (como Edmund Leach) parecen
insinuar, como Ruth Benedict, que la cultura es una suerte de patrón que
pertenece a todo el grupo social pero no se encuentra en nadie en particular.
Esta idea también fue retomada del concepto de lenguaje propuesto por Saussure.
Definición de la
antropología simbólica
La antropología
simbólica es una rama de las ciencias sociales cuyo desarrollo se relaciona con
la crítica al estructuralismo lévi-straussiano. Uno de los principales
exponentes de esta corriente es Clifford Geertz. Comparte con el
estructuralismo francés la tesis de la cultura como un sistema de símbolos
pero, a diferencia de Lévi-Strauss, Geertz señala que no es posible para los
investigadores el conocimiento de sus contenidos:
Al creer tal como Max
Weber que el hombre es un animal suspendido en tramas de significación tejidas
por él mismo, considero que la cultura se compone de tales tramas, y que el
análisis de ésta no es, por tanto, una ciencia experimental en busca de leyes,
sino una ciencia interpretativa en busca de significado.
(Geertz, 1988:)
Bajo la premisa
anterior, Geertz y la mayor parte de los antropólogos simbólicos ponen en duda
la autoridad de la etnografía. Señalan que a lo que pueden limitarse los
antropólogos es a hacer "interpretaciones plausibles" del significado
de la trama simbólica que es la cultura, a partir de la descripción densa de la
mayor cantidad de puntos de vista que sea posible conocer respecto a un mismo
suceso. En otro sentido, los simbólicos no creen que todos los elementos de la
trama cultural posean el mismo sentido para todos los miembros de una sociedad.
Más bien creen que pueden ser interpretados de modos diferentes, dependiendo,
ya de la posición que ocupen en la estructura social, ya de condicionamientos
sociales y psíquicos anteriores, o bien, del mismo contexto.
Definiciones marxistas
Tal como se señaló
anteriormente, Karl Marx a pesar de la opinión generalizada, puso atención en
el análisis de las cuestiones culturales, específicamente en su relación con el
resto de la estructura social. Según la propuesta teórica de Marx, el dominio
de lo cultural (constituido sobre todo por la ideología) es un reflejo de las
relaciones sociales de producción, es decir, de la organización que adoptan los
seres humanos frente a la actividad económica. La gran aportación del marxismo
en el análisis de la cultura es que ésta es entendida como el producto de las
relaciones de producción, como un fenómeno que no está desligado del modo de
producción de una sociedad. Asimismo, la considera como uno de los medios por
los cuales se reproducen las relaciones sociales de producción, que permiten la
permanencia en el tiempo de las condiciones de desigualdad entre las clases.En
sus interpretaciones más simplistas, la definición de la ideología en Marx ha
dado lugar a una tendencia a explicar las creencias y el comportamiento social
en función de las relaciones que se establecen entre quienes dominan el sistema
económico y sus subalternos. Sin embargo, son muchas las posturas donde la
relación entre la base económica y la superestructura cultural es analizada en
enfoques más amplios. Por ejemplo, Antonio Gramsci llama la atención a la
hegemonía, un proceso por medio del cual, un grupo dominante se legitima ante
los dominados, y estos terminan por ver natural y asumir como deseable la
dominación. Louis Althusser propuso que el ámbito de la ideología (el principal
componente de la cultura) es un reflejo de los intereses de la élite, y que a
través de los aparatos ideológicos del Estado se reproducen en el tiempo.
Así mismo, Michel
Foucault –en el conocido debate de noviembre de 1971 en Holanda con Noam
Chomsky– respondiendo la pregunta de que si la sociedad capitalista era
democrática, además de contestar negativamente –argumentando que una sociedad
democrática se basa en el efectivo ejercicio del poder por una población que no
esté dividida u ordenada jerárquicamente en clases– sostiene que, de manera
general, todos los sistemas de enseñanza –los cuales aparecen simplemente como
transmisores de conocimientos aparentemente neutrales–, están hechos para
mantener a cierta clase social en el poder, y excluir de los instrumentos de
poder a otras clases sociales.
Definición
neoevolucionista o ecofuncionalista
Plataforma petrolera en
el Mar del Norte. White proponía que la energía de que dispusiera una sociedad
es la que determina en buena medida la cultura. Occidente, por ejemplo, ha
modificado sus tecnologías para poder aprovechar diversas fuentes energéticas a
lo largo de su historia. La mayor cantidad de energía disponible ha permitido a
su vez el desarrollo de nuevas tecnologías, creencias y formas de relaciones
sociales. Sin embargo, como señalan Rappaport y Morán, es posible que la
expansión en el consumo energético produzca una desadaptación ecológica y
conduzca a la civilización Occidental a su desaparición.
Si bien el estudio de
la cultura nació como una inquietud por el cambio de las sociedades a lo largo
del tiempo, el desprestigio en el que cayeron los primeros autores de la antropología
fue un terreno fértil para que arraigaran en la reflexión sobre la cultura las
concepciones ahistóricas. Salvo los marxistas, interesados en el proceso
revolucionario hacia el socialismo, el resto de las disciplinas sociales no
prestaron mayor atención al problema de la evolución cultural.
Para introducir las
definiciones neoevolucionistas de cultura, es necesario recordar que los
evolucionistas sociales de finales del siglo XIX (representados, entre otros,
por Tylor), pensaban que las sociedades "primitivas" de su época eran
residuos de antiguas formas culturales, por las que necesariamente habría
pasado la civilización de Occidente antes de llegar a ser lo que era en ese
momento. Como se indicó antes, Boas y sus discípulos echaron por tierra estos
argumentos, señalando que nada probaba la veracidad de estas suposiciones. Sin
embargo, en Estados Unidos, hacia la década de 1940 tuvo lugar un nuevo viraje
del enfoque temporal de la antropología. Éste nuevo rumbo es el
neoevolucionista, interesado entre otras cosas, por el cambio socio-cultural y
las relaciones entre cultura y medio ambiente.
White y Steward
Según el
neoevolucionismo, la cultura es el producto de las relaciones históricas entre
un grupo humano y su medio ambiente. De esta manera se pueden resumir las
definiciones de cultura propuestas por Leslie White (1992) y Julian Steward
(1992), quienes encabezaron la corriente neoevolucionista en su nacimiento. El
énfasis de la nueva corriente antropológica se movió del funcionamiento de la
cultura a su carácter dinámico. Este cambio de paradigma representa una clara
oposición al funcionalismo estructuralista, interesado en el funcionamiento
actual de la sociedad; y el culturalismo, que aplazaba el análisis histórico
para un momento en que los datos etnográficos lo permitieran.
Tanto Steward como
White concuerdan en que la cultura es sólo uno de los ámbitos de la vida
social. Para White, la cultura no es un fenómeno que deba entenderse en sus
propios términos, como proponían los culturalistas. El aprovechamiento
energético es el motor de las transformaciones culturales: estimula la
transformación de la tecnología disponible, tendiendo siempre a mejorar. Así,
la cultura está determinada por la forma en la que el grupo humano aprovecha su
entorno. Este aprovechamiento se traduce a su vez en energía. El desarrollo de
la cultura de un grupo es proporcional la cantidad de energía que la tecnología
disponible le permite aprovechar. La tecnología determina las relaciones
sociales y esencialmente la división del trabajo como una prístina forma de
organización. A su vez, la estructura social y la división del trabajo se
reflejan en el sistema de creencias del grupo, que formula conceptos que le
permiten comprender el entorno que le rodea. Una modificación en la tecnología
y la cantidad de energía aprovechada se traduce, por tanto, en modificaciones
en todo el conjunto.
Steward, por su parte,
retomaba de Kroeber la concepción de la cultura como un hecho que se encontraba
por encima y fuera de la naturaleza. Sin embargo, Steward sostenía que había un
diálogo entre ambos dominios. Opinaba que la cultura es un fenómeno o capacidad
del ser humano que le permite adaptarse a su medio biológico. Uno de los
principales conceptos en su obra es el de evolución. Steward planteaba que la
cultura sigue un proceso de evolución multilineal (es decir, no todas las
culturas pasan de un estado salvaje a la barbarie, y de ahí a la civilización),
y que este proceso se basa en el desarrollo de tipos culturales derivados de
las adaptaciones culturales al medio físico de una sociedad. Steward introduce
en las ciencias sociales el término de ecología, señalando con él: el análisis
de las relaciones existentes entre todos los organismos que comparten un mismo
nicho ecológico.
Marvin Harris y el
materialismo cultural
Dentro del tipo de
ideas introducidas por White y Steward, cabe señalar el materialismo cultural
propugnado por Marvin Harris y otros antropólogos estadounidenses. Esta
corriente puede ser asimilada a una forma de ecofuncionalismo en el que se
encajan ciertas divisiones introducidas por Marx. Para el materialismo
cultural, entender la evolución cultural y la configuración de las sociedades
depende básicamente de condiciones materiales, tecnológicas e
infraestructurales. El materialismo cultural establece una triple división
entre grupos de conceptos que atiende a su relación causal. Esos grupos se
llaman: infraestructura (modo de producción, tecnología, condiciones
geográficas, etc.), estructura (modo de organización social, estructura
jerárquica, etc.) y supraestructura (valores religiosos y morales, creaciones
artísticas, leyes, etc.).
Evolución cultural
Había por lo menos una
gran distancia conceptual entre la propuesta de White y de Steward. El primero
se inclinaba por el estudio de la cultura como fenómeno total, en tanto que el
segundo se mantenía más proclive al relativismo. Por ello, entre las
limitaciones que tuvieron que superar sus sucesores estuvo la de concatenar
ambas posturas, para unificar la teoría de los estudios de la ecología
cultural. De esta suerte, Marshall Sahlins propuso que la evolución cultural
sigue dos direcciones. Por un lado, crea diversidad "a través de una
modificación de adaptación: las nuevas formas se diferencian de las viejas. Por
otra parte, la evolución genera progreso: las formas superiores surgen de las
inferiores y las sobrepasan".
La idea de que la
cultura se transforma siguiendo dos líneas simultáneas fue desarrollada por
Darcy Ribeiro, que introdujo el concepto de proceso civilizatorio20 para
comprender las transformaciones de la cultura.
Con el tiempo, el
neoevolucionismo sirvió como una de las principales bisagras entre las ciencias
sociales y las ciencias naturales, especialmente como puente con la biología y
la ecología. De hecho, su propia vocación como enfoque holístico le ha
convertido en una de las corrientes más interdisciplinarias de las disciplinas
que estudian la humanidad. A partir de la década de 1960, la ecología entró en
una relación muy estrecha con los estudios culturales de corte evolutivo. Los
biólogos habían descubierto que los seres humanos no son los únicos animales
que poseen cultura: se habían encontrado indicios de ella entre algunos
insectos, pero especialmente entre los primates. Roy Rappaport introdujo en la
discusión de lo social la idea de que la cultura forma parte de la misma
biología del ser humano, y que la evolución misma del ser humano se debe a la
presencia de la cultura. Señalaba que:
...superorgánica o no,
se debe tener presente que la cultura en sí pertenece a la naturaleza. Emergió
en el curso de la evolución mediante procesos de selección natural diferentes
sólo en parte de aquellos que produjeron los tentáculos del pulpo […] Aunque la
cultura está altamente desarrollada en los seres humanos, estudios etológicos
recientes han indicado alguna capacidad simbólica entre otros animales. […]
Aunque las culturas pueden imponerse a los sistemas ecológicos, hay límites
para esas imposiciones, ya que las culturas y sus componentes están sujetos a
su vez a procesos selectivos.
(Rappaport, 1998:
273-274)
Los nuevos
descubrimientos en la etología (ciencia que estudia el comportamiento de los
animales) animaron a muchos biólogos a intervenir en el debate sociológico de
la cultura. Algunos de ellos buscaban establecer relaciones entre la cultura
humana y las formas primitivas de cultura observadas, por ejemplo, entre los
macacos de Japón. Uno de los ejemplos más conocidos es el de Sherwood Washburn,
profesor de antropología de la Universidad de California. Al frente de un
equipo multidisciplinario, emprendió la tarea de buscar cuáles eran los
orígenes de la cultura humana. Como primera parte de su proyecto, analizó el
comportamiento social de los primates superiores. En segundo lugar, suponiendo
que los bosquimanos !kung eran los últimos reductos de las formas más
primitivas de cultura humana, procedió al estudio de su cultura. La tercera
etapa del programa de Washburn (en el que colaboraron Richard Lee e Irven de
Vore, y que se prolongó durante la primera mitad de los años sesenta) fue
proceder a la comparación de los resultados de ambas investigaciones, y
especuló sobre esta base acerca de la importancia de la cacería en la
construcción de la sociedad y la cultura.
Esta hipótesis fue
presentada en un congreso llamado Man, the Hunter, realizado en la Universidad
de Chicago en 1966. Fuera porque la investigación se apoyaba en premisas sobre
la evolución cultural que fueron desechadas desde los tiempos de Boas, o porque
era una tesis que negaba la importancia de la mujer en la construcción de la
cultura, la tesis de Washburn, Lee y De Vore no fue bien recibida.
Esta definición,
atiende a la característica principal de la cultura, que es una obra
estrictamente de creación humana, a diferencia de los procesos que realiza la
naturaleza, por ejemplo, el movimiento de la tierra, las estaciones del año,
los ritos de apareamiento de las especies, las mareas e incluso la conducta de
las abejas que hacen sus panales, elaboran miel, se orientan para encontrar el
camino de regreso pero, que a pesar de eso, no constituyen una cultura, pues
todas las abejas del mundo hacen exactamente lo mismo, de manera mecánica, y no
pueden cambiar nada. Exactamente lo contrario ocurren en el caso de las obras,
ideas y actos humanos, ya que estos transforman o se agregan a la naturaleza,
por ejemplo, el diseño de una casa, la receta de un dulce de miel o de
chocolate, la elaboración de un plano, la simple idea de las relaciones
matemáticas, son cultura y sin la creación humana no existirían por obra de la
naturaleza.
En 1998, Jesús Mosterín
publicó su libro ¡Vivan los animales!, donde explica qué es la cultura.
La cultura no es un
fenómeno exclusivamente humano, sino que está bien documentada en muchas
especies de animales superiores no humanos. Y el criterio para decidir hasta
qué punto cierta pauta de comportamiento es natural o cultural no tiene nada
que ver con el nivel de complejidad o de importancia de dicha conducta, sino
sólo con el modo como se trasmite la información pertinente a su ejecución. […]
Los chimpancés son animales muy culturales. Aprenden a distinguir cientos de
plantas y sustancias, y a conocer sus funciones alimentarias y astringentes.
Así logran alimentarse y contrarrestar los efectos de los parásitos. Tienen muy
poco comportamiento instintivo o congénito. No existe una 'cultura de los
chimpancés' común a la especie. Cada grupo tiene sus propias tradiciones
sociales, venatorias, alimentarias, sexuales, instrumentales, La cultura es tan
importante para los chimpancés, que todos los intentos de reintroducir en la
selva a los chimpancés criados en cautividad fracasan lamentablemente. Los
chimpancés no sobreviven. Les falta la cultura. No saben qué comer, cómo
actuar, cómo interaccionar con los chimpancés silvestres, que los atacan y
matan. Ni siquiera saben cómo hacer cada noche su alto nido-cama para dormir
sin peligro en la copa de un árbol. Durante los cinco años que el pequeño
chimpancé duerme con su madre tiene unas 2.000 oportunidades de observar cómo
se hace el nido-cama. Los chimpancés hembras separados de su grupo y criados
con biberón en el zoo ni siquiera saben cómo cuidar a sus propias crías, aunque
lo aprenden si ven películas o vídeos de otros chimpancés criando
(Jesús Mosterín, ¡Vivan
los animales! 1998: 146-7, 151-2)
Definición de cultura
en la Iglesia católica
La definición clásica
de cultura en la Iglesia católica se encuentra en el concilio Vaticano II:
Con la palabra cultura
se indica, en sentido general, todo aquello con lo que el hombre afina y
desarrolla sus innumerables cualidades espirituales y corporales; procura
someter el mismo orbe terrestre con su conocimiento y trabajo; hace más humana
la vida social, tanto en la familia como en toda la sociedad civil, mediante el
progreso de las costumbres e instituciones; finalmente, a través del tiempo
expresa, comunica y conserva en sus obras grandes experiencias espirituales y
aspiraciones para que sirvan de provecho a muchos, e incluso a todo el género
humano.
(Constitución dogmática
Gaudium et spes, 1965, n. 53)
En la definición
destacan dos aspectos: el poner al individuo al centro, siendo la cultura un
producto del hombre y al servicio del hombre; y el conjugar la formación de
cada persona a través de la cultura, con la contribución específica de una
comunidad al progreso de la humanidad. Este concepto de cultura es la base para
explicar el proceso de la inculturación o inserción la Iglesia católica en una
cultura y expresión del cristianismo en una nueva modalidad y culturalidad.
El concepto científico
de cultura
El concepto científico
de cultura hizo uso desde el principio de ideas de la teoría de la información,
de la noción de meme introducida por Richard Dawkins, de los métodos
matemáticos desarrolladas en la genética de poblaciones por autores como Luigi
Luca Cavalli-Sforza y de los avances en la compresión del cerebro y del
aprendizaje. Diversos antropólogos, como William Durham, y filósofos, como
Daniel Dennett y Jesús Mosterín, han contribuido decisivamente al desarrollo de
la concepción científica de la cultura. Mosterín define la cultura como la
información transmitida por aprendizaje social entre animales de la misma
especie. Como tal, se contrapone a la naturaleza, es decir, a la información
transmitida genéticamente. Si los memes son las unidades o trozos elementales
de información adquirida, la cultura actual de un individuo en un momento
determinado sería el conjunto de los memes presentes en el cerebro de ese
individuo en ese momento. A su vez, la noción vaga de cultura de un grupo
social es analizada por Mosterín en varias nociones precisas distintas,
definidas todas ellas en función de los memes presentes en los cerebros de los
miembros del grupo.23
Industria cultural
Es la cultura que está,
como un mercado, sujeta a las leyes de la oferta y la demanda de la economía
capitalista.
Socialización de la
cultura
La importante
aportación de la psicología humanista de, por ejemplo, Erik Erikson con una
teoría psicosocial para explicar los componentes socioculturales del desarrollo
personal.
Cada miembro de la
especie podría acceder a ella desde una fuente común, sin limitarse, ejemplo de
ello: el conocimiento transmitido por los padres.Debe poder ser incrementada en
las ulteriores generaciones.Ha de resultar universalmente compartible por todos
aquellos que poseen un lenguaje racional y significativo.Así, el ser humano
tiene la facultad de enseñar al animal, desde el momento en que es capaz de
entender su rudimentario aparato de gestos y sonidos, llevando a cabo nuevos
actos de comunicación; pero los animales no pueden hacer algo parecido con
nosotros. De ellos podemos aprender por la observación, como objetos, pero no
mediante el intercambio cultural, es decir, como sujetos.
Clasificación
La cultura se
clasifica, respecto a sus definiciones, de la siguiente manera: Tópica: La
cultura consiste en una lista de tópicos o categorías, tales como organización
social, religión o economía. Histórica: La cultura es la herencia social, es la
manera que los seres humanos solucionan problemas de adaptación al ambiente o a
la vida en común. Mental: La cultura es un complejo de ideas, o los hábitos
aprendidos, que inhiben impulsos y distinguen a las personas de los demás
Estructural: La cultura consiste en ideas, símbolos o comportamientos,
modelados o pautados e inter-relacionados. Simbólica: La cultura se basa en los
significados arbitrariamente asignados que son compartidos por una sociedad. La
cultura puede también ser clasificada del siguiente modo: Según su extensión
Universal: cuando es tomada desde el punto de vista de una abstracción a partir
de los rasgos que son comunes en las sociedades del mundo. Por ej., el saludo.
Total: conformada por la suma de todos los rasgos particulares a una misma
sociedad. Particular: igual a la subcultura; conjunto de pautas compartidas por
un grupo que se integra a la cultura general y que a su vez se diferencia de
ellas. Ej.: las diferentes culturas en un mismo país. Según su desarrollo Primitiva: aquella
cultura que mantiene rasgos precarios de desarrollo técnico y que por ser
conservadora no tiende a la innovación. Civilizada: cultura que se actualiza
produciendo nuevos elementos que le permitan el desarrollo a la sociedad.
Analfabeta o pre-alfabeta: se maneja con lenguaje oral y no ha incorporado la
escritura ni siquiera parcialmente. Alfa beta: cultura que ya ha incorporado el
lenguaje tanto escrito como oral.
Según su carácter
dominante Sensista: cultura que se manifiesta exclusivamente por los sentidos y
es conocida a partir de los mismos. Racional: cultura donde impera la razón y
es conocido a través de sus productos tangibles. Ideal: se construye por la
combinación de la sensista y la racional Según su dirección Posfigurativa:
aquella cultura que mira al pasado para repetirlo en el presente. Cultura
tomada de nuestros mayores sin variaciones. Es generacional y se da
particularmente en pueblos primitivos. Configurativa: la cultura cuyo modelo no
es el pasado, sino la conducta de los contemporáneos. Los individuos imitan
modos de comportamiento de sus pares y recrean los propios. Prefigurativa: aquella
cultura innovadora que se proyecta con pautas y comportamientos nuevos y que
son válidos para una nueva generación y que no toman como guía el modelo de los
padres a seguir pero si como referentes.
Elementos de la cultura
La cultura forma todo
lo que implica transformación y seguir un modelo de vida. Los elementos de la
cultura se dividen en:
a) Materiales. Son
todos los objetos, en su estado natural o transformados por el trabajo humano,
que un grupo esté en condiciones de aprovechar en un momento dado de su devenir
histórico: tierra, materias primas, fuentes de energía, herramientas,
utensilios, productos naturales y manufacturados, etcétera.
b) De organización. Son
las formas de relación social sistematizadas, a través de las cuales se hace
posible la participación de los miembros del grupo cuya intervención es
necesaria para cumplir la acción. La magnitud y otras características
demográficas de la población son datos importantes que deben tomarse en cuenta
al estudiar los elementos de organización de cualquier sociedad o grupo.
c) De conocimiento. Son
las experiencias asimiladas y sistematizadas que se elaboran, se acumulan y
trasmiten de generación a generación y en el marco de las cuales se generan o
incorporan nuevos conocimientos.
d) Simbólicos. Son los
diferentes códigos que permiten la comunicación necesaria entre los
participantes en los diversos momentos de una acción. El código fundamental es
el lenguaje, pero hay otros sistemas simbólicos significativos que también
deben ser compartidos para que sean posibles ciertas acciones y resulten
eficaces.
e) Emotivos, que
también pueden llamarse subjetivos. Son las representaciones colectivas, las
creencias y los valores integrados que motivan a la participación y/o la
aceptación de las acciones: la subjetividad como un elemento cultural
indispensable.
Dentro de toda cultura
hay dos elementos a tener en cuenta: Rasgos culturales: porción más pequeña y
significativa de la cultura, que da el perfil de una sociedad. Todos los rasgos
se transmiten siempre al interior del grupo y cobran fuerza para luego ser
exteriorizados .Complejos culturales: contienen en si los rasgos culturales en
la sociedad.
Cambios culturales
Los cambios culturales:
son los cambios a lo largo del tiempo de todos o algunos de los elementos
culturales de una sociedad (o una parte de la misma).
Enculturación: es el
proceso en el que el individuo se culturiza, es decir, el proceso en el que el
ser humano, desde que es niño o niña, se culturiza. Este proceso es parte de la
cultura, y como la cultura cambia constantemente, también lo hacen la forma y
los medios con los que se culturaliza. Aculturación: se da normalmente en
momento de conquista o de invasión. Es normalmente de manera forzosa e
impuesta, como la conquista de América, la invasión de Iraq. Ejemplos de
resultados de este fenómeno: comida (potaje, pozole), huipil. El fenómeno
contrario recibe el nombre de deculturación, y consiste en la pérdida de
características culturales propias a causa de la incorporación de otras
foráneas.Transculturación: La transculturación es un fenómeno que ocurre cuando
un grupo social recibe y adopta las formas culturales que provienen de otro
grupo. Inculturación: se da cuando la persona se integra a otras culturas, las
acepta y dialoga con la gente de esa determinada cultura. La cultura está
basada en todos nosotros.
Cultura en animales
no-humanos
Algunos autores afirman
que los animales de otras especies actúan por instinto y conductas no
variables, por lo cual no podemos hablar de conductas culturales fuera de la
especie animal homo sapiens.
Por el contrario, otros
autores afirman que existen animales de otras especies que también tienen
conductas culturales. Jane Goodall fue el primer humano en descubrir una
cultura no-humana, la cultura de los chimpancés. El filósofo Jesus Mosterín
explica uno de los elementos de la cultura de los chimpancés:
«La cultura no es un
fenómeno exclusivamente humano, sino que está bien documentada en muchas
especies de animales superiores no humanos. Y el criterio para decidir hasta
qué punto cierta pauta de comportamiento es natural o cultural no tiene nada
que ver con el nivel de complejidad o de importancia de dicha conducta, sino
sólo con el modo como se trasmite la información pertinente a su ejecución. Los
chimpancés son animales muy culturales. Aprenden a distinguir cientos de
plantas y sustancias, y a conocer sus funciones alimentarias y astringentes.
Así logran alimentarse y contrarrestar los efectos de los parásitos. Tienen muy
poco comportamiento instintivo o congénito. No existe una 'cultura de los
chimpancés' común a la especie. Cada grupo tiene sus propias tradiciones
sociales, venatorias, alimentarias, sexuales, instrumentales, La cultura es tan
importante para los chimpancés, que todos los intentos de reintroducir en la
selva a los chimpancés criados en cautividad fracasan lamentablemente. Los
chimpancés no sobreviven. Les falta la cultura. No saben qué comer, cómo
actuar, cómo interaccionar con los chimpancés silvestres, que los atacan y
matan. Ni siquiera saben cómo hacer cada noche su alto nido-cama para dormir
sin peligro en la copa de un árbol. Durante los cinco años que el pequeño
chimpancé duerme con su madre tiene unas 2.000 oportunidades de observar cómo
se hace el nido-cama. Los chimpancés hembras separados de su grupo y criados
con biberón en el zoo ni siquiera saben cómo cuidar a sus propias crías, aunque
lo aprenden si ven películas o vídeos de otros chimpancés criando.
Jesús Mosterín. ¡Vivan
los animales! Madrid: Debate, 1998. (Págs. 146-7, 151-2).
Lenguaje
Se llama lenguaje (del
provenzal lenguatge1 y este del latín lingua) a cualquier sistema de
comunicación estructurado, para el que existe un contexto de uso y ciertos
principios combinatorios formales. Existen contextos tanto naturales como artificiales.
El lenguaje humano se
basa en la capacidad de los seres humanos para comunicarse por medio de signos
(usualmente secuencias sonoras, pero también gestos y señas, así como signos
gráficos). Principalmente lo hacemos utilizando el signo lingüístico. Aun así,
hay diversos tipos de lenguaje. El lenguaje humano puede estudiarse en cuanto a
su desarrollo desde dos puntos de vista complementarios: la ontogenia, que
remite al proceso de adquisición del lenguaje por el ser humano, y la
filogenia. El lenguaje animal se basa en el uso de señales sonoras, visuales, y
olfativas, a modo de signos, para señalar a un referente o un significado
diferente de dichas señales. Dentro del lenguaje animal están los gritos de
alarma, el lenguaje de las abejas, etc. Los lenguajes formales son
construcciones artificiales humanas, que se usan en matemática y otras
disciplinas formales, incluyendo lenguajes de programación. Estas
construcciones tienen estructuras internas que comparten con el lenguaje humano
natural, por lo que pueden ser en parte analizados con los mismos conceptos que
éste.
Características de las
lenguas naturales
El lingüista Julio
Mejias habla de quince rasgos definitorios de la lengua, algunos de los cuales
están presentes en la comunicación animal y los lenguajes formales. Sin
embargo, sólo las lenguas naturales tiene estos quince rasgos de Hockett y, por
tanto, esta lista caracteriza lo que es una lengua natural. Entre los rasgos
más definitorios están la arbitrariedad (de la relación entre el signo y el significado),
la productividad (que permite producir nuevos mensajes nunca antes realizados),
y la estructura jerárquica (según la cual las lenguas humanas poseen reglas o
principios sintácticos y gramaticales, por lo que las producciones no son
aleatorias).
Diversas definiciones
Hay una inmensidad de
definiciones sobre qué es el lenguaje humano, dependiendo de cada autor en cada
época y en cada circunstancia. Una selección de varias de las definiciones que
se le ha dado al lenguaje: Por el lenguaje entendemos un sistema de códigos con
cuya ayuda se designan los objetos del mundo exterior, sus acciones, cualidades
y relaciones entre los mismos. (A. R. Luria, 1977). El lenguaje es un hábito
manipulatorio (J.B. Watson, 1924). El lenguaje es un conjunto finito o infinito
de oraciones, cada una de las cuales posee una extensión finita y construida a
partir de un conjunto finito de elementos (Noam Chomsky, 1957) El lenguaje es
una instancia o facultad que se invoca para explicar que todos los hombres
hablan entre sí (J. P. Bornchart, 1957).
Lenguaje humano
El lenguaje humano se
debe a adaptaciones evolutivas que se dan exclusivamente en seres humanos de la
especie Homo Sapiens. La conducta lingüística en los humanos no es de tipo
instintivo sino que debe ser adquirido por contacto con otros seres humanos. La
estructura de las lenguas naturales, que son el resultado concreto de la
capacidad humana de desarrollar lenguaje, permite de comunicar ideas y
emociones por medio de un sistema de sonidos articulados, de trazos escritos
y/o de signos convencionales, por medio de los cuales se hace posible la
relación y el entendimiento entre individuos. El lenguaje humano permite la
expresión del pensamiento y de exteriorización de los deseos y afectos.
La capacidad humana
para el lenguaje tal como se refleja en las lenguas naturales es estudiada por
la lingüística. Se considera que la progresión de las lenguas naturales va
desde el habla, y luego por la escritura y, finalmente, se instala una
comprensión y explicación de la gramática
Desde el punto de vista social e histórico el lenguaje humano ha dado
lugar a idiomas que viven, mueren, se mudan de un lugar a otro, y cambian con
el paso del tiempo. Cualquier idioma que deja de cambiar o de desarrollarse es
categorizado como lengua muerta. Por el contrario, cualquier idioma por hecho
de no ser una lengua muerta, y formar parte de las lenguas vivas o modernas,
está sufriendo continuamente reajustes que acumulativamente son los
responsables del llamado
Neurolingüística
Algunas de las áreas
cerebrales asociadas con el procesamiento del lenguaje: Área de Broca (Azul),
Área de Wernicke (Verde), Circunvolución Supramarginal (Amarillo),
Circunvolución Angular (Naranjado) ,Corteza auditiva primaria (Rosado)
La neurolingüística es
el área disciplinar dependiente de la neuroanatomía que se preocupa por la
computación cerebral del lenguaje humano. Las principales áreas del cerebro que
se encargan de procesar el lenguaje son: Área del lenguaje hablado: Área de
Broca (No. 44) Hemisferio dominante. Área de comprensión del lenguaje hablado:
Área de Wernicke. Corresponde a las áreas de Broadman No. 21, 22, 39 y 42.
Lóbulo temporal izquierdo.
Patologías
Alteraciones de
lenguaje:
Trastornos del lenguaje
oral: por causas orgánicas o por causas psicológicas. Disartria: Dificultad para articular sílabas.
Se observa en la parálisis general progresiva, lesiones de algunos nervios
craneales y en las intoxicaciones por alcohol y barbitúricos.6 Dislalia:
Sustitución, alteración u omisión de los fonemas sin que haya trastornos de los
órganos del habla.6 Ejemplo: Rotacismo (R), Labdacismo (L), Sigmacismo (S),
Deltacismo (D), Gammacismo (G), Lalación (reemplazo de la R por la L). Afasia:
Imposibilidad para comunicarse por lenguaje hablado, leído o escrito como
consecuencia de una lesión cerebral, una vez que el sujeto ha adquirido un
lenguaje siquiera elemental.7 Hay tres tipos:
Afasia motriz o de Broca (afasia de expresión): Lesión del área 44 de
Broadman del hemisferio izquierdo. El paciente comprende lo que se le dice y
sabe lo que quiere decir, pero no lo puede expresar, ni verbal ni escrito fasia sensorial o de Wernicke (afasia de
comprensión): El paciente habla pero no coordina las palabras o los sonidos,
oye pero no comprende las palabras que se le dirige, ve las letras y signos
escritos pero es incapaz de leerlas (Alexia) e incapaz de escribir (Agrafia).
Afasia sensorial o global (Expresión - comprensión): Lesiones de los lóbulos
frontal y temporal del hemisferio izquierdo. Imposibilidad de hablar y
alteraciones de la compresión verbal, de la lectura y escrituraDisfemias:
Alteración en la emisión de las palabras. Las más frecuentes son el tartamudeo
y el balbuceo. Característico en neuróticos y psicópatas. Disfonías:
Alteraciones del tono y timbre de voz cuya causa reside en el aparto fonador.
Ejemplo: Afonía en los alcohólicos, voz apagada en deprimidos. Trastornos del
lenguaje escrito Disgrafía: Irregularidades graves en los trazos de la
escritura. Ejemplo: Alcoholismo, edad, senil, parálisis general progresiva.
Agrafia y alexia: La agrafia es la imposibilidad de expresar los pensamientos
por medio de la escritura. La alexia es la dificultad para reconocer letras.
Trastornos del lenguaje mímico: Cuantitativos: Hipermimia: Exageración de
rasgos fisonómicos. Ejemplo: Excitación psicomotriz, esquizofrenias. Hipomimia:
Disminución general de la mímica, se ve en los estados catatónicos,
esquizofrenia y en la indiferencia afectiva. Amimia: Inmovilidad de los rasgos
fisonómicos. No hay expresión afectiva. Esquizofrenia, depresión o en los
estados estupurosos. Trastornos cualitativos: Paramimias: Expresiones no
relacionadas con el estado de ánimo del sujeto. Simulaciones de los
delincuentes y estados delirantes.
El lenguaje en la
naturaleza
Comunicación química
Depende del sentido del olfato y en algunas ocasiones del gusto. Estas señales
pueden recorrer grandes distancias cuando son transportadas por las corrientes
del aire, aunque sólo son percibidas a favor del viento. Las sustancias
químicas específicas que producen efectos concretos que se llaman feromonas. En
las colonias de abejas, por ejemplo, la reina produce una feromona realque
impide el desarrollo de los ovarios de las obreras. Las feromonas tienen una
gran importancia en lo relativo a la atracción sexual.
Comunicación acústica
Las ondas sonoras
pueden variar de altura e intensidad con rapidez. Sirven para trasmitir mucha
información. Estas señales viajan en todas direcciones y el receptor las
localiza con facilidad. Por ejemplo, los monos aulladores y algunas aves, ranas
y sapos poseen grandes sacos vocales que aumentan considerablemente los sonidos
que emiten. En el caso de los sapos, emiten un sonido para atraer a la hembra y
otro para avisar a otros que él también es macho. Las cigarras que cantan son
machos, y lo hacen para atraer a las hembras. Los pollitos emiten sonidos de
distinta intensidad en donde avisan a la gallina en distintas situaciones (si
están asustados o si tienen hambre o frío). Los cocodrilos, cuando están por
nacer, emiten sonidos con lo que avisan a su madre y ella destapa el nido
subterráneo para que los pequeños puedan subir a la superficie.
Comunicación visual
Muchos animales
diferentes usan estas señales, que se pueden encender y apagar en un instante,
aunque por lo general son útiles en determinadas horas del día. Suelen ser
llamativas o consistir en movimientos bruscos. Por ejemplo, una de las garras
del cangrejo violinista macho es mayor que la otra, tiene colores fuertes y la
sacude para atraer a las hembras. Los colores y diseños de las alas de las
mariposas y de los machos de muchas aves atraen a sus compañeras en distancias
cortas. Cuando vuelan por la noche, los lampíridos machos producen destellos
luminosos con señales características, mientras que las hembras responden con
sus destellos desde el suelo.
Comunicación táctil


La comunicación táctil
se refiere a las señales transmitidas a través del contacto de la piel o partes
exteriores de los seres vivos. Estas señales sirven al alcance de la mano y
tienen una gran importancia entre los primates, como una forma de indicación de
amistad y para tranquilizar. El hecho de que un individuo cuide al otro, por
ejemplo eliminándole los parásitos indeseables, es su manera de reforzar los
lazos familiares y de amistad. Los mecanismos principales son: Transmisión por
vibraciones. Actúan sólo en distancias muy cortas. Para indicar su presencia a
las hembras, los machos de las arañas de estuche hacen vibrar sus membranas de
un modo característico. Los cocodrilos producen vibraciones desde el interior
de sus cuerpos para producir vibraciones que la hembra pueda percibir.
Transmisión eléctrica. Algunos peces que viven en los ríos lodosos de América
del Sur y África usan estas señales capaces de atravesar cuerpos sólidos. Son
utilizadas para la agresión, para el cortejo y para orientarse.
Dimensiones del
Lenguaje
El lenguaje entre
especies biológicas puede ser estudiado según cuatro dimensiones o aspectos
diferentes que definen características propias de su naturaleza: Formal o
estructural, que se refiere a la complejidad combinatoria de los códigos
usados, el medio usado para el mismo y los patrones en los que se basa la
comunicación mediante dicho lenguaje. La dimensión estructural a su vez puede
ser dividida en forma, contenido y uso: Forma: estudiada en sus diferentes
aspectos por la fonología, morfología y sintaxis. La primera comprende la forma
material de las señales, la segunda las propiedades de formación de señales
complejas y la tercera las propiedades combinatorias. Contenido: estudiado por
la semántica, que consiste en la codificación y decodificación de los
contenidos semánticos en las estructuras lingüísticas. Uso: estudiado en la
pragmática, que define como la situación de uso tiene importancia tanto para
las formas usadas como la interpretación del contenido. Funcional, que se refiere a la
intencionalidad con la que se usa, qué ventajas aporta y para qué casos se usa,
con qué funciones y en qué contextos. Comportamental, se refiere a todos al
comportamiento exhibido por el emisor y los receptores del código, y a las
conductas desencadentes del uso y desencadanas por el uso del lenguaje.
Representativa, se refiere a la intencionalidad del emisor de exponer una
información sin intención de dar una valoración o provocar una reacción en el
receptor. (ROLATER)
Pensamiento
El pensamiento es un
fenómeno psicológico racional, objetivo y extrerno derivado del pensar para la
solución de problemas.
El pensamiento es la
actividad y creación de la mente; dícese de todo aquello que es traído a
existencia mediante la actividad del intelecto. El término es comúnmente
utilizado como forma genérica que define todos los productos que la mente puede
generar incluyendo las actividades racionales del intelecto o las abstracciones
de la imaginación; todo aquello que sea de naturaleza mental es considerado
pensamiento, bien sean estos abstractos, racionales, creativos, artísticos,
etc. Para muchos tratadistas el pensamiento estratégico de una institución es
la coordinación de mentes creativas dentro
de una perspectiva
común que les permite avanzar hacia el futuro de una manera satisfactoria para
todos. De otro lado podemos decir que el pensamiento estratégico conlleva a
prepararse y estar en condiciones de recibir muchos desafíos futuros, tanto los
previsibles como imprevisibles en materia de oportunidades perfectamente
articuladas.
Un adecuado pensamiento
estratégico debe partir siempre de la misión de la entidad la que a su vez se
proyecta a una visión de futuro incorporando valores, basados en las variables
de la realidad, en la mística y en la cultura organizacional la que debe
materializarse tácticamente, mediante la información y los conocimientos,
articulando opciones.
Definiciones
Pensar: sintéticamente,
es hallar haber.
Pensamiento: fenómeno
psicológico racional, objetivo y externo derivado del pensar para la solución
de problemas que nos aquejan día tras día.
"El proceso de
pensamiento es un medio de planificar la acción y de superar los obstáculos
entre lo que hay y lo que se proyecta".
"El pensamiento se
podría definir como imágenes, ensoñaciones o esa voz interior que nos acompaña
durante el día y en la noche en forma de sueños". La estructura del
pensamiento o los patrones cognitivos son el andamiaje mental sobre el que
conceptualizamos nuestra experiencia o nuestra realidad.
Características
El pensamiento es lo
que cada día un individuo posee y lo va desarrollando conforme va aprendiendo.
El pensar lógico se
caracteriza porque opera mediante conceptos y razonamientos.
Existen patrones que tienen
un comienzo en el pensamiento y hace que el pensamiento tenga un final, esto
sucede en milésimas de segundos, a su vez miles de comienzos y finales hacen de
esto un pensamiento lógico; esto depende del medio de afuera y para estar en
contacto, con ello dependemos de los cinco sentidos.
El pensar siempre
responde a una motivación, que puede estar originada en el ambiente natural,
social o cultural, o en el sujeto pensante.
El pensar es una
resolución de problemas. La necesidad exige satisfacción.
El proceso del pensar
lógico siempre sigue una determinada dirección. Esta dirección va en busca de
una conclusión o de la solución de un problema, no sigue propiamente una línea
recta sino más bien zigzagueante con avances, paradas, rodeos y hasta
retrocesos.
El proceso de pensar se
presenta como una totalidad coherente y organizada, en lo que respecta a sus
diversos aspectos, modalidades, elementos y etapas.
Clasificación
Deductivo: va de lo
general a lo particular. Es una forma de razonamiento de la que se desprende
una conclusión a partir de una o varias premisas.
Inductivo: es el
proceso inverso del pensamiento deductivo, es el que va de lo particular a lo
general. La base es, la figuración de que si algo es cierto en algunas
ocasiones, lo será en otras similares aunque no se puedan observar.
Analítico: realiza la
separación del todo en partes que son identificadas o categorizadas.
Creativo: aquel que se
utiliza en la creación o modificación de algo, introduciendo novedades, es
decir, la producción de nuevas ideas para desarrollar o modificar algo
existente.
Instintivo: es aquel
que poseen la mayoría de los seres vivos, el cual genera acciones.
Sistémico': es una
visión compleja de múltiples elementos con sus diversas interrelaciones.
Sistémico deriva de la palabra sistema, lo que nos indica que debemos ver las
cosas de forma interrelacionada.
Crítico: examina la
estructura de los razonamientos sobre cuestiones de la vida diaria, y tiene una
doble vertiente analítica y evaluativa. Intenta superar el aspecto mecánico del
estudio de la lógica. Es evaluar el conocimiento, decidiendo lo que uno
realmente cree y por qué. Se esfuerza por tener consistencia en los
conocimientos que acepta y entre el conocimiento y la acción.
Interrogativo: es el
pensamiento con el que se hacen preguntas, identificando lo que a uno le
interesa saber sobre un tema determinado.
Pensamiento social: se
basa en el análisis de elementos en el ámbito social, en este se plantean
interrogantes y se hacen críticas que ayuden en la búsqueda de soluciones a las
mismas. Además puede considerarse como el pensamiento que tiene cada persona
dentro de la sociedad.
Relación entre el
pensamiento y el lenguaje
El pensamiento no sólo
se refleja en el lenguaje, sino que lo determina. El lenguaje precisa del pensamiento.
El lenguaje transmite los conceptos, juicios y raciocinios del pensamiento. El
pensamiento se conserva y se fija a través del lenguaje. El lenguaje ayuda al
pensamiento a hacerse cada vez más concreto.
El pensamiento es la
pasión del ser racional, del que procura descubrir hasta lo más mínimo y lo
convierte en un conocimiento. El pensamiento involucra una estructura conocida
como "la estructura del pensamiento". El lenguaje es simplemente un
manejo de símbolos (dígase codificación), el pensamiento es un acondicionador
del lenguaje. El pensamiento es el límite a la acción inconsciente, generada en
la mayoría de los casos por mensajes errados o mal interpretados. Las formas
del lenguaje se basan en el pensamiento, sin embargo estas no tienen una relación
de paralelismo, sino que son mutuamente dependientes, por lo que es importante
analizarlas en conjunto.
Operaciones racionales
Análisis- División
mental es decir el pensamiento se divide en dos formas izquierda y derecha. El
lado derecho puede pensar todo lo negativo y el izquierdo todo lo positivo.
Síntesis-Se reúne todo lo mental para luego ser analizado o recordado.
Comparación- Establece semejanzas y diferencias entre los distintos objetos y
fenómenos de la realidad. Generalización- Proceso en el que se establece lo
común de un conjunto de objetos, fenómenos y relaciones. Abstracción- Operación
que consiste en mostrar mentalmente ciertos rasgos, generalmente ocultados por
la persona, distinguiéndose de rasgos y anexos accidentales, primarios y prescindiendo
de aquellos pensamientos.
El pensamiento en la
tipología psicológica
El psicólogo Carl Jung
en su libro Tipos psicológicos propuso la existencia de cuatro funciones
principales en la consciencia entre las cuales se encuentra la función
pensamiento. Las tres funciones restantes son la sensación, la intuición y el
sentimiento. Estas cuatro funciones son modificadas por dos actitudes
principales: introversión y extraversión. A partir de esta teoría se desarrolla
más tarde el Indicador Myers-Briggs que cuenta con 16 combinaciones tipológicas
(8 tipos más que en la tipología junguiana clásica) de las cuales cuatro son
del tipo pensamiento;
Los dos primeros
pertenecen al pensamiento introvertido con orientación intuitiva y sensitiva
respectivamente; y los dos últimos al pensamiento extrovertido con orientación
intuitiva y sensitiva, también respectivamente.
Enfermedades
Los trastornos del
pensamiento suelen ser divididos en trastornos del curso, del contenido del
pensamiento y, en ciertos casos se añade un tercer grupo, los trastornos de la
vivencia del pensamiento.
Trastornos del curso
del pensamiento
Los trastornos del
curso del pensamiento incluyen enfermedades de la fluidez del pensamiento, es
decir, como se formulan, organizan y presentan los pensamientos de un
individuo.
Trastornos de la
velocidad
Los trastornos de la
velocidad incluyen problemas de salud que afectan la cantidad y la velocidad de
los pensamientos. Sus principales trastornos son los siguientes:
Taquipsiquia o
pensamiento acelerado. Fuga de ideas en la que el pensamiento parece saltar
súbitamente de un tema a otro. Bradipsiquia o pensamiento inhibido. Bloqueo o
interrupción brusca del pensamiento antes de completar la idea
Trastornos de la forma
Los trastornos de la
forma propiamente dicha incluyen enfermedades de la direccionalidad y la
continuidad del pensamiento. Los más significativos incluyen:
Pensamiento
circunstancial, cuando la información compartida es excesiva, redundante y, por
lo general, no relacionada con el tema hasta finalmente comunicar lo que se
desea. Pensamiento divagatorio. Ecolalia, Repetición persistente de palabras o
frases de otra persona.
Pensamiento tangencial,
Pensamientos irrelevantes, que no se relacionan a la centralidad de lo que se
desea comunicar.
Perseverancia,
Repetición constante al mismo estímulo, tal como responder con la misma palabra
a todas las preguntas del interrogatorio.
Disgregación
Neologismo, Creación de
palabras nuevas, incomprensibles para el interrogador. Trastornos del contenido
del pensamiento
Las principales
incluyen:
Preocupaciones. Ideas
falsas, por lo general reversible. Ideas obsesivas
Ideas fóbicas.
Pensamiento mágico.
El pensador, de Auguste Rodin, en el Museo
Rodin, en París
Conocimiento
"Árbol del conocimiento"
de Lucas Cranach el Viejo.
El conocimiento suele
entenderse como:
1. Hechos o información adquiridos por un
ser vivo a través de la experiencia o la educación, la comprensión teórica o
práctica de un asunto o un objeto de la realidad.
2. Lo que se adquiere como información
relativa a un campo determinado o a la totalidad del universo.
3. Conciencia o familiaridad adquirida por
la experiencia de un hecho o situación.
4. Incluye el "saber qué", el
"saber cómo" y el "saber dónde".
No existe una única definición
de "Conocimiento". Sin embargo existen muchas perspectivas desde las
que se puede considerar el conocimiento, siendo un problema histórico de la
reflexión filosófica y de la ciencia la consideración de su función y
fundamento.
Hacia una delimitación
del concepto
La tradición
Tradicionalmente se ha
presentado el conocimiento como algo específico del hombre en relación con la
“creencia” en la existencia del alma racional que hace posible intuir la
realidad como verdad.
Se consideraba que el
conocimiento responde a las facultades intelectivas del alma conforme a los
tres grados de perfección de las mismas: alma como principio de vida y
automovimiento vegetativo, alma sensitiva o animal y alma humana o racional.
Libro del conocimiento
de Todos los rengos et Tierras y otros señoríos Que hijo por el Mundo y de Las
Señales y otros. Siglo XIV
Según estos postulados
todos los seres vivos adquieren información de su entorno por medio de sus
facultades o funciones del alma:
Vegetativa en los
vegetales para realizar las funciones mínimas vitales de nacimiento, nutrición
y crecimiento, reproducción y muerte. Sensitiva, en los animales que produce
adaptación y automovimiento local e incluye las facultades anteriores. En el
grado de perfección superior aparece la memoria, aprendizaje y experiencia,
pero en su grado no se puede llegar al "verdadero conocimiento" de la
realidad.
Racional en el hombre
que, además de las funciones anteriores, produce el conocimiento por conceptos
que hace posible el lenguaje y la conciencia de la verdad.
Los seres meramente
materiales, inertes, sin vida y sin alma, no tienen conocimiento ni información
alguna acerca del entorno, como seres completamente pasivos, solamente
sometidos a la causalidad mecánica material.
La experiencia, que es
común con los animales dotados de memoria, no ofrece aún una garantía de verdad
porque: Es un conocimiento subjetivo de quien tiene la experiencia sensible;
que es válido sólo para quien lo experimenta y solo en el momento en que lo
experimenta. Ofrece solamente una verdad momentánea, cambiante, y referente a
un único caso. Retenida en la memoria, solamente es capaz de aportar un
contenido de verdad probable, por analogía, basándose en la semejanza de los
casos y situaciones, como inducción.
Por el contrario el
conocimiento por conceptos:
Es propio únicamente
del ser humano gracias a la facultad del entendimiento. Por ser los conceptos
inmateriales, independientes de las causas materiales de la experiencia,
constituyen una prueba evidente de la existencia del alma racional lo que hace
al hombre un "ser espiritual" en cierto modo independiente de lo
material. Su verdad no depende de las circunstancias porque su actividad
intuitiva penetra y conoce la realidad como tal, la esencia de las cosas y por
ello es posible la ciencia.
Esto es así porque el
entendimiento como potencia o facultad del alma, entendimiento agente según
Aristóteles, es intuitivo y penetra en la esencia de las cosas a partir de la
experiencia mediante un proceso de abstracción.
En cuanto a la acción,
frente a las meras emociones y sentimientos, que son pasiones porque en estos
estados el alma es pasiva, se encuentra la facultad de la voluntad que permite
controlar las pasiones y dirigir una acción propia, como libertad que no
depende de las causas materiales de la experiencia.
Tanto el entendimiento
como la voluntad se consideran facultades activas del alma específica humana,
independiente de la acción de las causas materiales.
Tanto el conocimiento
sensible (experiencia como conocimiento de percepciones almacenadas en la
memoria) como la motivación (los afectos o sentimientos considerados como
pasiones) se consideraban fruto de la acción material del entorno sobre el
alma, (el alma recibe pasivamente estos datos de información), mientras que la
conceptualización y la acción libre es fruto de la acción inmaterial propia del
"alma racional humana"; esto es posible porque el alma es espiritual
e independiente de lo material. Esta concepción está en la actualidad
completamente fuera del campo de la ciencia.
Este modo de
fundamentar el conocimiento, la voluntad y la libertad
Está muy arraigado en
las creencias sociales, basadas en creencias religiosas y en la existencia de
un alma espiritual.
En la actualidad
Una actividad esencial
de todo individuo en su relación con su entorno es captar o procesar
información acerca de lo que lo rodea.
Este principio
fundamental sitúa la actividad humana del conocer en un ámbito general propio
de todos los seres de la naturaleza El conocimiento, para el caso del hombre,
consiste en su actividad relativa al entorno que le permite existir y
mantenerse y desarrollarse en su existencia. El caso específico humano incluye
lo social y cultural.
La adquisición de
conocimiento implica procesos cognitivos complejos:
• motivación, emociones
• percepción, sensaciones
• tendencia, aprendizaje
• conceptualización
• palabra, lengua y lenguaje
• endoculturación
• socialización
• comunicación
• asociación, inducción
• razonamiento, deducción
Conocer y saber
Artículo principal:
Evidencia.
Espiral de conocimiento
Diferenciamos, de un
modo técnico y formalizado los conceptos de conocer y saber, por más que, en el
lenguaje ordinario, se usen a veces como sinónimos, otras veces no
Conocer, y su producto
el conocimiento, va ligado a una evidencia que consiste en la creencia basada
en la experiencia y la memoria y es algo común en la evolución de los seres
naturales concebidos como sistemas, a partir de los animales superiores.
Saber, por su parte
requiere, además de lo anterior, una justificación fundamental; es decir un
engarce en un sistema coherente de significado y de sentido, fundado en lo real
y comprendido como realidad; más allá del conocimiento del objeto en el momento
presente como si fuera definitivo y completo. Un sistema que constituye un
mundo y hace de este hecho de experiencia algo con entidad consistente Un
conjunto de razones y otros hechos independientes de mi experiencia que, por un
lado, ofrecen un "saber qué" es lo percibido como verdad y, por otro
lado, orientan y definen la conducta, como un "saber hacer" como
respuesta adecuada y una valoración de todo ello respecto a lo bueno.
Conocimiento, verdad y
cultura
Hay muchos tipos de
conocimiento perfectamente adaptados a sus propósitos:
La mera acumulación de
experiencia
El conocimiento de la
lengua
Las leyendas,
costumbres o ideas y creencias de una cultura particular, con especial
relevancia de las creencias religiosas y morales. El conocimiento que los
individuos tienen de su propia historia. El «saber hacer» en la artesanía y la
técnica. El saber artístico. La ciencia. Gnosis Conocimiento intuitivo de todas
las cosas
Todos esos
conocimientos se desarrollan en un entorno o campo de cultivo común: la cultura
basada en la tradición de una sociedad dada. En cada momento se genera
información; sin embargo la cantidad de conocimiento humano es necesariamente
limitada, sujeta a condiciones, y siempre quedarán problemas para los cuales el
conocimiento de una sociedad o un individuo no son suficientes:
El Universo. El orden.
El origen y el final de la vida. Cuestiones que, por estar más allá de la
experiencia posible, quedan fuera del marco de la ciencia experimental pero
siempre abiertas a la reflexión filosófica o a las creencias en explicaciones
míticas.
La razón siempre
cuestionará los marcos conceptuales, teorías, que explican y amplían el mundo
como campo de la investigación del Universo.
Especial relevancia
tiene el conocimiento científico en relación con la verdad. Las ciencias
constituyen uno de los principales tipos de conocimiento. Propiamente es el
conocimiento con mejor garantía de ser la interpretación que mejor realiza la
función representativa del lenguaje; o, lo que es lo mismo, la mejor expresión
de la verdad válidamente justificada de la realidad; la verdad científica es la
que mejor representa la verdad reconocida y asumida por la Humanidad en cuanto
seres racionales.
Definición clásica de
conocimiento: creencias verdaderas válidamente justificadas
Esto es así porque las
ciencias son el resultado de esfuerzos sistemáticos y metódicos de
investigación colectiva y social en busca de respuestas a problemas específicos
como explicaciones en cuya elucidación procura ofrecernos la interpretación
adecuada del universo.
Hoy día, dada la
interacción y mutua dependencia entre la ciencia y la técnica, hablamos mejor
de conocimientos científico-técnicos y de programas de investigación.
Los conocimientos se
adquieren mediante una pluralidad de procesos cognitivos: percepción, memoria,
experiencia (tentativas seguidas de éxito o fracaso), razonamiento,
enseñanza-aprendizaje, testimonio de terceros, etc. Estos procesos son objeto
de estudio de la ciencia cognitiva.
Por su parte, la
observación controlada, la experimentación, la modelización, la crítica de
fuentes (en Historia), las encuestas, y otros procedimientos que son
específicamente empleados por las ciencias, pueden considerarse como un
refinamiento o una aplicación sistemática de los anteriores. Estos son objeto
de estudio de la epistemología.
La importancia de este
tipo de conocimiento científico-técnico y cultural, distingue a la humanidad de
las otras especies animales. Todas las sociedades humanas adquieren, preservan
y transmiten una cantidad sustancial de saberes, notablemente, a través del
lenguaje. Con el surgimiento de las civilizaciones, la acumulación y la
difusión de conocimientos se multiplica por medio de la escritura. A través de
la historia, la humanidad ha desarrollado una variedad de técnicas destinadas a
preservar, transmitir y elaborar los conocimientos, tales como la escuela, las
enciclopedias, la prensa escrita, las computadoras u ordenadores.
Esta importancia va de
la mano con una interrogación sobre el valor del conocimiento. Numerosas
sociedades y movimientos religiosos, políticos o filosóficos han considerado
que el acrecentamiento del saber, o su difusión, no resultaban convenientes y
debían limitarse. A la inversa, otros grupos y sociedades han creado
instituciones tendentes a asegurar su preservación, su desarrollo y su difusión.
Así mismo, se debate cuáles son los valores respectivos de diferentes dominios
y clases de conocimientos.
Libros y Bibliotecas
En las sociedades
contemporáneas, la difusión o al contrario, la retención de los conocimientos,
tiene un importante papel político y económico, incluso militar; lo mismo
ocurre con la propagación de pseudo-conocimientos (o desinformación). Todo ello
contribuye a hacer del conocimiento una fuente de poder. Este papel explica en
buena parte la difusión de la propaganda y las pseudociencias, que son
tentativas por presentar como conocimientos, cosas que no lo son. Esto le
confiere una importancia particular a las fuentes de conocimientos, como los
medios masivos y sus vehículos, tales como la prensa e Internet y al control de
los mismos.
Visión filosófica
clásica
Platón dedica al
estudio del problema del conocimiento el diálogo Teeteto, aunque en otros
diálogos (especialmente Menón y La República) hay también importantes
reflexiones sobre el tema. En la primera parte del Teeteto se discute y se
rebate con numerosos argumentos la teoría relativista del sofista Protágoras,
según la cual cada opinión (doxa) es verdadera para quien la sostiene. No
obstante, hay que reconocer que hay opiniones o creencias falsas. En la última
parte del diálogo se discute la llamada "definición platónica" del
conocimiento (episteme), según la cual éste está constituido por creencias u
opiniones verdaderas y justificadas. Esta definición tampoco se acepta en el
propio diálogo, a pesar de lo cual, históricamente ha sido el punto de partida
para prácticamente todas las investigaciones ulteriores sobre el tema (incluso
hasta el presente).
En la República el
conocimiento cabal, en tanto que racional se caracteriza como necesariamente
verdadero, y como fundado en principios no hipotéticos. Estos principios sólo
pueden alcanzarse mediante la facultad dialéctica, que debe "abrirse paso,
como en una batalla, a través de todas las objeciones".
Metodología:
observación, hipótesis, teoría, aplicación técnica
En cambio el saber de
las "artes", (tal como lo entendían los clásicos se refieren a lo que
hoy llamamos ciencias incluidas las matemáticas), parten de simples hipótesis,
ofreciendo por tanto una explicación condicionada no un conocimiento categórico.
Por supuesto, las
creencias y la opinión, incluso si son verdaderas, se consideran ignorantes de
la realidad de las cosas y quedan relegadas al ámbito de lo probable y lo
aparente.
Tradicionalmente la
vinculación entre conocimiento, verdad y necesidad forma parte de toda
pretensión de conocimiento filosófico y científico.
Epistemología actual
En la actualidad, sin
embargo, a esta doctrina se oponen las posturas falibilistas, según las cuales
la verdad estricta no es una característica esencial del conocimiento o la ciencia
auténticos.
El falibilismo fue
ampliamente difundido por Karl Popper en el siglo XX, y junto con las
aportaciones de la sociología de la ciencia, Thomas Kuhn, y la insuficiencia de
los métodos, Feyerabend, entre otros factores hacen que la nueva epistemología
tenga una fundamentación abierta.
Del falibilismo y la
definición platónica se considera que los conocimientos son esencialmente
creencias suficientemente justificadas. Postura expresamente mantenida por el
filósofo mexicano Luis Villoro entre otros. La reflexión sobre el propio
conocimiento generan su propia ciencia y filosofía:
Gnoseología, también
denominada Teoría del conocimiento. Filosofía de la ciencia
Visión
científico-técnica
En ciencias, es común
asumir la existencia de un continuo progresivamente complejo, integrado por los
datos, la información, el conocimiento y la sabiduría. Así, se define al
conocimiento como el conjunto organizado de datos e información que permiten
resolver un determinado problema o tomar una decisión (conocimiento "accionable").
Esquema sobre el
conocimiento desde el punto de vista de las ciencias de la información, como se
genera y como se aplica.
Para alcanzarlo se
aplica el llamado método científico, existiendo múltiples vías de llegar a
obtener conocimiento: método empírico, método histórico, método lógico,
analogía, etc.
En general, para que
una creencia constituya conocimiento científico no basta con que sea válida y
consistente lógicamente, pues ello no implica su verdad. Para que una teoría
deba ser considerada como verdadera, deben existir, desde el punto de vista de
la ciencia, pruebas que la apoyen. Es decir, debe poder demostrarse su
verosimilitud empleando el método científico, conforme a una lógica empírica y
un método experimental.
Tradiciones culturales
y Visión religiosa
Sin embargo, el
concepto de conocimiento es más general que el de conocimiento científico. Es
así que las tradiciones culturales y las creencias religiosas constituyen un
tipo especial de conocimiento diferente al conocimiento científico. Un tipo de
saber vivido como creencia dentro del entorno social y cultural y tenido como
experiencia acumulada o revelación recibida de los ancestros.
Conocimiento y vida
La experiencia adquiere
múltiples matices y contenidos en la vida de uno mismo y en la vida social y
cultural y, por tanto, también los contenidos y conocimientos verdaderos, que
dependen de un contexto o campo de realidad, y no tienen por qué coincidir con
los contenidos y el sentido del conocimiento científico. La vida y los conocimientos
de la vida, como experiencia, es un campo mucho más amplio que el de la
ciencia. No siempre el conocimiento científico es el más adecuado para vivir y
convivir mejor. Por eso hay que admitir una verdad relativa porque el
conocimiento mismo es siempre relativo.
La creencia en la
posesión del conocimiento verdadero, como explicación definitiva, como
evidencia definitiva, conduce fácilmente al fanatismo.
Tipos de conocimiento y
rasgos que los caracterizan
El conocimiento es El conocimiento expresa
• Función
• Acción
• Producto
• Resultado del desarrollo de la vida de
un individuo. • La herencia genética y memoria
filogenética
• La adaptación ambiental social y
cultural de grupo
• La propia interacción del individuo en
su ambiente y su creatividad.
Dada la enorme
complejidad de las actividades cognitivas y los múltiples campos de aplicación
de las mismas, se hace necesario algunas clasificaciones metodológicas y rasgos
característicos para su mejor consideración y estudio.
Rasgos generales
Todo conocimiento
humano tiene una dimensión profundamente cultural, tanto en su origen y
formación como en su aplicación. Algunos conocimientos tienen la posibilidad de
ser expresados mediante el lenguaje adquiriendo de esta forma una dimensión
objetiva, intercomunicativa y codificada lo que permite su transmisión,
conservación así como su interpretación entre diversos individuos, diversas
culturas y diversas lenguas.
Los conocimientos no
siempre son objetivables y comunicables ni conscientes, pero en todo caso
orientan y dirigen la acción como comportamiento. Esto es especialmente
aplicable a los que son fruto de la mera experiencia.
Por la especificidad de
su aplicación
Los conocimientos
pueden ser:
Teóricos
En tanto que pretenden
manifestar una verdad como representación o interpretación de la realidad.
Pueden ser:
Científicos, cuando son
el resultado de esfuerzos sistemáticos y metódicos de investigación colectiva y
social en busca de respuestas a problemas específicos como explicaciones en
cuya elucidación procura ofrecernos la interpretación adecuada del universo.
Filosóficos, cuando intentan fundamentar el mismo conocimiento, y abarcar el
Universo como un todo de sentido, ampliando las perspectivas generales de todo
conocimiento mediante la crítica de los propios fundamentos. De creencias, que
se aceptan como verdades evidentes. Estos pueden ser: Teológicos, basado en una Revelación divina.
Tradicionales, transmitidos culturalmente. Estos a su vez pueden ser: Locales, un conocimiento desarrollado
alrededor de una área geográfica definida. Globales formados mediante redes o
comunidades, pertenecientes a lugares geográficos dispares incluso
culturalmente.
Conocimientos prácticos
En tanto que están
orientados a realizar una acción para alcanzar un fin:
Morales referentes a
las normas de comportamiento social. Éticos referentes a la reflexión y
fundamentación de la moral respecto a un sentido o finalidad última. Políticos
referentes al fundamento y organización del poder social. Artístios como
expresión de la sensibilidad estética, atendiendo a la belleza.
Técnicos, atendiendo a
la utilidad de los resultados de la acción en muy diversos campos
El conocimiento según
Israel Nuñez de Paula. Univ. La Habana
Por la estructura de su
contenido
Formales: Carecen de
contenido material alguno. Muestran solamente una estructura lógica mediante
relaciones y operaciones previamente definidas de símbolos sin significación
alguna. (Lógica y Matemáticas)
Materiales: Todos los
demás conocimientos que no son formales; por cuanto tienen un contenido o
materia acerca de la cual ofrecen información.
Orientado cuando hace
referencia a las relaciones causales entre conceptos: Ley descriptiva o
explicaciones.
Axiomático cuando se
refiera a explicaciones de causas finales o sucesos fundados a priori como
verdaderos: Teorías o fundamentaciones de la ciencia.
Por el carácter de su
divulgación
Público, si es fácil de
compartir, y consiste en un conocimiento creado/difundido por la sociedad.
Privado, si es personal construido por el propio individuo; es la base del
conocimiento público. Explícito, si puede ser transmitido de un individuo a
otro mediante algún medio de comunicación formal. Tácito o implícito,
normalmente arraigado en experiencias personales, modelos mentales y hábitos
que, sin embargo, informan los modos personales de conocimiento. Codificado, si
se puede almacenar o especificar formalmente de tal manera que no se pierda
ninguna información. Por contraposición el conocimiento no codificado es aquél
que no puede ser codificado ya que es difícil de expresar o explicitar.
Por su origen
Conocimiento analítico
o a priori cuando su información consiste en la forma lógica de las relaciones
lógicas entre los contenidos de los que trata. Es, pues, un conocimiento
independiente de la experiencia pues es tautológico o meramente lógico-formal.
Su fundamento es la deducción.
Conocimiento sintético
o a posteriori porque su comprensión como concepto y lenguaje deriva y depende
de la experiencia. Su fundamento es la inducción. Empírico cuyo contenido
consiste únicamente en la mera experiencia por lo que apenas tiene contenido
conceptual y es difícil ser expresado en palabras. Suele aplicarse a emociones
y sentimientos.
Por su finalidad
Ciencia cuando pretende
interpretar adecuadamente la realidad. Comunicativo cuando pretende transmitir
una información. Expresivo cuando pretende transmitir emociones y sentimientos,
así como experiencias estéticas.
Por el soporte de su
conservación y divulgación
Cultural, propiamente
dicho; cuando es propio de una organización, se empleen términos, nomenclaturas
y procedimientos acordados internamente. Los ámbitos culturales pueden ir desde
una civilización a una sociedad política concreta o espacialmente determinada o
un grupo social reducido: científicos, un grupo empresarial, un club deportivo,
una secta o incluso un grupo de amigos. Bibliográfico: Diccionarios, libros y
sportes literarios. Artístico: Escultura, pintura, literatura, música, teatro
etc. Informatizado o Digitalizado
Por la forma de su
adquisición
Académico, cuando es
adquirido en instituciones sujetas a normas y finalidades definidas
Profesional, cuando es
adquirido en el ejercicio de una profesión determinada
Vulgar, cuando es
producto del mero intercambio de informaciones entre iguales
Tradicional, cuando
responde a una transmisión hereditaria cultural
Religioso cuando se
desarrolla en un ámbito de institución social de ese tipo
Generación formal del
conocimiento
El conocimiento desde
el punto de vista formal puede ser generado de diversas formas. Una forma
sistemática de generar conocimiento humano tiene las siguientes etapas:
1. Investigación básica
(ciencias). Publicación de aportes predominantemente a través de memorias de
congresos y de artículos especializados.
2. Investigación
aplicada o de análisis (tecnología, humanidades, etc.). Publicación de aportes
igual que en ciencias básicas.
Estas 2 primeras etapas
pueden interactuar y ciclarse ya que puede existir un artículo con un aporte
muy pequeño y luego uno que reúna los aportes de dos o más artículos. La
investigación aplicada se basa en el conocimiento de las ciencias básicas pero
también en cualquier manifestación de conocimiento. La investigación aplicada
puede generar más conocimiento aunque la investigación básica no lo haga, sin
embargo, nuevas aportaciones en ciencias básicas conllevan un gran cúmulo de
nuevas potencialidades para la generación de conocimiento aplicado.
3. Libros científicos o
técnicos. Un libro científico o técnico se hace agrupando, catalogando y
resumiendo el conocimiento existente en un determinado tema. Un libro
actualizado deberá incluir los últimos aportes que sobre el tema que trate
hayan sido generados.
4. Divulgación.
Partiendo del conocimiento existente o del flamante son publicados diversos
artículos en revistas o libros de divulgación con la intención de que el
conocimiento sea explicado a la población en general (no especializada). Es en
esta etapa cuando el conocimiento llega a la población de forma masiva. También
puede llegar a través de los medios de comunicación electrónicos, como
Wikipedia.
Vías de acceso al conocimiento
Black drink: una
experiencia social y cultural y culturas diferentes. Grabado del s. XVII:
ceremonia de los timucua (Florida) y la presencia de los occidentales
El conocimiento sobre
el mundo puede provenir de diferentes fuentes:
Intuición: se considera
tal el conocimiento que se tiene como directo e inmediato del objeto conocido.
No suele basarse en la confirmación empírica, ni sigue un camino racional para
su construcción y formulación. Por ello no puede explicarse o, incluso,
verbalizarse. Experiencia: lo conocido es un contenido de experiencia. Su
referencia yfundamento, en último término, es el testimonio directo o indirecto
(a través de aparatos) de la percepción de los sentidos. Tradición: es la
cultura que una generación hereda de las anteriores y lega a las siguientes.
Aquí entra en juego el conocimiento cultural y el aprendizaje de normas
sociales que no suelen cuestionarse.
Autoridad: se establece la verdad de un conocimiento tomando como
referencia la fuente del mismo. La influencia de la autoridad se relaciona con
el estatus que posee: Científico, moral, político, artístico etc. Ciencia: es
el conjunto de conocimientos racionales, ciertos o probables, los cuales son
obtenidos de una forma metódica, verificados y contrastados con la realidad,
que se refiere a objetos o conceptos de una misma naturaleza que son valorados
y aceptados por la comunidad científica. Aunque no siempre los conocimientos
científicos son aceptados por la comunidad social.
Enfoque histórico y
gnoseológico
Representación del
conocimiento, en griego Επιστημη, Episteme) en la Biblioteca de Celso en Éfeso,
Turquía.
Todos los filósofos, de
una manera u otra, se ocuparon del problema del conocimiento. La relevancia que
ahora ha tomado se inicia ya con las posiciones idealistas. Cuando la
conciencia, en Descartes, es prioritaria, y cuando en Kant la razón humana es
conformadora del objeto, el conocimiento comienza a ser un problema central.
Los tiempos del realismo espontáneo de toda la antigüedad y el medioevo,
llegaron así a su fin.
En Grecia predominan
los problemas ontológicos. Desde Descartes, Berkeley, Malebranche, Leibniz,
Locke, Hume y otros, predominarán los problemas gnoseológicos. En ellos el tema
es relevante, pero todavía no se sienten llevados a pensar que el asunto
merezca una disciplina de estudio especial. Será Kant quien con plena
conciencia establecerá que el conocimiento requiere una “teoría” especial.
Autores posteriores, de manera explícita o implícita, llegaron luego a
considerar que el problema del conocimiento era fundamental en la filosofía.
La descripción
minuciosa de lo que acontece en el conocimiento humano dio lugar a una
“fenomenología del conocimiento”. Aquí, de lo que se trata, es de efectivizar
una descripción de lo que puntualmente aparece en el hecho del conocimiento
humano. Pretende ser una descripción “pura” y no atiende a lo generador, o
genético. El problema raíz consiste en delimitar la relación que se da en el
conocimiento entre el sujeto cognoscente y el objeto conocido. Conocer tiene
lugar cuando el sujeto cognoscente aprehende o se apropia del objeto conocido.
La coexistencia de ambos factores es de rigor. El énfasis puesto en uno u otro
de los dos componentes, determina que unos filósofos, por dar predominancia al
objeto, deriven en posiciones realistas. En sentido contrario, los que den
preeminencia al sujeto se inclinarán hacia actitudes y teorizaciones
idealistas.
El problema de la
posibilidad del conocimiento como verdad es otro de los que se presentan en el
análisis:
El escepticismo, desde
los griegos, niega esa posibilidad. Desde siempre se ha encontrado en esta
postura, una contradicción. Se niega el conocimiento de la verdad desde la
afirmación del conocimiento de que ese algo no es posible. Por contra el
dogmatismo da por supuesto el conocimiento verdadero como supuesto fundamental.
Lo más frecuente es que
tanto en el escepticismo como en dogmatismo las posiciones sean moderadas o
sincréticas.
El origen del conocimiento
Los empiristas estiman
que el aporte de los sentidos es lo fundamental siendo los conceptos meras
generalizaciones de la experiencia. Sostienen posiciones tendentes a un
concepto de verdad escéptico, probable y no dogmático. Tal corriente en la
antigüedad estuvo presente en los sofistas y pirronianos. En la Edad Media los
nominalistas y en la Edad Moderna los empiristas ingleses. Los racionalistas
tienden a valorar el conocimiento conceptual y lógico en tanto que hacen
posibles razonamientos deductivos. Su modelo de razón es el análisis formal. Y
la ciencia matemática su modelo. Aquí será frecuente el sostenimiento de la
presencia de “ideas innatas” en el hombre, que se poseen fuera del concurso de
todo aporte exterior. En la actualidad esta problemática es asumida totalmente
por la ciencia con planteamientos completamente nuevos sobre el hecho de la
Teoría de la Evolución y la antropología cultural.
Conocimiento y verdad
Es tradicional la
definición de la verdad del conocimiento como adecuación entre lo contenido en
el intelecto y la cosa. A este respecto, en el siglo XX, Heidegger introducirá
un enfoque diferente, que a su entender ya estuvo en lo más destacado y
olvidado de los grandes filósofos griegos: la verdad como descubrimiento o
desvelamiento del ser, por el sólo hecho de mostrarse como fenómeno primario.
Esta postura es un intuicionismo extremo, que también ha estado presente en
otros pensadores, como modo de captación de lo verdadero. Entre ellos Bergson,
que sostenía la posibilidad de la intuición intelectual, distinta de todo trato
racional o de inferencias deductivas.
En todo caso la verdad
aparece como perspectiva, (Ortega y Gasset), "respectiva" como
realidad mundanal, (Zubiri op. cit.) o "relativa" a un sistema
lógico, (Gödel), y en cualquier caso, (Popper), con una relación asintótica con
lo real o como una relación "hermenéutica analógica" como plantea
Mauricio Beuchot. Lo que, inevitablemente hace de la verdad el "ser"
historia", además de constituirse como "hecho histórico" en
todos los aspectos de su "realización" en tanto que verdad conocida,
realidad como actualización de posibilidades de lo real.
Ciencia
Alegoría de la Ciencia.
Óleo sobre tela de Sebastiano Conca.
La ciencia (del latín
scientĭa 'conocimiento') es el conjunto de conocimientos sistemáticamente
estructurados, y susceptibles de ser articulados unos con otros. La ciencia
surge de la obtención del conocimiento mediante la observación de patrones
regulares, de razonamientos y de experimentación en ámbitos específicos, a
partir de los cuales se generan preguntas, se construyen hipótesis, se deducen
principios y se elaboran leyes generales y sistemas metódicamente organizados.
La ciencia utiliza
diferentes métodos y técnicas para la adquisición y organización de
conocimientos sobre la estructura de un conjunto de hechos suficientemente
objetivos y accesibles a varios observadores, además de basarse en un criterio
de verdad y una corrección permanente. La aplicación de esos métodos y
conocimientos conduce a la generación de más conocimiento objetivo en forma de
predicciones concretas, cuantitativas y comprobables referidas a hechos
observables pasados, presentes y futuros. Con frecuencia esas predicciones pueden
formularse mediante razonamientos y estructurarse como reglas o leyes
generales, que dan cuenta del comportamiento de un sistema y predicen cómo
actuará dicho sistema en determinadas circunstancias
•
Aristóteles. Museo del Louvre.
Hasta el Renacimiento
todo el saber que no fuera técnico o artístico se situaba en el ámbito de la
filosofía. El conocimiento de la naturaleza era sobre la totalidad: una ciencia
universal. Cuando Aristóteles utiliza los términos «episteme» y «philosophia»
no es incorrecto hablar de clasificación de las «ciencias en Aristóteles»; pero
con un significado y contenido muy diferente al de «ciencia» en la Modernidad.
Las primeras
clasificaciones se remontan a Aristóteles que considera tres categorías del
saber:
Teoría: que busca la
verdad de las ideas, como formas y como sustancias. Este saber está constituido
por las ciencias cuyo conocimiento está basado en el saber por el saber:
Matemáticas, Física y Teología.
Praxis: O saber
práctico encaminado al logro de un saber para guíar la conducta hacia una
acción propiamente humana en cuanto racional: lo formaban la Ética, la
Política, la Económica y la Retórica.
Poiesis: o saber
creador, saber poético, basado en la transformación técnica. Lo que hoy día
englobaríamos en la creación artística, artesanía y la producción de bienes
materiales.
La clasificación
aristotélica sirvió de fundamento para todas las diversas clasificaciones que
se hicieron en la Edad Media hasta el Renacimiento, cuando las grandes
transformaciones promovidas por los grandes adelantos técnicos plantearon la
necesidad de nuevas ciencias y sobre todo nuevos métodos de investigación que
culminarán en la Ciencia Moderna del siglo XVII. Es entonces cuando aparece un
concepto moderno de clasificación que supone la definitiva separación entre
ciencia-filosofía.
Interdisciplinariedad
Todas las
clasificaciones de las ciencias tienen fecha de caducidad. A partir del siglo
XIX y con el asombroso crecimiento producido por el conocimiento científico
surgen numerosas ciencias con yuxtaposiciones de parcelas establecidas por
ciencias anteriores:
De las teorías del
calor y sus relaciones con la mecánica: Termodinámica. De las relaciones de la
electricidad y la química: Electroquímica. De la relación de la termodinámica y
la electroquímica, la íntima imbricación de la física y la química:
Fisicoquímica. De las relaciones de la química y la biología, surgirá la
Bioquímica.
De esta forma las
ciencias suelen llevar nombres compuestos de ciencias anteriores a veces
situadas en campos completamente dispares:
Biogeoquímica,
Sociolingüística, Biotecnología, Bioética... etc. y los campos en los que se
ejercen se multiplican exponencialmente, unidos ya a la tecnología que se
incorpora como un medio importante, si no fundamental, en el propio método
científico y en el campo de la investigación concreta.
Clasificaciones
fundamentales
Dilthey considera
inapropiado el modelo epistemológico de las «Naturwissenschaften», esto es el
método científico que toma como modelo de ciencia la Física aplicada a las
llamadas «ciencias naturales», cuando se aplica a otros saberes que atañen al
hombre y a la sociedad. Propone por ello un modelo completamente diferente para
las «Geisteswissenschaften», «ciencias humanas» o «ciencias del espíritu»,
filosofía, psicología, historia, filología, sociología, etc.
Si para las primeras el
objetivo último es la explicación, basada en la relación causa/efecto y en la
elaboración de teorías descriptivas de los fenómenos, para estas últimas se
trata de la comprensión de los fenómenos humanos y sociales.
Esquema de
clasificación planteado por el epistemólogo alemán Rudolf Carnap (1955):
Ciencias formales
Estudian las formas
válidas de inferencia: lógica - matemática. No tienen contenido concreto; es un
contenido formal, en contraposición al resto de las ciencias fácticas o
empíricas.
Ciencias naturales
Son aquellas
disciplinas científicas que tienen por objeto el estudio de la naturaleza:
astronomía, biología, física, geología, química, geografía física y otras.
Ciencias sociales
Son aquellas
disciplinas que se ocupan de los aspectos del ser humano —cultura y sociedad—.
El método depende particularmente de cada disciplina: administración,
antropología, ciencia política, demografía, economía, derecho, historia,
psicología, sociología, geografía humana, trabajo social y otras.
Mario Bunge (1972)
considera el criterio de clasificación de la ciencia en función del enfoque que
se da al conocimiento científico: por un lado, el estudio de los procesos
naturales o sociales (el estudio de los hechos) y, por el otro, el estudio de
procesos puramente lógicos (el estudio de las formas generales del pensar
humano racional), es decir, postuló la existencia de una ciencia factual (o
ciencia fáctica) y una ciencia formal.
Las ciencias factuales
se encargan de estudiar hechos auxiliándose de la observación y la
experimentación. La física, la psicología y la sociología son ciencias
factuales porque se refieren a hechos que se supone ocurren en la realidad y,
por consiguiente, tienen que apelar al examen de la evidencia científica
empírica.
La ciencia experimental
se ocupa del estudio del mundo natural. Por mundo natural se ha de entender
todo lo que pueda ser supuesto, detectado o medido a partir de la experiencia.
En su trabajo de investigación, los científicos se ajustan a un cierto método,
un método científico general y un método específico al campo concreto y a los
medios de investigación.
La llamada «ciencia
aplicada» consiste en la aplicación del conocimiento científico teórico (la
llamada ciencia «básica» o «teórica») a las necesidades humanas y al desarrollo
tecnológico. Es por eso que es muy común encontrar, como término, la expresión
«ciencia y tecnología».
Las ciencias formales,
en cambio, crean su propio objeto de estudio; su método de trabajo es puro
juego de la lógica, en cuanto formas del pensar racional humano, en sus
variantes: la lógica y las matemáticas.En la tabla que sigue se establecen
algunos criterios para su distinción:8
Construcción de la
ciencia
La ciencia es un
elemento fundamental en la construcción de la civilización humana tomada en su
conjunto. Las teorías científicas, al fin y al cabo, responden a las
necesidades de los hombres y su evolución responde a la evolución que el hombre
ha seguido en su concepción del mundo y la valoración de los hechos de la vida.
A lo largo de los
siglos la ciencia viene a constituirse por la acción e interacción de tres
grupos de personas
Los artesanos,
constructores, los que abrían caminos, los navegantes, los comerciantes, etc.
resolvían perfectamente las necesidades sociales según una acumulación de
conocimientos cuya validez se mostraba en el conocimiento y aplicación de unas
reglas técnicas precisas fruto de la generalización de la experiencia sobre un
contenido concreto.
Platón postuló que las
leyes del universo tenían que ser simples y atemporales. Las regularidades
observadas no revelaban las leyes básicas, pues dependían de la materia, que es
un agente de cambio. Los datos astronómicos no podrían durar siempre. Para
hallar los principios de ellos hay que llegar a los modelos matemáticos y
«abandonar los fenómenos de los cielos».
Aristóteles valoró la
experiencia y la elaboración de conceptos a partir de ella mediante
observaciones pero la construcción de la ciencia consiste en partir de los
conceptos para llegar a los principios necesarios del ente en general. Fue un
hábil observador de «cualidades» a partir de las cuales elaboraba conceptos y
definiciones: pero no ofreció ninguna teoría explícita sobre la investigación.
Su ciencia por eso ha sido considerada «cualitativa» en cuanto a la descripción
pero platónica en cuanto a su fundamentación de leyes necesarias. Para
Aristóteles el valor de la experiencia se orienta hacia teorías basadas en
explicaciones «cualitativas», y a la búsqueda de principios (causas) cada vez
más generales a la búsqueda del principio supremo del que se «deducen» todos
los demás. Es por eso que el argumento definitivo está basado en la deducción y
el silogismo.
Esta ciencia ( o
filosofía?), ciencia deductiva a partir de los principios, es eficaz como
exposición teórica del conocimiento considerado válido, pero es poco apta para
el descubrimiento.
Leonardo da Vinci: El
hombre es el centro en la cultura humanista del Renacimiento
• Sobre la base de toda la tradición
mantenida por los grupos anteriores, los científicos de la ciencia moderna:
difieren de los filósofos por favorecer lo específico y experimental y difieren
de los artesanos por su dimensión teórica.
Su formación como grupo
y eficacia viene marcada a partir de la Baja Edad Media, por una fuerte
reacción antiaristotélica y, en el Renacimiento, por un fuerte rechazo al
argumento de autoridad y a la valoración de lo humano con independencia de lo
religioso. Son fundamentales en este proceso, los nominalistas, Guillermo de
Ockham y la Universidad de Oxford en el siglo XIV; en el Renacimiento Nicolás
de Cusa, Luis Vives, Erasmo, Leonardo da Vinci etc.; los matemáticos
renacentistas, Tartaglia, Stevin, Cardano o Vieta y, finalmente, Copérnico y
Tycho Brahe en astronomía. Ya en el XVII Francis Bacon, y Galileo promotores de
la preocupación por nuevos métodos y formas de estudio de la Naturaleza y
valoración de la ciencia, entendida ésta ya como dominio de la naturaleza y
comprendiéndola mediante el lenguaje matemático.
A partir del siglo XVII
se constituye la ciencia tal como es considerada en la actualidad, con un
objeto y método independizado de la filosofía.
La órbita clásica de
Kepler. La órbita es elíptica. El movimiento de la tierra no es uniforme. El
cielo clásico circular y de movimientos uniformes, perfecto, es definitivamente
superado con las leyes de Kepler.
En un punto fue
necesaria la confrontación de dos sistemas (Descartes-Newton) contemporáneos en
la concepción del mundo natural:
Descartes, Principia
philosophiae (1644), a pesar de su indudable modernidad, mantiene la herencia
de la filosofía anterior anclada en las formas divinas propone un método basado
en la deducción a partir de unos principios, las ideas innatas, formas
esenciales y divinas como «principios del pensar». El mundo es un «mecanismo»
determinista regido por unas leyes determinadas que se pueden conocer como
ciencia mediante un riguroso método de análisis a partir de intuiciones
evidentes. Es la consagración definitiva de la nueva ciencia, el triunfo del
antiaristotelismo medieval, la imagen heliocéntrica del mundo, la superación de
la división del universo en mundo sublunar y supralunar en un único universo
mecánico.
Newton, Principia Mathematica philosophiae naturalis, (1687). Manteniendo el espíritu anterior sin embargo realiza un paso más allá: el
rechazo profundo a la hipótesis cartesiana de los vórtices. La ciencia
mecanicista queda reducida a un cálculo matemático a partir de la mera
experiencia de los hechos observados sobre un espacio-tiempo inmutable.
Tanto uno como otro
daban por supuesto la exactitud de las leyes naturales deterministas fundadas
en la voluntad de Dios creador. Pero mientras el determinismo de Descartes se
justifica en el riguroso método de ideas a partir de hipótesis sobre las
regularidades observadas, Newton constituía el fundamento de dichas
regularidades y su necesidad en la propia «observación de los hechos». Mientras
uno mantenía un concepto de ciencia «deductiva», el otro se presentaba como un
verdadero «inductivista», Hypotheses non fingo.
Método
hipotético-deductivo
Un salto verdaderamente
espectacular en este desarrollo se produce con Galileo Galilei. al combinar la
lógica de observación de los fenómenos con dos métodos desarrollados en otras ramas
del conocimiento formal: la hipótesis y la medida. Esto da lugar al Método
experimental que se desarrolla de tal manera que su método que él llamó
"resolutivo-compositivo", ha sido muchas veces considerado con el
nombre de "hipotético-deductivo" como prototipo del método científico
e independiente del método empírico-analítico.
Según Ludovico Geymonat
la lógica empírica se caracteriza por tres métodos estructurados en un todo:
Buscar una hipótesis
como explicación teórica. Buscar una unidad de medida para medir el fenómeno.
Buscar un experimento,
es decir, una observación condicionada preparada para medir y corroborar la
hipótesis.
Inductivismo
Sir Francis Bacon,
promotor del inductivismo como método científico
Considera que la
ciencia se constituye desvelando las leyes naturales a partir de una multitud
de observaciones de «fenómenos», siendo éstos considerados como «regularidades
de la naturaleza», medibles y cuyas relaciones de «causa/efecto» eran
expresables en fórmulas matemáticas.
Círculo empírico
Newton consideraba las
leyes de Kepler, como observaciones experimentales regulares y constantes, lo
mismo respecto a la gravitación, las leyes del movimiento y las propiedades
básicas de la luz. Tales regularidades pueden «explicarse» mediante teorías que
dan sentido a dichas propiedades.
De este modo, partiendo
de esta jerarquía:
Observaciones
generalizadas, mediciones estrictas yteorías,
Se considera que el
mundo en su complejidad puede ser explicado mediante un conjunto de ciencias
observadoras rigurosas de dichas pautas conforme a métodos precisos que
describen la realidad de los fenómenos.
El éxito de este
concepto de ciencia, y sus indudables frutos en la ampliación y conocimientos
generados, ha sido inmenso hasta la crisis del siglo XX, pero su mismo
desarrollo ha mostrado que se cometía un grave error al no incluir las
hipótesis provisionales como herramientas constitutivas del método.
Crisis de la ciencia
Moderna
A pesar del indudable
progreso de la ciencia durante los siglos XVII, XVIII y XIX seguía en pie la
cuestión del fundamento racional de la misma:
El racionalismo que
fundamenta el método hipotético-deductivo; se justifica la ley científica en
una deducción teórica a partir de una hipótesis o teorías científicas.
El Empirismo que fundamenta
el método inductivo; se justifica la ley científica en la mera observación de
los hechos.
El problema es
planteado de modo definitivo por Kant respecto a la distinción entre juicios
analíticos y sintéticos; la posibilidad de su síntesis, como juicios sintéticos
a priori, considerados como los juicios propios de la ciencia, permanecía en la
sombra sin resolver:
VERDAD CONDICIÓN ORIGEN JUICIO EJEMPLO
Verdad de hecho Contingente y particular A posteriori; depende de la experiencia Sintético: amplía el conocimiento. El
predicado no está contenido en la noción del sujeto Tengo un libro entre las manos.
Está saliendo el sol.
Verdad de Razón Necesaria y Universal A priori; no depende de la
experiencia Analítico: El predicado se
encuentra en la noción del sujeto. No se amplía el conocimiento Todos los A son B → Si "algo"
(x) es A entonces ese algo (x) es B
Si entonces
Verdad científica Universal y necesaria A priori; no depende de la
experiencia, pero únicamente se aplica a la experiencia Sintético a priori: amplía el conocimiento. Solo aplicable
a los fenómenos Si a y b son cuerpos →
a y b experimentan entre sí una fuerza...
Los cuerpos se atraen
en razón directa de sus masas y en razón inversa al cuadrado de sus distancias.
¿Cómo y por qué la
Naturaleza en la experiencia se somete a las «reglas lógicas de la razón» y a
las matemáticas?
Los matemáticos se
dividieron en intuicionistas y logicistas.
Los intuicionistas
consideraban la matemática un producto humano y consideraban que la existencia
de un objeto es equivalente a la posibilidad de su construcción, por lo que no
admitían el axioma del tertio excluso. El argumento no puede ser tomado como lógica y formalmente
válido sin restricción. Todo objeto lógico ha de poder ser previamente
construido, lo que plantea especiales problemas lógicos para la negación. ¿Qué
objeto es ? Por ello consideraron las
verdades de la ciencia probabilísticas, algo así como: «hay razones para
considerar verdadero»... Rechazando algunos teoremas y métodos de Georg Cantor.
El empirismo de David Hume mantiene su vigencia en la no-realidad de los
universales ahora matemáticamente tratados como conjuntos.
Por su parte los
formalistas pretendieron construir la traducción posible de los contenidos de
la ciencia a un lenguaje lógico uniforme y universal que, como «método
unificado de cálculo» hiciera de la ciencia un logicismo perfecto. Tal venía a
ser el programa de Hilbert: formalización perfecta de la lógica-matemática,
capaz de figurar la realidad mundana debidamente formalizada en un sistema
perfecto.
El programa de Hilbert
se vino definitivamente al traste cuando Kurt Gödel (1931) demostró los
teoremas de incompletitud, haciendo patente la imposibilidad de un sistema
lógico perfecto.
Por otro lado la
mecánica cuántica en su expresión matemática abre una brecha entre
espacio-tiempo y materia y salva el tradicional abismo entre el observador y la
realidad por caminos que traen conturbados a los científicos y han sumido a los
filósofos en una gran confusión. En definitiva:
Matemáticamente: Si un
sistema es completo no es decidible. Si es decidible, no es completo.
Físicamente: La energía
aparece como discontinua; las partículas se manifiestan fenoménicamente, según
circunstancias, como tales partículas o como ondas. El espacio y el tiempo
pierden el carácter de absoluto de la mecánica clásica de Newton; etc.
Concepto de distancia
en el espacio de Minkoski
El propio progreso de
las ciencias muestra evidencias claras de que las regularidades de la
naturaleza están llenas de excepciones. La creencia en leyes necesarias y la
creencia en el determinismo de la Naturaleza, que inspiró tanto a los griegos
como a la Ciencia Moderna hasta el siglo XX, así como el hecho de que la
observación se justifica a partir de la experiencia, se ponen seriamente en
cuestión.
En 1934 Karl Popper
publica La lógica de la investigación científica, que pone en cuestión los
fundamentos del inductivismo científico, proponiendo un nuevo criterio de
demarcación de la ciencia así como una nueva idea de verificación por medio de
la falsación de teorías y una aproximación asintótica de la verdad científica
con la realidad.
En 1962 Kuhn propone un
nuevo modo de concebir la construcción de la ciencia bajo el concepto de
«cambio de paradigma científico», que hiciera posible el no tener que
considerar necesariamente falsas todas las teorías obsoletas de la ciencia
anterior.
En 1975 Feyerabend
publica un polémico libro, CONTRA EL MÉTODO: Esquema de una teoría anarquista
del conocimiento. Tras analizar críticamente el proceso seguido por Galileo en
su método resolutivo-compositivo, rompe el «paradigma» del método
hipotético-deductivo considerado como el fundamento del método científico como
tal.
Posmodernidad:
situación actual
La cuestión es que la
ciencia con sus viejos enfoques sigue produciendo resultados que están a la
vista pero suscitando nuevos problemas.
La ciencia sigue
adelante con toda su fuerza cultural y social, y cada día más, al convertirse
en un fenómeno que afecta globalmente a toda la Humanidad:
Por la mayor educación
social generalizada en todas las sociedades del mundo. Por la influencia de la
tecnología que la hace aplicable a la realidad en poco tiempo. Por los medios
de comunicación, que facilitan la rápida divulgación y «vulgarización» de los
conocimientos. Porque se convierte así en un instrumento de poder, económico,
político y cultural.
Explosión atómica de
Nagasaki. El hombre puede poner en peligro su propia existencia.
El problema de su
fundamentación y construcción deviene un problema filosófico en el llamado
posmodernismo que ciertamente tiene una conciencia clara: La verdad no es
necesaria ni universal, sino producto humano y por tanto cambiante y
contingente. La propia ciencia, la filosofía, la literatura o el arte en
general y la propia dinámica cultural y social, desbordarán siempre el discurso
científico abriendo horizontes de nuevos metadiscursos respecto a la propia
ciencia, a los contenidos culturales y sociales, a la vida cotidiana, el
ejercicio del poder o la acción moral y política.
El resultado es que es
posible adquirir conocimiento y resolver problemas combinando elementos y
trozos de «ciencia» con opiniones y procedimientos que «prima facie» son
«no-científicos». En realidad lo que ha cambiado profundamente de la mano de la
propia ciencia es el sentido de lo que es la verdad, el conocimiento y el saber
y en qué consiste la evidencia y los métodos para lograrla. Esta forma actual
de Ciencia como «instrumento del poder y valor de mercado globalizado» está
generando problemas tan graves como los que hay que afrontar hoy día, en que se
puede dejar en «una o pocas decisiones» en manos de «uno o unos pocos» no solo
el futuro de una cultura o una civilización concreta o global, «sino la propia
existencia de la Humanidad».
Construcción del saber
científico
Visión del Universo en
la Antigüedad y Edad Media
Demarcación de la
ciencia
¿Qué distingue al
conocimiento de la superstición, la ideología o la pseudo-ciencia? La Iglesia
Católica excomulgó a los copernicanos, el Partido Comunista persiguió a los
mendelianos por entender que sus doctrinas eran pseudocientíficas. La
demarcación entre ciencia y pseudociencia no es un mero problema de filosofía
de salón; tiene una importancia social y política vital.
Conocer y saber
La ciencia ante todo
requiere el reconocimiento de ser un «saber» para ser considerada como tal. No
basta el mero conocimiento. Es por ello interesante distinguir entre
«conocimiento y saber». Diferenciamos, de un modo técnico y formalizado los
conceptos de conocer y saber, por más que, en el lenguaje ordinario, se usen a
veces como sinónimos, otras veces no.
Conocer, y su producto
el conocimiento, va ligado a una evidencia que consiste en la creencia basada
en la experiencia y la memoria y es algo común en la evolución de los seres
naturales concebidos como sistemas, a partir de los animales superiores Saber,
por su parte requiere, además de lo anterior, una justificación fundamental; es
decir un engarce en un sistema coherente de significado y de sentido, fundado
en lo real y comprendido como realidad; más allá de un conocimiento en el
momento presente o fijado en la memoria como único. Un sistema que hace de este
hecho de experiencia algo con entidad consistente. Un conjunto de razones y
otros hechos independientes de mi experiencia que, por un lado, ofrecen un
«saber qué» es lo percibido como verdad y, por otro lado, orientan y definen
nuevas perspectivas del conocimiento y de la experiencia posible
Fundamentalmente
caracterizan la construcción del saber científico actual los rasgos siguientes:
Investigación de un
cambio de problemática, teórica o práctica, en un área o ámbito científico
determinado con un núcleo teórico consolidado. De un equipo generalmente
financiado por una Institución Pública, Fundación privada o Empresa particular.
Dirigida por alguien de reconocido prestigio como experto en el ámbito de la
investigación, sea individuo o equipo investigador. Siguiendo un método de
investigación cuidadosamente establecido. Publicado en revistas especializadas.
Incorporadas y asumidas las conclusiones en el quehacer de la comunidad
científica del ámbito que se trate como elementos dinámicos de nuevas
investigaciones que amplían la problemática inicial generando nuevas
expectativas, predicciones, etc. o, dicho en términos propios, el resultado es
un programa teóricamente progresivo. El
reconocimiento suele convertirse en derecho de patente durante 20 años cuando
tiene una aplicación práctica o técnica
Observación de los
«hechos»
Artículo principal:
Lógica empírica.
Observación del cielo
Lo que plantea Hume
parecía algo clarísimo y evidente en la Edad Moderna y fue importante en la
constitución de la Ciencia Moderna. Sin embargo en la actualidad es un problema
fundamental del estatus de la ciencia ¿qué es un raciocinio experimental sobre
cuestiones de hecho o de existencia?
Newton afirmaba no hago
suposiciones y estaba convencido de que su teoría estaba apoyada por los
hechos. Pretendía deducir sus leyes a partir de los fenómenos observados por
Kepler. Pero tuvo que introducir una teoría de las perturbaciones para poder
sostener que los movimientos de los planetas no eran elípticos, y en realidad
no supo justificar el hecho de la gravedad. Sin embargo, si alguna teoría
científica ha podido ser considerada como fundada en los hechos ha sido la
Física de Newton. Todavía es frecuente la creencia vulgar de que los hechos
justifican la teoría científica.
Antes de Einstein, la
mayoría de los científicos pensaban que la física de Newton estaba fundamentada
en la realidad de los hechos observados. Hoy es posible demostrar con facilidad
que no se puede derivar válidamente una ley de la naturaleza a partir de un
número finito de hechos.
Karl Popper propone un
criterio de falsabilidad. Pero tal criterio contradice la realidad de la
construcción de la ciencia cuando las teorías no suelen derrumbarse por una
sola observación o experimento crucial que las contradiga. Normalmente se
recurre a aceptar «anomalías», o se generan «hipótesis ad hoc».
Señala Lakatos,
discípulo de Popper, que la historia de la ciencia está repleta de exposiciones
sobre cómo los experimentos cruciales supuestamente destruyen a las teorías.
Pero tales exposiciones suelen estar elaboradas mucho después de que la teoría
haya sido abandonada. Si Popper hubiera preguntado a un científico newtoniano,
anterior a la Teoría de la Relatividad, en qué condiciones experimentales
abandonarían la teoría de Newton, algunos científicos newtonianos hubieran
recibido la misma descalificación que él mismo otorga a algunos marxistas y
psicoanalistas
Según Kuhn la ciencia
avanza por medio de revoluciones cuando se produce un cambio de paradigma.
¿Pero qué es una revolución científica como «cambio de paradigma»: una
conversión religiosa o una iluminación repentina? En cualquier caso es algo que
no depende de la observación de los hechos sino un cambio de referencia de un
campo o área determinada de la investigación científica en una teoría más
general que abarca un área mucho más amplia
Universo según la
teoría newtoniana
Un campo o área de
investigación siempre tiene su referencia en una teoría general, (Física
clásica, Teoría de la Relatividad, Mecánica cuántica, Psicoanálisis, Marxismo)
dotados de un núcleo fundamental característico firmemente establecido y
defendido en una tradición científica estable, aun cuando presenten
irregularidades y problemas no resueltos. En este sentido tomar la falsación de
Popper en puridad equivale a tener por seguro que todas las teorías nacen ya
refutadas, lo que rompería la posibilidad del progreso y unidad de la ciencia.
Lo que les constituye
como «científicas» a las teorías no es tanto su «verdad demostrada» que no lo
es tal, sino su capacidad de mostrar nuevas verdades que surgen al seguir
ofreciendo nuevas vías de investigación, suscitando hipótesis nuevas y abriendo
cauces nuevos en la visión general del campo que se trate. Es solo al final de
un amplio proceso de construcción y reconstrucción de una teoría cuando puede
surgir una nueva teoría o paradigma o programa de investigación más general que
explica con una nueva óptica los mismos hechos explicados por la primera teoría
anterior al considerarlos en un ámbito de visión del mundo más amplio. La vieja
teoría dejará de tener entonces el reconocimiento como ciencia actual; porque
ha dejado ya de ser referente como medio para la ampliación del conocimiento.
Lo que nos les hace perder el valor científico que han mostrado durante
bastante tiempo y el carácter histórico de su aportación a la construcción de
la ciencia.
Universo evolutivo en
expansión según la teoría del Big Bang
Los hechos observados y
las leyes que fundaban la Teoría de Newton seguirán siendo los mismos fenómenos
terrestres de la misma manera que lo hacían en el siglo XVIII; y en ese sentido
seguirán siendo verdaderos. Pero su interpretación tienen otro sentido cuando
se los considera en el marco más amplio de la «teoría de la relatividad» en la
quedan incluidos como un caso concreto. La verdad experimental de la
observación de hechos de ver todos los días salir el sol por oriente y ponerse por
occidente sigue siendo la misma. Como lo son las anotaciones del movimiento de
los planetas hechas por Ptolomeo, como por Copérnico o Tycho Brahe. Pero de la
misma forma que las interpretaciónes de tales observaciones reflejadas en el
marco de la teoría geocéntrica de Aristóteles o de Ptolomeo explicaban mejor y
ofrecían visiones diferentes respecto a las «astrologías» que había en su
momento histórico y cultural, a su vez la interpretación heliocéntrica de
Copérnico o Tycho Brahe enriquecieron enormemente la visión de los cielos
respecto a las anteriores e hicieron posible la visión de Kepler y la Teoría de
Newton. La interpretación de los mismos datos de observación ofrecen, sin
embargo, en la Teoría de la relatividad elementos nuevos que sugieren nuevas
hipótesis de investigación que amplían la posibilidad de nuevas observaciones y
nuevas hipótesis. La última teoría está en continua ampliación y transformación
como paradigma científico; las anteriores o prácticamente ya no tienen nada que
decir como no sea como objeto de estudio histórico y de referencia en la
evolución y construcción del saber científico en tanto que fueron paradigmas en
su tiempo o tienen sentido en una aplicación concreta en un ámbito
específicamente acotado como caso concreto de la teoría fundamental. Tal es el
caso de la «utilidad» de la teoría de Newton cuando se trata de movimientos y
espacios y tiempos de ciertas dimensiones. De la misma forma que los
arquitectos en sus proyectos consideran la tierra «como si fuera plana». Pues en
las dimensiones que abarcan sus proyectos la influencia de la redondez de la
tierra es despreciable.
Ley científica
Artículo principal: Ley
científica.
En la arquitectura de
la ciencia el paso fundamental está constituido por la ley. Es la primera
formulación científica como tal. En la ley se realiza el ideal de la
descripción científica; se consolida el edificio entero del conocimiento
científico: de la observación a la hipótesis
teórica-formulación-observación-experimento (ley científica), teoría general,
al sistema. El sistema de la ciencia es o tiende a ser, en su contenido más
sólido, sistema de las leyes.
Diferentes dimensiones
que se contienen en el concepto de ley:
La aprehensión
meramente descriptiva. Análisis lógico-matemático. Intención ontológica
Desde un punto de vista
descriptivo la ley se muestra simplemente como una relación fija, entre ciertos
datos fenoménicos. En términos lógicos supone un tipo de proposición, como
afirmación que vincula varios conceptos relativos a los fenómenos como verdad.
En cuanto a la consideración ontológica la ley como proposición ha sido
interpretada históricamente como representación de la esencia, propiedades o
accidentes de una sustancia. Hoy día entendemos que esta situación ontológica
se centra en la fijación de las constantes del acontecer natural, en la
aprehensión de las regularidades percibidas como fenómeno e incorporadas en una
forma de «ver y explicar el mundo».
El problema
epistemológico consiste en la consideración de la ley como verdad y su formulación
como lenguaje y en establecer su «conexión con lo real», donde hay que
considerar dos aspectos:
El término de lo real
hacia el cual intencionalmente se dirige o refiere la ley, es decir, la
constancia de los fenómenos en su acontecer como objeto de conocimiento.
Generalmente, y de forma vulgar, se suele interpretar como «relación
causa/efecto» o «descripción de un fenómeno». Se formula lógicamente como una
proposición hipotética en la forma: Si se da a,b,c.. en las condiciones, h, i,
j... se producirá s, y, z.
La forma y el
procedimiento con que la ley se constituye, es decir, el problema de la
inducción.
Teoría científica
Artículo principal:
Teoría científica.
La teoría científica
representa el momento sistemático explicativo del saber propio de la ciencia
natural; su culminación en sentido especulativo.
Los años 50 del siglo
XX supusieron un cambio de paradigma en la consideración de las «teorías
científicas».
Según Mario Bunge con
anterioridad se observaba, se clasificaba y se especulaba en aras de un
inductivismo dominante
Ahora en cambio:
Se realza el valor de
las teorías con la ayuda de la formulación lógico-matemática. Se agrega la
construcción de sistemas hipotético-deductivos en el campo de las ciencias
sociales. La matemática se utilizaba fundamentalmente al final para comprimir y
analizar los datos de investigaciones empíricas, con demasiada frecuencia
superficiales por falta de teorías, valiéndose casi exclusivamente de la
estadística, cuyo aparato podía encubrir la pobreza conceptual.
En definitiva, concluye
Bunge:
Empezamos a comprender
que el fin de la investigación no es la acumulación de hechos sino su
comprensión, y que ésta solo se obtiene arriesgando y desarrollando hipótesis
precisas que tengan un contenido empírico más amplio que sus predecesoras.
Construcción de modelos
Modelo de una colisión
de partículas
El comienzo de todo
conocimiento de la realidad comienza mediante idealizaciones que consisten en
abstraer y elaborar conceptos; lo cual no es ni más ni menos que construir un modelo
acerca de la realidad. En definitiva, y en general, el proceso consiste en
atribuir a lo percibido como real ciertas propiedades que, frecuentemente, no
serán sensibles. Tal es el proceso de conceptualización y su traducción al
lenguaje.
Eso es posible porque
se suprimen ciertos detalles destacando otros que nos permiten establecer una
«forma de ver» la realidad, aun sabiendo que no es exactamente la propia
realidad. El proceso natural sigue lo que tradicionalmente se ha considerado
bajo el concepto de analogía. Pero en la ciencia el contenido conceptual solo
se considerará preciso como modelo de lo real con sentido científico, cuando
dicho modelo es interpretado como caso particular de un «modelo teórico»,
siempre y cuando podamos establecer los términos en que dicha analogía se
concreta mediante observaciones o comprobaciones precisas y posibles.
El objeto modelo es
cualquier representación esquemática de un objeto. Si el objeto representado es
un objeto concreto entonces es una idealización del objeto, que puede ser
pictórica (un dibujo p. ej.) o conceptual (una fórmula matemática); es decir,
puede ser figurativa o simbólica
Un collar de cuentas de
colores puede representar como modelo una cadena polimérica, y un sociograma
algunas de las relaciones que pueden existir entre un grupo de individuos; el
primero es un modelo análogo o físico, mientras el segundo no es sino un
despliegue de datos. Pero en ambos casos, para que el modelo sea modelo teórico
ha de encarnarse en el marco de una estructura teórica. Entonces el objeto
modelo adquiere unos caracteres propios de la teoría y sobre todo tiene que
soportar sus enunciados legales.
El objeto modelo así
considerado deviene, en determinadas circunstancias y condiciones, como modelo
teórico.
Un modelo teórico es un
sistema hipotético-deductivo concerniente a un objeto modelo que es, a su vez,
representación conceptual esquemática de una cosa o de una situación real o
supuesta real
Los mecanismos
hipotéticos deberán tomarse e serio, como representando las entrañas de la
cosa, y se deberá dar prueba de esta convicción realista (pero al mismo tiempo
falible) imaginando experiencias que puedan poner en evidencia la realidad de
los mecanismos imaginados. En otro caso se hará literatura fantástica o bien se
practicará la estrategia convencionalista, pero en modo alguno se participará
en la búsqueda de la verdad,
El modelo ha de
insertarse en el marco de una teoría general, sea por ejemplo la mecánica
cuántica o la mecánica clásica. En cualquiera de los dos casos se produce una
teoría específica o ‘’modelo teórico’’ de un objeto concreto. Ciertamente el
modelo teórico siempre quedará corto respecto a la compleja realidad que
intenta representar. Pero en todo caso siempre será más rico que el mero objeto
modelo que no es sino una lista de rasgos del objeto modelizado. Bunge
esquematiza estas relaciones de la siguiente forma:
Cosa o hecho Objeto-modelo Modelo
teórico
Duterón Pozo de potencial del protón neutrón Mecánica cuántica del pozo de potencia
Soluto en una solución
diluida Gas perfecto Teoría cinética de los gases
Tráfico a la hora punta Corriente continua Teoría matemática de la corriente continua
Organismo que aprende Caja negra markoviana Modelo del operador lineal de Bush y
Mosteller
Cigarras que cantan Colección de osciladores acoplados Mecánica estadística de los
osciladores acoplados
Cualquier objeto modelo
puede asociarse, dentro de ciertos márgenes, a diversas teorías generales para
producir diversos modelos teóricos.
Teoría
El problema: ¿Es la
teoría una mera «organización sistemática de un conjunto de leyes» en las que
se apoya, como mera ordenación lógica en una unidad interpretativa? o ¿tiene
una significación propia?
Dos formas de
considerar las teorías:
Teorías
fenomenológicas. Tratan y se limitan a «describir» fenómenos, estableciendo las
leyes que establecen sus relaciones mutuas a ser posible cuantificadas.
Procuran evitar cualquier contaminación «metafísica» o «esencial» tales como
las causas, los átomos o la voluntad, pues el fundamento consiste en la
observación y toma de datos con la ayuda «únicamente» de las variables
observables exclusivamente de modo directo. Tal es el ideal del empirismo:
Francis Bacon, Newton, neopositivismo. La teoría es considerada como una caja
negra.
Teorías representativas,
por el contrario, pretenden establecer la «esencia» o fundamento último que
justifica el fenómeno y las leyes que lo describen. Tal es el ideal del
racionalismo y la teoría de la justificación: Descartes, Leibniz. En relación
con lo anterior Bunge propone considerarla como «caja negra traslúcida».
La teoría científica,
¿debe ser de una forma o de la otra? ¿Debe ser un cuadro fiel de la realidad o
solo un instrumento efectivo de describir, resumir y predecir observaciones?
La caja negra
El hecho de considerar
las formas teóricas como «caja negra» o «caja negra traslúcida» obliga a hacer
alguna aclaración. No se trata de una disyunción exclusiva. No se trata de
clases lógicas excluyentes sino más bien de un planteamiento metodológico. Su
referencia es hacia el modo como interpretamos la teoría, si «se atiende a lo
que ocurre» en forma de descripción de lo que ocurre, o si, además, se refiere
a «por qué ocurre lo que ocurre» intentando justificar un mecanismo.
Esquema de caja negra
Las teorías fenomenológicas
no son jamás «puras negras», por más que se intente justificar lo contrario con
el término fenomenológico:
Pues no pueden
prescindir totalmente de términos que superan con creces las «variables
externas» observables, sean macroscópicas o microscópicas. Por ejemplo: la
teoría de los circuitos eléctricos es ciertamente una teoría de caja negra,
pues todo elemento del circuito es considerado como una unidad carente de
estructura interna. Sin embargo tal teoría de circuitos eléctricos habla de
«corriente» y de «voltaje» que no son variables observables (como fenómenos en
sí propiamente dichos). Su «observabilidad» se infiere de la lectura de unos
valores leídos en unos aparatos indicadores previamente diseñados conforme a
una teoría que interpreta que dichos valores «representan» valores de
«corriente» o de «voltaje» como conceptos teóricos.
La ciencia no puede
limitarse a una mera descripción o lectura de dipositivos meramente
descriptivos. Ninguna teoría así recibiría el nombre de «teoría científica», pues
la ciencia necesariamente exige explicaciones, es decir que ha de poder
subsumir la enunciación de casos singulares en enunciados generales.
Las teorías
fenomenológicas incluyen de manera necesaria, como substrato de creencia
previa, la idea de causa/efecto. Pues aun cuando se ignore el mecanismo
interior de la caja negra, no se puede prescindir del hecho de que los imputs
guardan una relación causal con los outputs.
Por otro lado la «caja
negra» presenta grandes ventajas en el progreso de la ciencia, al evitar la
especulación que tantas veces ha hecho perder el sentido del horizonte a la
ciencia en tiempos pasados y al mismo tiempo no es incompatible con la
causalidad ni tampoco con la «representación». En definitiva es una cuestión de
grado, de forma que:
El hecho de que ciertos
problemas no puedan enunciarse en la estructura de las teorías fenomenológicas
no significa que las teorías de la caja negra no proporcionen, como a menudo se
oye, explicación. Siempre que un enunciado singular se deduce de enunciados de
leyes y circunstancias, hay explicación científica. Las teorías fenomenológicas
proporcionan, pues, explicaciones científicas. Pero las explicaciones
científicas puede ser más o menos profundas. Si las leyes invocadas en la
explicación son justamente leyes de coexistencia y sucesión, la explicación
será superficial. Este es el caso de la explicación de un hecho de un individuo
sobre la base de que siempre hace tales cosas, o la explicación de la
compresión de un gas según el aumento de presión en términos de la ley de
Boyle. Necesitamos a menudo tales explicaciones superficiales, pero también
necesitamos explicaciones profundas tales como las que se traman en términos de
la constitución y estructura de un gas, los rasgos de la personalidad de un individuo
y así sucesivamente.
Artículo principal:
Problema de la inducción.
Según el sentido de la
teoría de la justificación la ciencia ha de consistir en proposiciones
probadas.
El falsacionista
ingenuo insiste en que si tenemos un conjunto inconsistente de enunciados
científicos en primer lugar debemos seleccionar entre ellos: 1) Una teoría que
se contrasta (que hará de nuez); 2) Un enunciado básico aceptado (que servirá
de martillo) y el resto será conocimiento básico que no se pone en duda (y que
hará las funciones de yunque). Y para aumentar el interés de esta situación hay
que ofrecer un método para «endurecer» el «martillo» y el «yunque» de modo que
podamos partir la nuez realizando un «experimento crucial negativo». Pero las
conjeturas ingenuas referentes a esta visión resultan demasiado arbitrarias y
no ofrecen el endurecimiento debido.
El experimento no es
una «verificación» de la teoría que lo sustenta como mostró Popper mostrando al
desnudo el problema de la inducción.
El inductivismo
estricto fue considerado seriamente y criticado por muchos autores, desde
Bellarmino, Whewell, y finalmente destruido por Duhem y Popper, aunque ciertos
científicos y filósofos de la ciencia como Born, Achisnstein o Dorling aún
creen en la posiblidad de deducir o inducir válidamente las teorías a partir de
hechos (¿seleccionados?). Pero el declinar de la lógica cartesiana y en
general, de la lógica psicologista, y la emergencia la lógica de Bolzano y
Tarski decretó la muerte de la deducción a partir de los fenómenos.
Por otro lado las
inferencias lógicas transmiten la verdad, pero no sirven para descubrir nuevas
verdades.
Las teorías generales
no son directamente contrastables con la experiencia. Solamente mediante casos
particulares pueden «ser contrastadas empíricamente» con soluciones específicas
mediante teorías específicas, como modelos teoréticos. Lo que viene a mostrar
que a mayor lógica que detente una teoría, tendrá menos contrastabilidad
empírica. Quiere decir esto que teorías tan generales como la Teoría de la
Información, Mecánica clásica o mecánica cuántica son directamente
incostrastables. Solo pueden ser contrastadas respecto a modelos teoréticos
específicos en el marco de dichas teorías, teniendo en cuenta que no siempre es
posible saber qué es lo que hay que corregir en el modelo cuando la
contrastación empírica fracasa o, si por el contrario es la propia teoría
general la que contiene el error. Teniendo muy presente la dificultad de poder
asegurar que el valor de los datos manejados y obtenidos sean los correctos.
Por ello la filosofía de la ciencia adquiere un carácter de investigación en la
actualidad muy importante.
Historia y progreso del
conocimiento científico
Artículo principal:
Historia de la ciencia.
Nicolás Copérnico
Visión medieval del
universo
Nicolás Copérnico rompe
definitivamente la visión medieval del mundo
Desde determinado punto
de vista la descripción de la historia de la ciencia puede causar una visión
compendiada de la historia en la que una teoría falsa es sustituida por una
«verdadera», que será falsa cuando es sustituida por otra «verdadera». Tal es
lo que ocurre si mantenemos una visión simplista de la ciencia como «conjunto
de teorías cerradas» es decir que se sustentan por sí mismas en su contenido de
verdad y se generan en una sucesión cuyo producto acabado es «una ciencia
consolidada», producto de «Una Razón», si no absoluta, al menos humana, pero en
tanto que verdadera, definitiva.
De hecho una visión así
se produce cuando la tesis más frecuente y tenazmente repetida es que el método
científico es una combinación de deducción e inducción, de matemática y
experiencia. Tal idea se remonta a Galileo (o incluso más atrás, hasta los más
grandes científicos de la Grecia clásica), calificada como inductivismo cuyo fundamento
reside en considerar que los hechos justifican las teorías en el sentido de
hacerlas verdaderas de forma definitiva y permanente.
Tal visión ha sido
definitivamente superada por la crisis vivida durante el siglo XX al tener que
considerar las teorías como «teorías abiertas»
Teorías cerradas:
Rigurosamente
formalizadas, o formalizables en lenguaje lógico-matemático. Se basan en un
determinado sistema de axiomas y reglas lógicas. No necesitan tener referencia
alguna a presuntas verdades intuitivas ajenas a dicho sistema. Dos teorías
diversas entre sí no pueden tener equivalencias puesto que se basan en sistemas
primitivos lógicos diferentes.
La crisis de la ciencia
del siglo XX por el contrario muestra la necesidad de teorías
abiertas<Popper. No se trata de la idea de «sucesión descriptiva» sino de
«el fundamento del progreso científico» entendido como proceso histórico. La
actual epistemología representa un punto de inflexión importante en la visión
de la historia de la ciencia como:
La historia de la
ciencia deja de ser la historia de las teorías y se constituye en el
planteamiento y consideración de «problemáticas comunes» a diversas teorías
unidas en una continuidad de largo recorrido histórico y cultural. Dicha unidad
encuentra su fundamento en un «marco conceptual común», una unidad cultural de
lenguaje que ofrece una visión determinada acerca de un determinado ámbito del
universo mundo, como interpretación del mismo, sobre la base de unas mismas
reglas lógicas de interpretación de la experiencia. Las series más importantes
de estas teorías científicas vienen caracterizadas por una «continuidad» en el
tiempo; teorías que se relacionan en una unidad global dentro de en un ámbito
suficientemente amplio de investigación del mundo. Vienen a suponer una cierta
unidad conceptual y de visión general. Sobre estas unidades es sobre lo que se
construye el progreso científico, pues es en el ámbito de éstas donde se
producen las transformaciones de «antiguas verdadades» en «nuevas verdades» con
independencia de cómo se interprete dicha transformación:
Como «falsación de
teoría concreta»: Popper
Como una «ruptura
epistemológica», Gaston Bachelard.
Como una revolución o
«cambio de paradigma», Kuhn.
Como evolución de
«programas de investigación», Lakatos
Como simple «anarquía
de los métodos», Feyerabend.,
Como esbozo de
posibilidades para la intelección posibilitante de lo real, Zubiri.
Como «symploké»,
Gustavo Bueno.
Como genialidad
deductiva de un investigador. Como casualidad heurística de hecho.
Cada uno de estos
puntos de vista requiere su reflexión y nos muestra que el proceso no es tan
simple como suele mostrarse en la historia de una «ciencia consolidada» como
sucesión de teorías: una racionalización lógica y sucesiva de teorías que se
sustituyen unas a otras de un modo lógico-constructivo.
La cuestión estriba en
desplazar la idea de «una teoría que es refutada por hechos nuevos que se
descubren» y considerar la explicación o interpretación de cómo se mantienen en
unidad profunda y continua diversas teorías que comparten una misma visión
conjunta, manteniendo diferencias de escuelas o autores claramente
diferenciados y a veces opuestos en sus explicaciones. Lo que explica la
consistencia de las grandes visiones teóricas señaladas anteriormente con las
distintas escuelas, posturas, movimientos que dentro de la unidad diversifican
las formas de comprensión de la realidad. Es decir cómo se mantienen las
incongruencias e inconsistencias que unas teorías mantienen frente a otras
compartiendo un núcleo fundamental de unión. Núcleo de unión continua que
diversifica los modos y métodos de investigación como heurística negativa, que
señala rutas de investigación que hay que evitar y heurística positiva que
señala los caminos que se debe seguir. La heurística positiva y negativa
suministran una definición primaria e implícita del «marco conceptual» (y por
tanto del lenguaje) en el que se sitúa la problemática común. El reconocimiento
de que la historia de la ciencia es la historia de los paradigmas o de los
programas de investigación científica o de la anarquía de los métodos, en lugar
de ser la historia de las teorías, puede por ello entenderse como una defensa
parcial del punto de vista según el cual la historia de la ciencia es la
historia de los marcos conceptuales o de los lenguajes científicos.
La ciencia en su
conjunto puede ser considerada como un «enorme programa de investigación» con
una regla suprema como señaló Popper: Diseña conjeturas que tengan más
contenido empírico que sus predecesoras.
Filosofía de la ciencia
Artículo principal:
Filosofía de la ciencia.
Pues los hombres
comienzan y comenzaron siempre a filosofar movidos por la admiración; al
principio, admirados ante los fenómenos sorprendentes más comunes; luego,
avanzando poco a poco y planteándose problemas mayores, como los cambios de la
luna y los relativos al sol y a las estrellas, y la generación del universo.
Pero el que se plantea un problema o se admira, reconoce su ignorancia. (Por
eso también el que ama los mitos es en cierto modo filósofo; pues el mito se
compone de elementos maravillosos). De suerte que, si filosofaron para huir de
la ignorancia, es claro que buscaban el saber en vista del conocimiento, y no
por ninguna otra utilidad. Y así lo atestigua lo ocurrido. Pues esta disciplina
comenzó a buscarse cuando ya existían casi todas las cosas necesarias y las
relativas al descanso y al ornato de la vida. Es, pues, evidente que no la
buscamos por ninguna utilidad, sino que, así como llamamos hombre libre al que
es para sí mismo y no para otro, así consideramos a ésta como la única ciencia
libre, pues ésta sola es para sí misma. Por eso también su posesión podría con
justicia ser considerada impropia del hombre. Pues la naturaleza humana es
esclava en muchos aspectos; de suerte que, según Simónides, «sólo un dios puede
tener este privilegio», aunque es indigno a un varón buscar la ciencia a él
proporcionada.
Por otro lado esa
búsqueda del conocimiento, dice Aristóteles, no se busca por su utilidad, sino
en un ejercicio de libertad, dice Aristóteles. Ciertamente la ciencia moderna
no se puede reconocer en este aspecto heredera de Aristóteles. Pero sí es
cierto que, como señala el texto, tal interés surge cuando las necesidades de
la vida están resueltas. Por ello históricamente la ciencia ha sido privilegio
de los sacerdotes y las clases libres, mientras la poiesis de los artesanos ha
sido durante siglos cosa de esclavos.
El conocimiento
científico ha permitido al hombre realizar hazañas como llegar a la Luna.
Logros que tienen tanto de dominio de la Naturaleza como ejercicio de un poder
político, social y militar
Tal vez la unión de la
ciencia con el poder social, bien sea éste religioso, económico, político, ha
sido una de las claves para considerarla unida al conocimiento de la verdad
necesaria desligada de la utilidad directa, pero convertida en control y poder.
La burguesía renacentista y moderna convierte el conocimiento en instrumento
útil, como Razón instrumental para el dominio de la Naturaleza y constituye el
origen del capitalismo; la ciencia queda definitivamente ligada al «dominio de
la Naturaleza» y logra su propia independencia como saber desligado de la
filosofía, pero ineludiblemente ligada al poder público (civil o militar) o
privado; pero en todo caso poder económico. Al mismo tiempo es el inicio del
proceso en que la posmodernidad considera llegado el triunfo definitivo del
capitalismo liberal.
Los científicos siempre
han dependido de las necesidades primarias satisfechas y disposición de tiempo
para el estudio y la investigación; bien sea a través de la riqueza propia en
la primera burguesía, del mecenazgo o del empleo por contrato en instituciones
públicas o privadas. En la actualidad dicha dependencia se establece a través
de Instituciones Públicas, Universidades e Institutos, los Ejércitos, o
directamente de las empresas. Esta dependencia, si bien es tal vez más oculta,
por otro lado tal vez es más estricta, en su dependencia de lo económico, pues
la investigación básica actual se suele realizar a través de programas que
exigen un ámbito que incluye enormes gastos de tecnología e instalaciones. Lo
que explica la desaparición por completo de aquella libertad que Aristóteles
atribuía a la búsqueda y ejercicio de la ciencia en cuanto tal.
No obstante lo
anterior, tampoco podemos negar esa dimensión profundamente humana de la
relación emotiva del hombre con la verdad:
La más bella y profunda
emoción que nos es dado sentir es la sensación de lo místico. Ella es la que
genera toda verdadera ciencia. El hombre que desconoce esa emoción, que es
incapaz de maravillarse y sentir el encanto y el asombro, está prácticamente
muerto. Saber que aquello que para nosotros es impenetrable realmente existe,
que se manifiesta como la más alta sabiduría y la más radiante belleza, sobre
la cual nuestras embotadas facultades sólo pueden comprender en sus formas más
primitivas. Ese conocimiento, esa sensación, es la verdadera religión.
Albert Einstein.
En la actualidad, la
posición generalizada es la naturalista frente al fundacionalismo predominante
en toda la tradición occidental y en la Ciencia moderna. Las características
básicas del naturalismo original son, como señaló Quine una posición no
fundacionalista y multidisciplinaria.
Mientras que el
objetivo tradicional de la filosofía de la ciencia ha sido el de justificar y
legitimar el conocimiento científico, el objetivo en la actualidad es el de
entender cómo se da tal conocimiento científico, entendido como actividad y
empresa humana, utilizando para ello todos los recursos pertinentes, es decir,
todas las disciplinas relevantes: biología, psicología, antropología,
sociología, etc., e incluso economía y tecnología, empezado por la construcción
de un conocimiento evidente que nos ayude a construir y llegar a la sabiduría.
La búsqueda de una
garantía de cientificidad ha tenido siempre el aspecto de un acto tendente a
rebasar la particular disciplina examinada para enlazarla con algo superior a
ella, más sólido, menos atacable por la duda. «Historizar» también esta
investigación significa, por una parte, mostrar que es intrínsecamente ilusorio
buscar la garantía de la ciencia por encima de las ciencias mismas, y, por otra
parte, poner en claro los aspectos más reales de una tal investigación, que
hacen de ella no ya un instrumento para salir de la ciencia particular
considerada, sino precisamente un factor interno de su dialéctica.
Ciencia: humanismo y
cultura
La ciencia no puede ser
una «mercancía» como mera «tecnología» valorada por el «precio»:
La investigación
científica tiene una especie de carácter dramático. Ideas inteligentes pueden
llevar a un callejón sin salida; observaciones banales pueden conducir a
resolver un problema. Este es el precio que pagamos por el hecho de que la
ciencia es un diálogo con la naturaleza, no un monólogo que podamos proseguir a
nuestro arbitrio..../... Mi consejo a los jóvenes es que acepten correr
riesgos, pero únicamente si lo hacen movidos por un convencimiento profundo. El
éxito de la ciencia occidental no se explica solamente por actitudes
pragmáticas: la ciencia también ha ido construyendo una filosofía de la
naturaleza. Piénsese en Galileo, Newton o Einstein. Hoy se corre el peligro de
que la ciencia sea considerada apenas una herramienta técnica o económica; creo
que en tal caso perderá su atractivo para muchos de los miembros más dotados de
la generación joven. Debemos preservar la base humanística de la ciencia.
Debemos verla como parte de la cultura.
Terminología y verdad
Artículo principal:
Lenguaje formalizado.
Los términos modelo,
hipótesis, ley y teoría tienen en la ciencia un significado diferente al que se
les da en el uso del lenguaje corriente o vulgar.
Los científicos
utilizan el término modelo para referirse a una serie de propiedades como
idealización de una correspondencia con lo real; tales propiedades específicas
se utilizan para construir las hipótesis que permiten realizar predicciones que
puedan ser sometidas a prueba por experimentación u observación. Por tanto los
resultados de los experimentos corresponden al modelo como regularidades de
donde se obtienen las leyes que hacen posible la generalización para
predicciones futuras.
Una hipótesis es una
proposición que se considera provisionalmente como verdadera en función de una
experimentación que confirme o rechace las consecuencias que de tal verdad
puedan derivarse conforme a una teoría.
La palabra teoría es
incomprendida particularmente por el común de la gente. El uso coloquial de la
palabra teoría suele referirse a ideas que aún no tienen un respaldo
experimental. En contraposición, los científicos generalmente utilizan esta
palabra para referirse a un cuerpo de leyes o principios a través de los cuales
se realizan predicciones acerca de fenómenos específicos.
Ciertamente las
predicciones científicas pretenden tener un sentido de realidad. Pero hay
siempre que tener en cuenta que tales predicciones se realizan sobre los
supuestos que se han considerado en el modelo. Por ello siempre pueden existir
"variables ocultas" que no se han tenido en cuenta.
Esto explica la
falibilidad de la ciencia tanto en sus observaciones como en las leyes
generales y teorías que produce frente a un pretendido justificacionismo a
ultranza. Esto es de especial relevancia para las ciencias cuyos modelos son
idealizaciones muy pobres con respecto a lo real. Tal es el caso de lo que
ocurre en las ciencias sociales. La ciencia avanza perfeccionando el
conocimiento acerca de lo real no estableciendo verdades definitivas.
Método científico
Artículos principales:
Investigación científica y Método científico.
Cada ciencia, y aun cada
investigación concreta, genera su propio método de investigación. En general,
se define como método el proceso mediante el cual una teoría científica es
validada o bien descartada. La forma clásica del método de la ciencia ha sido
la inducción (formalizada por Francis Bacon en la ciencia moderna) y
justificada por el método "resolutivo-compositivo" de Galileo,
interpretado como hipotético-deductivo.
Karl Popper, tras
criticar la idea de que los experimentos verifican las teorías que los
sustentan como justificadas, plantea el problema de la inducción como argumento
lógicamente inválido, proponiendo la idea del progreso de la ciencia como
falsación de teorías.
En todo caso,
cualquiera de los métodos científicos utilizados requiere los siguientes
criterios:
La reproducibilidad, es
decir, la capacidad de repetir un determinado experimento en cualquier lugar y
por cualquier persona. Esto se basa, esencialmente, en la comunicación de los
resultados obtenidos. En la actualidad éstos se publican generalmente en revistas
científicas y revisadas por pares. La falsabilidad, es decir, la capacidad de
una teoría de ser sometida a potenciales pruebas que la contradigan. Según este
criterio, se distingue el ámbito de lo que es ciencia de cualquier otro
conocimiento que no lo sea: es el denominado criterio de demarcación de Karl
Popper. La corroboración experimental de una teoría científicamente
"probada" —aun la más fundamental de ellas— se mantiene siempre
abierta a escrutinio (ver falsacionismo). En las ciencias empíricas no es
posible la verificación; no existe el "conocimiento perfecto", es
decir, "probado". En las ciencias formales las deducciones lógicas o
demostraciones matemáticas generan pruebas únicamente dentro del marco del
sistema definido por ciertos axiomas y ciertas reglas de inferencia. Según el
teorema de Gödel, no existe un sistema lógico perfecto, que sería consistente,
decidible y completo.
Existe una serie de
pasos inherentes al proceso científico que, aunque no suelen seguirse en el
orden aquí presentado, suelen ser respetados para la construcción y el
desarrollo de nuevas teorías. Éstos son:
El modelo atómico de
Bohr, un ejemplo de una idea que alguna vez fue aceptada y que, a través de la
experimentación, fue refutada.
Observación: registrar
y examinar atentamente un fenómeno, generalmente dentro de una muestra
específica, es decir, dentro de un conjunto previamente establecido de casos.
Descripción: detallar los aspectos del fenómeno, proponiendo incluso nuevos
términos al respecto. Hipótesis: plantear las hipótesis que expliquen lo
observado en el fenómeno y las relaciones causales o las correlaciones
correspondientes. Experimentación: es el conjunto de operaciones o actividades
destinadas, a través de situaciones generalmente arbitrarias y controladas, a
descubrir, comprobar o demostrar las hipótesis. Demostración o refutación, a
partir de los resultados de uno o más experimentos realizados, de las hipótesis
propuestas inicialmente. Inducción: extraer el principio general implícito en
los resultados observados. Comparación universal: la permanente contrastación
de hipótesis con la realidad.
Aplicaciones de la
lógica y de las matemáticas en la ciencia
Artículos principales:
Cálculo y Cálculo lógico.
Principia Mathematica de Isaac Newton
La lógica y la
matemática son esenciales para todas las ciencias por la capacidad de poder
inferir con seguridad unas verdades a partir de otras establecidas; es lo que
las hace recibir la denominación de "ciencias exactas".
La función más
importante de ambas es la creación de sistemas formales de inferencia y la
concreción en la expresión de modelos científicos. La observación y colección
de medidas, así como la creación de hipótesis y la predicción, requieren a
menudo modelos lógico-matemáticos y el uso extensivo del cálculo; en la
actualidad resulta especialmente relevante la creación de modelos científicos
mediante el cálculo numérico, debido a las enormes posibilidades de cálculo que
ofrecen los ordenadores. (Véase computación).
Las ramas de la
matemática más comúnmente empleadas en la ciencia incluyen el análisis
matemático, el cálculo numérico y la estadística, aunque virtualmente toda rama
de la matemática tiene aplicaciones en la ciencia, incluso áreas
"puras" como la teoría de números y la topología.
Divulgación científica
Divulgación científica.
La divulgación
científica tiene como objetivo hacer asequible el conocimiento científico a la
sociedad más allá del mundo puramente académico. La divulgación puede referirse
a los descubrimientos científicos del momento, como la determinación de la masa
del neutrino, de teorías bien establecidas como la teoría de la evolución o de
campos enteros del conocimiento científico. La divulgación científica es una
tarea abordada por escritores, científicos, museos y periodistas de los medios
de comunicación. La presencia tan activa y constante de la ciencia en los
medios y la de éstos en aquélla ha hecho que, de un tiempo a la fecha, se
debata sobre si, más que divulgación científica, debería usarse el término
periodismo científico.
Influencia en la
sociedad: la ética de la ciencia
Dado el carácter
universal de la ciencia, su influencia se extiende a todos los campos de la
sociedad, desde el desarrollo tecnológico a los modernos problemas de tipo
jurídico relacionados con campos de la medicina o la genética. En ocasiones la
investigación científica permite abordar temas de gran calado social como el
Proyecto Genoma Humano y grandes implicaciones éticas como el desarrollo del
armamento nuclear, la clonación, la eutanasia y el uso de las células madre.
Asimismo, la investigación científica moderna requiere en ocasiones importantes
inversiones en grandes instalaciones como grandes aceleradores de partículas
(CERN), la exploración espacial o la investigación de la fusión nuclear en
proyectos como ITER.
En todo caso es
deseable que los logros científicos conseguidos lleguen a la sociedad
colaborando al desarrollo humano posible por encima del mero «ejercicio del
poder» o del mero «desarrollo económico».
CONCLUSION
En este tercer tema
hemos aprendido lo que es la civilización
desde sus orígenes hasta nuestros
días las diferentes formas de cultura; donde se nos muestra todo el avance que
ha tenido las enseñanzas que ella nos ha dejado; lenguaje, nos permite conocer lo importante
que es utilizar el lenguaje para poder comunicarnos en la sociedad, las
distintas formas de lenguaje que existen;
pensamiento, todo lo que nos lleva al razonamiento de las cosas;
conocimiento algo específico del hombre en relación con la creencia en la
existencia del alma, y a la facultad del entendimiento; y ciencia, con todas sus clasificaciones,
organizaciones, científicos que han aportado mucho para el conocimiento,
avance y crecimiento de la humanidad.
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